惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Google DeepMind News
Google DeepMind News
人人都是产品经理
人人都是产品经理
H
Hacker News: Front Page
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
B
Blog
I
InfoQ
GbyAI
GbyAI
T
The Blog of Author Tim Ferriss
F
Fortinet All Blogs
Y
Y Combinator Blog
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
月光博客
月光博客
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
爱范儿
爱范儿
F
Full Disclosure
Hacker News - Newest:
Hacker News - Newest: "LLM"
Recent Announcements
Recent Announcements
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
Jina AI
Jina AI
T
Tailwind CSS Blog
S
Secure Thoughts
P
Privacy International News Feed
美团技术团队
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
L
LINUX DO - 最新话题
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
C
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency CISA
Last Week in AI
Last Week in AI
W
WeLiveSecurity
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
D
DataBreaches.Net
Engineering at Meta
Engineering at Meta
Know Your Adversary
Know Your Adversary
P
Palo Alto Networks Blog
I
Intezer
Application and Cybersecurity Blog
Application and Cybersecurity Blog
Project Zero
Project Zero
V2EX - 技术
V2EX - 技术
H
Heimdal Security Blog
博客园 - Franky
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security
T
Troy Hunt's Blog
V
Vulnerabilities – Threatpost
H
Help Net Security
Martin Fowler
Martin Fowler
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
G
GRAHAM CLULEY
博客园 - 【当耐特】

Portada // elmundo

Muere a los 48 años Alex Manninger, ex portero del Arsenal, Juventus y Espanyol tras ser arrollado su coche por un tren El Supremo rechaza la suspensi�n cautelar�sima del decreto de regularizaci�n de inmigrantes El Mundo Sumar amenaza al PSOE con apoyarse en el PP para desbloquear la ley que da la nacionalidad a los saharauis tras quedar fuera de la regularizaci�n Esposada a los 86 a�os: el amargo final de la 'love story' de la viuda francesa de un estadounidense detenida por el ICE Estas son las mejores cuentas de ahorro de abril de 2026 Los jueces de Instrucción de Madrid salen en defensa de Peinado ante los "ataques" y "descalificaciones" del Gobierno Puigdemont rompe su relación con Yolanda Díaz tras acusar a Junts de "racista": "Buen viento. La próxima vez que el PP te haga vicepresidenta" Las listas de espera vuelven a crecer: 4.925.648 pacientes, 853.509 para una cirugía y 4.072.139 para ver al especialista Repsol firma un acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodr�guez y recupera el control de sus operaciones en Venezuela Stella McCartney lanza una nueva colaboración con H&M 20 años después: "Si la moda sostenible no es democrática, no funcionará. Hoy el sistema hace que lo correcto sea más caro" Menchu Gal, la artista incansable que decidió ser pintora Alejo Sauras, actor: "El fenómeno fan es muy duro. Cuando todas quieren ligar contigo, no ligas con ninguna" Love Story y la mentira de los 90 Vox marca distancias con Trump meses después que sus aliados europeos y cuida a Meloni tras caer Orban "China ha manipulado las palabras de S�nchez y no es la primera vez": los diplom�ticos, ante el 'apoyo' espa�ol a la anexi�n de Taiw�n El Gobierno descarta un adelanto de las elecciones por el juicio a Bego�a G�mez: "Ser�n cuando toca que sean" La novia que sobrevivi� a un terremoto y se cas� con su rescatador en la China de las bodas grupales militares Un nuevo avance con la terapia gen�tica del 'corta-pega' logra silenciar el cromosoma extra en el s�ndrome de Down 26 restaurantes de Madrid se rinden a los sabores de Navarra El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s Cartas lacrimosas Por qué Sherlock Holmes sigue siendo un fenómeno inagotable: "Aún necesitamos alguien que sea más inteligente que todas las fuerzas del mal" El Mundo Luc�a Gal�n, pediatra: "Instagram me bloque� por hablar de vacunas con fuentes oficiales: 'contenido inapropiado'" Los mejores ejercicios para bajar barriga y conseguir un abdomen plano en casa Herida una ni�a tras recibir un disparo en el patio de un colegio de Badajoz El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco La decisiva roja a Camavinga en el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: "Creo que no sabía que era la segunda" Aldama pag� un catering para 5 ministros de S�nchez con Delcy Rodr�guez en el chal� de El Viso Tuvimos a la m�s bella Teresa de Calcuta en Adif Lora se llev� a una reuni�n de la Sepi para rescatar Duro Felguera al comisionista Vicente Fern�ndez aunque llevaba un a�o cesado Grandes redadas en el cintur�n de Barcelona para atajar el aumento de la delincuencia Ocho CCAA del PP batallar�n contra la regularizaci�n de 500.000 inmigrantes, pero Andaluc�a se desmarca: "Estamos con la cabeza en las elecciones" "Alg�n d�a acabaremos a tortas, como en el Oeste": el enfrentamiento llega a m�ximos en el Congreso El Mundo En busca de pruebas clave en el zulo que el acusado de matar a Esther ocult� durante cuatro a�os El �ltimo recorrido de Orlinda: sali� desorientada de la T-4 de Barajas y muri� junto a la R-2, a solo seis kil�metros del aeropuerto Feij�o llama a S�nchez "el Orban del Sur" y pide su dimisi�n por el procesamiento de su esposa: "Ha consentido que se robe en su cara y no se ha marchado" La Audiencia de Valladolid devuelve la causa de Esther L�pez al juzgado instructor tras hallarse un s�tano en la casa del acusado Anticorrupci�n investiga al Ayuntamiento y al Puerto de Valencia por prevaricaci�n y tr�fico de influencias Otra diputada de Vox en Murcia se va al Grupo Mixto y deja al partido sin capacidad de bloqueo en el Parlamento regional El Gobierno atribuye las cr�ticas del PP a la regularizaci�n de inmigrantes a sus "pactos con la ultraderecha": "Es el partido m�s desubicado de la historia" "Volver a imaginar" para resistir: PHotoEspa�a 2026 reivindica el poder pol�tico de la imagen en tiempos convulsos Derrota del 'caballo de Troya' h�ngaro Alcal� de Henares se queda sin suministro de agua y pone cisternas y provisiones a disposici�n de los vecinos Imputan al alcalde de Ourense, Gonzalo P�rez J�come, por prevaricaci�n al compaginar su cargo con ingresos privados sin pedir autorizaci�n El Gobierno no expulsar� a los inmigrantes que no obtengan el permiso tras la regularizaci�n: seguir�n en Espa�a en situaci�n irregular Env�an a juicio por homicidio a los profesores de Mario Conesa, muerto a los 17 a�os en un viaje de estudios a B�lgica en 2022 El PP se hace con la Presidencia de las Cortes de Castilla y Le�n siete a�os despu�s con el apoyo de Vox El Gobierno descarta una gran conversi�n de interinos en fijos tras la sentencia del TJUE: "No obliga a hacerlo" La Reina Letizia recupera la chaqueta �tnica de Mango que eleva cualquier look de primavera (y que tiene en su armario desde hace una d�cada) Manual para la regularizaci�n extraordinaria de inmigrantes: qui�n entra, qu� pedir y c�mo El Parlament ofrece pagar para no tener que izar ya la bandera de Espa�a como ha reclamado la Justicia S�nchez vuelve a insinuar que Peinado hace pol�tica con la investigaci�n a su mujer: "Lo que pido a la justicia es que haga justicia" El padre coraje que ha fundado Huelva Existe y su grito de 'guerra' para el 17M: "El pueblo manda" Los Cañitas Maite desembarcan en Málaga: la nueva excusa para visitar la ciudad sabe a croqueta y ensaladilla de gamba blanca malagueña Leo Pruimboom, fundador de la Psiconeuroinmunolog�a cl�nica: "La longevidad saludable no se alcanza con masajes, sueros y pastillas" El Mundo "Puta 1", "Puta 2", "Puta 3" o el manual para hacerse 'un koldo' Triple golpe a Vox por la ca�da de Orban: financiero, estrat�gico y de futuro Lecciones h�ngaras El Mundo El Mundo Roy Makaay: "Roberto Carlos no controló bien porque el campo estaba un poco mal, cada mes de marzo me hablan de ese gol" La alcaldesa Agirre (PNV) agrava la par�lisis en Getxo al anunciar que no optar� a la reelecci�n tras el esc�ndalo del palacete Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien" El Gobierno vasco premia al etarra que asesin� a Tom�s y Valiente con un tercer grado que le permitir� cumplir su condena en su casa James Rodr�guez tambi�n gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva m�s de tres millones de euros El bipartidismo frena a Vox en las provincias y aleja el 'sorpasso' el 17-M Portero de prostíbulo, chófer de Bárcenas, espía para Villarejo... y hoy sigue siendo policía: Sergio Ríos, el 'Cocinero' de la 'Kitchen' ¿Por qué han fracasado las negociaciones de paz en Islamabad? El Gobierno examina a 44.000 alumnos de 12 años con la misma evaluación en toda España Seguridad Social no ha tenido en cuenta la regularización de inmigrantes en sus proyecciones de gasto en pensiones La Sepi se abre a renegociar el calendario del rescate de Plus Ultra por sus problemas para devolver los 53 millones de fondos p�blicos Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo La lucha de Rocío contra el síndrome de Lawrence, la enfermedad del 'hambre voraz': "Un fármaco no puede valer más que mi vida" Segunda semana del juicio a Ábalos, Koldo y Aldama por las mascarillas: ex altos cargos de Adif y Puertos desfilarán ante el Supremo Keiko Fujimori encabeza el escrutinio oficial en Per�: "Nuestro pa�s est� cerca de recuperar el orden" Mariana Aróstegui, bióloga y nutricionista: "En España cenamos muy tarde, y eso perjudica al metabolismo y al descanso" Verde, el color más difícil, por qué no te lo pones y cómo proponen las marcas usarlo y combinarlo en 2026 Sonia Navarro, la artista que convierte la costura y el bordado en vanguardia: "Lo que me interesa es que las mujeres estén bien pagadas" Joan Tubau, economista: "En España el dinero es un tema tabú por la cultura, la religión... Se compra mucha lotería, pero hay poca cultura financiera" De vinos en el mercado: siete barras imprescindibles para beber bien en Madrid Almeida instalará un jardín vertical 2.0, con 34 especies y 2.834 m2, como pasarela hacia el futuro 'bosque' de Parque Ventas La última cruzada de Ortega Smith en Cibeles: "Vox ya nos quiso apagar en 2023, donde no tuvimos ningún apoyo, y sacamos un concejal más; llevamos dos años trabajando en solitario" Montero en el cadalso andaluz Juanma Moreno arranca la precampaña de las autonómicas del 17-M con la mayoría absoluta a tiro ¿Quién heredará la España de los comercios locales? Su futuro, en vilo ante la falta de relevo: "Mi hijo decía que esto es muy sacrificado, que no se veía trabajando así" José Ángel Mañas, escritor: "Hace 10 años, para ser de extrema derecha había que ser valiente; hoy es 'mainstream' y sólo da pena" La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" El Mundo La UE se libra de Orban, de las filtraciones a Rusia y del bloqueo a las medidas de ayuda a Ucrania: "Hungría ha elegido Europa" La Guardia Civil inspeccionará un zulo por su posible relación con el crimen de Esther López Miedo a ver películas de niños Viktor Orban, el poder que se convirtió en sistema El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso" Orban pierde el poder y Europa frena al trumpismo global M�s cara, m�s sexual, m�s poderosa: Bad Gyal pone caliente Madrid para celebrar 10 a�os de carrera
DNI, 'gerrymandering' y pleitos ante el Supremo: la batalla por 30 millones de votos en las elecciones estadounidenses
Pablo R. Sua · 2026-05-06 · via Portada // elmundo

Desde hace meses, el mantra m�s escuchado en las televisiones y radios conservadoras estadounidenses es el que arranca con la idea de que, si para entrar "a un bar o a un club o un aeropuerto" es necesario mostrar tu DNI, lo l�gico es que tambi�n tengas que hacerlo para poder votar. "No es nada descabellado, y de eso es de lo que deber�amos estar hablando", afirm�, por ejemplo, el pasado domingo el fiscal general interino del pa�s, Todd Blanche, intentando ganar puntos con el presidente Donald Trump. Y, desde luego, nada puede parecer m�s intuitivo y obvio, sobre todo a o�dos de un europeo, para quien acudir a las urnas sin un documento oficial es algo completamente inconcebible. Sin embargo, en pol�tica pocas veces las cosas son tan obvias como parece. Y algo aparentemente tan b�sico e innegociable como un carn� est� en el centro de una batalla pol�tica brutal y mucho m�s amplia, llena de maniobras, juego sucio y desinformaci�n, una batalla con d�cadas de abusos, opresi�n y restricci�n de derechos civiles en la memoria. Una disputa que podr�a dejar sin opci�n de depositar su papeleta a millones de ciudadanos, especialmente afroamericanos, hispanos o mujeres casadas.

El primer martes de noviembre, Estados Unidos celebrar� unas de las elecciones legislativas m�s importantes de las �ltimas d�cadas. Los estadounidenses tendr�n que decidir si las dos c�maras del Congreso siguen en manos republicanas o si le dan a los dem�cratas una victoria cr�tica para poder empezar una oposici�n efectiva contra la Administraci�n. En juego no est�n s�lo esca�os, presidencias de comit�s, las llaves de la agenda y los procedimientos, sino los recursos para frenar la apisonadora Trump y lanzar un torrente de investigaciones, llegando incluso a una nueva era de juicios pol�ticos (impeachments).

En Estados Unidos no existe un documento nacional de identidad �nico, v�lido y obligatorio en todo el pa�s. No existe, siquiera, un equivalente universalmente aceptado a nivel estatal. Se funciona con carn�s de conducir, tarjetas de identificaci�n o de residencia, n�meros de la Seguridad Social o diferentes alternativas menos fiables, pero generalmente aceptadas. Es el producto de un largo pulso sobre competencias para limitar el poder centralizado, pero tambi�n de una desconfianza hist�rica en la autoridad y la p�rdida de privacidad, y el resultado de constantes abusos de poder, sobre todo contra las minor�as, desde la �poca de las leyes conocidas como de Jim Crow.

Despu�s de la Guerra Civil, la 15� Enmienda prohibi� negar el voto por raza, pero los estados confederados encontraron mecanismos indirectos para hacerlo casi imposible en la pr�ctica, como pedir documentaci�n que los negros no ten�an, imponer impuestos para votar (poll taxes) que los afroamericanos, pobres, no pod�an pagar, o aplicar pruebas de alfabetizaci�n arbitrarias, cl�usulas conocidas como "del abuelo", que exim�an de todos estos tr�mites a los blancos si pod�an demostrar que sus antecesores hab�an votado antes de la guerra. A esto se sumaban la violencia sist�mica y la intimidaci�n oficial.

Un ejemplo cl�sico que usan los polit�logos es el de Misisipi, donde, en 1890, cuando se aprob� una Constituci�n, en torno al 90% de los hombres negros adultos estaba registrado para votar; en 1965, menos del 10% lo estaba. Las leyes que no permiten hoy votar a ex convictos tambi�n son brutales: en Tennessee, por ejemplo, el 21% de sus adultos negros no tiene derecho a voto por sus antecedentes. Seg�n la NAACP, una de las grandes organizaciones de derechos civiles, casi la mitad de los afroamericanos menores de 30 a�os no tienen un documento de identidad con su nombre y direcci�n actuales, por diferentes razones.

Pero esa anomal�a del DNI dentro del mundo occidental (algo menos dentro del anglosaj�n) se ha convertido ahora en un problema pol�tico de primera categor�a, liderado por la campa�a de Trump para que se apruebe inmediatamente su proyecto de 'Ley para salvar Am�rica', una propuesta que, entre otras cosas, requerir�a pruebas de ciudadan�a, certificados de nacimiento o prohibir�a el voto por correo (excepto por enfermedad, discapacidad, servicio militar o viaje). "Debe hacerse de inmediato. Tiene prioridad absoluta sobre todo lo dem�s. DEBE SER PRIORITARIO", escribi� recientemente el presidente en una publicaci�n en redes sociales. "Yo, como presidente, no firmar� ning�n otro proyecto de ley hasta que este se apruebe", avis�.

La ley exigir�a que las personas presenten prueba documental de ciudadan�a al registrarse para votar y una identificaci�n con foto al momento de depositar la papeleta, pero tambi�n que los estados compartan los datos de registro de votantes con el Gobierno, algo que muchos se han negado a hacer. Las elecciones son competencia estatal, no federal, pese a los intentos de Trump de asumir el control. Su propuesta tambi�n fijar�a responsabilidad penal personal para los funcionarios electorales que infrinjan la ley, una medida de presi�n adicional tras los muchos pleitos que el l�der republicano lanz� en 2020 o las difamaciones de su equipo a funcionarios, por las que figuras como Rudolph Giuliani fueron condenados y embargados.

Trump sostiene que cada a�o votan millones de inmigrantes ilegales, a los que los dem�cratas traen en masa al pa�s para conservar el poder. No hay ninguna evidencia de nada remotamente parecido. "Numerosos estudios han llegado a la misma conclusi�n: los casos de votantes no ciudadanos son extremadamente raros. Un estudio nuestro de 2017 analiz� 42 jurisdicciones donde se emitieron 23,5 millones de votos y hall� tan s�lo unos 30 casos de votantes no ciudadanos, lo que representa el 0,0001% del total. La Fundaci�n Heritage, defensora de la Ley SAVE [Safeguard American Voter Eligibility Act], document� �nicamente 68 casos de votantes no ciudadanos desde la d�cada de 1980, de entre m�s de mil millones de votos emitidos", denuncia el Centro Brennan, uno de los cr�ticos m�s duros.

El Gobierno, con un Trump cada vez m�s impaciente, intenta desesperadamente sacar adelante la Save America Act, mientras usa al FBI y al Departamento de Justicia para investigaciones sobre presuntos fraudes pasados. Los aliados del presidente dentro del mundo MAGA exigen que movilice todos los recursos, como, por ejemplo, desplegar la Guardia Nacional o las agencias migratorias. "�Tienen toda la maldita raz�n en que vamos a hacer que ICE rodee los colegios electorales en noviembre! Puedes quejarte y llorar todo lo que quieras, pero nunca m�s permitiremos que roben una elecci�n", declar� hace no mucho Steve Bannon, gur� de la derecha alternativa mundial, avisando de las consecuencias, tambi�n para gente como �l mismo, si los dem�cratas recuperan el Congreso.

Ahora mismo, los nueve jueces est�n evaluando tambi�n si las leyes federales permiten o no que se cuenten votos por correo recibidos despu�s del d�a de la elecci�n, aunque hayan sido enviados antes. Algo que tendr�a efectos importantes, ya que desde la pandemia mucha gente ha cambiado sus din�micas de voto presencial. Todo va a pasar de una forma u otra por el Supremo, ahora o antes de las pr�ximas presidenciales, dando a la instituci�n un poder decisivo. Adem�s, m�s de 30 estados celebrar�n elecciones para sus cortes supremas este a�o, incluidos Wisconsin, Carolina del Norte y Montana, donde las decisiones judiciales han sido puntos de conflicto pol�tico, y en Michigan, Nevada, Ohio, Texas y Wisconsin, donde los resultados podr�an cambiar el equilibrio de poder judicial.

Al mismo tiempo, los estados est�n inmersos en una carrera brutal de gerrymandering, esto es, para redise�ar interesadamente los distritos legislativos contrarreloj. Son medidas que se llevan haciendo desde el siglo XIX y pueden ara�ar hasta cuatro o cinco asientos en los estados m�s grandes. Ya lo han hecho Texas o California, y hay otra docena de casos en marcha. La semana pasada, en una victoria clave para Trump, la mayor�a conservadora del Tribunal Supremo de Estados Unidos anul� una disposici�n clave de la hist�rica de derechos civiles de 1965 al dictaminar que el mapa electoral de Luisiana se hab�a elaborado de forma inconstitucional para crear dos distritos de mayor�a negra. "Ese mapa es una manipulaci�n electoral inconstitucional", escribi� el juez Samuel Alito en nombre de los seis conservadores. Todas son manipulaciones, pero esa la tumbaron.

Horas despu�s del fallo, la C�mara de Representantes de Florida, controlada por republicanos, aprob� un mapa agresivamente redibujado que podr�a darle a los conservadores cuatro esca�os adicionales, poniendo en peligro a varios congresistas dem�cratas. Trump ha instado a los suyos a redibujar sus mapas "incluso a los que ya han comenzado a votar", afirmando en Truth Social que esto dar�a a los republicanos "m�s de 20 esca�os en las midterms".

El sistema estadounidense, inconcebible para un espa�ol, complejo y contraintuitivo, lleva funcionando, mal que bien, muchas d�cadas. Y hay una enorme literatura acad�mica y un amplio consenso entre los expertos electorales y las autoridades estatales de ambos lados del espectro pol�tico en que es bastante s�lido, seguro, efectivo y casi inmune al fraude, sobre todo al "masivo". Pero es tambi�n un sistema enormemente complicado, lento y caro, que se presta a las teor�as de la conspiraci�n por el voto electr�nico, los recuentos eternos, las tabulaciones. La Administraci�n Trump, la primera en incentivar esas teor�as, asegura que sigue investigando posibles v�nculos con Venezuela para el "robo" de 2020, buscando en vano evidencias de las obsesiones del l�der.

El DNI no es el principal problema, pero es uno f�cil de tergiversar. Estados como California, por ejemplo, no lo exigen para poder votar (salvo la primera vez que se hace). Pero eso no quiere decir que no haya verificaci�n. El control de identidad existe, pero se hace en distintas fases del proceso. Al registrarse hay que dar datos como nombre, direcci�n, fecha de nacimiento y, normalmente, n�mero del carn� de conducir o del identificador estatal o los �ltimos cuatro d�gitos del n�mero de la Seguridad Social. Y esos datos se cotejan contra bases de datos oficiales, antes y despu�s del voto. Tambi�n se revisan la direcci�n y la firma que consta en el registro y, si no coinciden, el voto puede ser rechazado o se pide una verificaci�n adicional. Tambi�n hay estados (incluidos muchos dominados por los republicanos desde hace medio siglo) en los que se usan verificaciones indirectas, como el sistema de vouching, mediante el cual un votante registrado del mismo distrito puede acompa�ar a otra persona al colegio electoral y firmar un juramento confirmando su direcci�n. O, como sucede en Iowa, donde, si un votante se olvida su identificaci�n, otro votante registrado puede dar fe de su identidad. Adem�s, los registros y censos se purgan constantemente para eliminar a personas fallecidas o que se hayan mudado.

La ley de Trump exigir�a que una persona demostrara su ciudadan�a presentando un certificado de nacimiento original, un pasaporte o un certificado de naturalizaci�n. Obtener esos papeles tiene costes directos, en d�lares, pero tambi�n indirectos, ya que llevan tiempo, implican mucha burocracia y las oficinas que expiden identificaciones est�n infrarrepresentadas en zonas rurales y comunidades de color. El Centro Brennan estima que m�s de 21 millones de estadounidenses carecen de f�cil acceso a ellos. Por no hablar de las mujeres que hayan cambiado su apellido al casarse. Se estima que cerca de la mitad de la poblaci�n de Estados Unidos no tiene pasaporte vigente. La amplia mayor�a no dispone de una copia de su certificado de nacimiento original y, a menudo, los certificados de nacimiento no reflejan el nombre actual de la persona, si lo ha cambiado. Se calcula que 69 millones de mujeres casadas adoptaron el apellido de sus maridos y no tienen el que figuraba en su certificado de nacimiento, por lo que tendr�an que demostrar su derecho en un tr�mite engorroso.

Cuando un estado como Kansas, a instancias de un pol�tico obsesionado con el supuesto fraude -al que Trump fich� en su primer mandato-, adopt� el requisito de presentar prueba de ciudadan�a, se estima que en torno a 35.000 ciudadanos -el 12% del total de solicitantes- no pudieron registrarse a tiempo. Y eso no ten�a en cuenta tr�mites adicionales, como obtener un certificado de nacimiento original o solicitar un pasaporte. En los primeros tres a�os tras entrar en vigor la ley, aproximadamente uno de cada siete solicitantes de registro electoral fue bloqueado por falta de documentaci�n, con casi la mitad de los afectados menores de 30 a�os. Al examinar los intentos de registro de no ciudadanos se encontraron 67 casos, pero menos de 40 personas lo lograron, el 0,002% de todos los votantes registrados. "Kansas ya nos demostr� el efecto de las leyes que exigen prueba de ciudadan�a: impedir el voto a personas con derecho, no a quienes no son ciudadanos. La Save America Act podr�a extender este efecto a nivel nacional, lo que significa que 21 millones de estadounidenses sin f�cil acceso a los documentos requeridos y 37 millones que se registraron a trav�s de sistemas que la ley desmantelar�a podr�an quedar excluidos del voto", denuncia Max Flugrath, portavoz de Fair Fight Action. "Esa es la raz�n, no los ilegales", concluye.