Delegado de EFPA en Baleares
Enrique Juan de Sentmenat es delegado de la Asociación Española de Asesores Financieros (EFPA) en Baleares, donde mañana arranca el congreso nacional de un sector cada vez más demandado. "Un asesor hoy no se limita a recomendar productos, acompaña al cliente y le ayuda a planificarse"

Enrique Juan de Sentmenat, delegado en Baleares de EFPA España.
Actualizado
Entre los días 6 y 8 de mayo, Palma se convertirá en el lugar de encuentro de centenares de asesores financieros de toda España. El Palacio de Congresos de la capital balear acoge esta semana la IX edición del congreso nacional de EFPA España, la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros.
Durante tres días, un panel de expertos con 72 ponentes abordará los retos del sector desde diversos ángulos, abordando asuntos de candente actualidad y especial interés en las Islas, como la relación de las actividades financieras con el sector inmobiliario, el complejo contexto global o la incidencia de la omnipresente Inteligencia Artificial.
El delegado de EFPA en Baleares, Enrique Juan de Sentmenat (Palma, 1984) atiende a EL MUNDO para abordar algunas de estas cuestiones antes de la apertura del Congreso, al que se han inscrito ya más de 800 personas.
- ¿Qué es un asesor financiero y a qué se dedica en la actualidad?
- Es un profesional cualificado que ayuda a personas y empresas a tomar decisiones informadas sobre la gestión de su patrimonio, sus ahorros y sus inversiones. Su labor comienza con un análisis completo de la situación del cliente -ingresos, gastos, patrimonio, objetivos y horizonte temporal- para poder definir una estrategia adaptada a sus necesidades y a su perfil de riesgo. Hoy en día, el asesoramiento ha evolucionado hacia un modelo más integral. El asesor no se dedica solo a recomendar productos, sino que actúa como el profesional que acompaña al cliente a lo largo del ciclo de vida financiero, aportando planificación, disciplina y visión a largo plazo.
- ¿Cómo ha evolucionado la profesión? ¿Qué papel juega el sistema bancario?
- Tradicionalmente, el asesoramiento estaba muy vinculado a la comercialización de productos desde las propias entidades financieras. Hoy, el enfoque está claramente más centrado en el cliente y en el valor que se ofrece. Además, la regulación ha elevado los estándares del sector. Desde la entrada en vigor en 2018 de MiFID II (la normativa europea que regula los mercados de instrumentos financieros) se exige que los profesionales cuenten con certificaciones acreditadas y formación continua por organizaciones certificadas como EFPA España, lo que refuerza la calidad y la transparencia del servicio. El sistema bancario en España sigue siendo un actor clave, pero convive con un ecosistema más amplio donde el asesoramiento independiente y profesional gana cada vez más protagonismo.
- ¿Ha mejorado la educación financiera de la población? ¿Qué se podría hacer para fortalecerla?
- Se han producido avances en la buena dirección, pero aún queda recorrido. Hoy existe una mayor sensibilización hacia el ahorro y la inversión, pero esto no siempre se traduce en decisiones más eficientes. Lo vemos en comportamientos de los clientes que propician excesos de liquidez, la falta de diversificación o la escasa planificación a largo plazo. El reto no es solo acceder a la información, sino saber interpretarla y aplicarla. Aquí es donde el asesor financiero desempeña también una función clave: ayudando a trasladar la complejidad económica a decisiones prácticas. Es necesario avanzar hacia una educación financiera que sea útil y aplicada, reforzando la formación desde edades tempranas y promoviendo el asesoramiento profesional como pieza esencial. El verdadero salto cualitativo llegará cuando los ciudadanos no solo tengan más información, sino que sean capaces de tomar decisiones más informadas y alineadas con sus objetivos financieros.
- Según informes recientes del Banco de España, la capacidad de ahorro es alta pero el poder adquisitivo retrocede y bajan las inversiones patrimoniales. ¿Cómo lo valora? ¿Por qué ocurre?
- Cuando hablamos de altas tasas de ahorro, hablamos en términos agregados, pero la realidad de los hogares es muy desigual. En muchos casos, el aumento del ahorro puede responder a una actitud de prudencia ante la incertidumbre, más que a una mejora estructural de la situación económica. Además, el crecimiento de los ingresos no siempre ha compensado la inflación, lo que reduce el poder adquisitivo real. Esto lleva a muchos hogares a priorizar la liquidez y a posponer decisiones de inversión. El reto en España no es solo ahorrar más, sino ahorrar mejor, canalizando ese ahorro hacia instrumentos que permitan preservar y hacer crecer el patrimonio. Ese es justo el objetivo central del Congreso que celebramos esta semana en Palma.
- Los informes señalan que un 14% del ahorro está en depósitos a plazo y hay más de un billón de euros en cuentas corrientes perdiendo valor por la inflación. ¿Qué supone esto en un contexto de inflación creciente?
- Lo que supone es una pérdida silenciosa, pero progresiva, del patrimonio real de las familias. Cuando una parte tan significativa del ahorro está en cuentas corrientes, con muy baja o nula remuneración, en un entorno de inflación como el de los últimos años, ese dinero pierde poder adquisitivo año tras año. Y esto enlaza directamente con lo que comentábamos antes. No es solo que haya inflación, es que gran parte del ahorro está posicionado de forma que no la compensa. Es decir, el problema no es únicamente el contexto, sino la forma en la que se está gestionando ese ahorro. En muchos casos, la liquidez responde a la incertidumbre, porque el ahorrador quiere tener el dinero disponible o una falta de información y conocimiento. Es una decisión comprensible, pero que tiene un alto coste en el medio y largo plazo. Como digo, el debate ya no debe centrarse solo en ahorrar más, sino en ahorrar mejor. Es necesario activar ese ahorro, canalizarlo hacia soluciones que permitan al menos preservar el poder adquisitivo y, en la medida de lo posible, generar rentabilidad.
- ¿Baleares es una comunidad especialmente ahorradora y conservadora o eso es un tópico?
- En general, España es un país muy conservador en lo que se refiere a la forma de ahorrar. Entre otras cosas, porque existen una falta estructural de educación financiera y una tradición hacia canalizar el ahorro en vehículos poco productivos y en el ladrillo. En el caso de Baleares, más que un perfil especialmente conservador, al menos más que la media nacional, encontramos un inversor muy vinculado a la economía local, con una fuerte presencia del sector servicios y turístico, y con una cultura patrimonial marcada por el activo inmobiliario.
- ¿Qué le recomendaría a quien tiene dinero ahorrado y no sabe qué hacer con él? ¿Cómo vencería la desconfianza en asesores independientes?
- En primer lugar, que realice un análisis de ingresos recurrentes y gastos fijos, para entender cuál es su situación financiera. A partir de ahí, es clave contar con el apoyo de un profesional acreditado que ayude a definir una planificación alineada con sus objetivos, su horizonte temporal y su perfil de riesgo. En cuanto a la desconfianza, la mejor forma de superarla es acudir a profesionales certificados, que trabajan bajo estándares de transparencia, formación continua y ética profesional.
- ¿Va a seguir subiendo la inflación?
- Hay muchas variables que pueden provocar una subida o no del nivel de precios y es muy complicado anticipar con precisión su evolución. Lo importante es que el ciudadano esté protegido ante cualquier situación y que tenga un criterio y una planificación sobre sus ahorros que permita que esa inflación no le coma el ahorro. En definitiva, contar con una planificación adecuada permite proteger el patrimonio en distintos escenarios y evitar que la inflación erosione los ahorros.
- ¿Cuál cree que va a ser la evolución de las rentabilidades en corto, medio y largo plazo en un contexto de escalada bélica y volatilidad global como el que vivimos?
- Los mercados han demostrado una gran capacidad de recuperación, incluso en contextos complejos, como en la pandemia o ante los conflictos geopolíticos. En el corto plazo puede haber volatilidad, pero en el medio y largo plazo, la disciplina y la visión a largo plazo suelen ser determinantes. Por eso es clave evitar decisiones impulsivas y mantener una estrategia coherente. Lo cierto es que los mercados están teniendo una evolución muy positiva en los últimos años. Si algo ha demostrado todo lo que ha ocurrido últimamente, incluyendo sucesos muy impactantes como la pandemia, la guerra de Ucrania, el conflicto en Oriente Medio...es que las caídas abruptas en corto espacio de tiempo suelen compensarse en el medio y largo plazo. Por poner un ejemplo, las caídas de los mercados en dos semanas de marzo de 2020, por el cierre mundial que provocó la pandemia, apenas tardaron en recuperarse pocos meses. Por eso siempre es fundamental no tomar decisiones en caliente ni dejarse llevar por el miedo...
- ¿Qué opina de las inversiones en criptomonedas?
- Como cualquier activo, no son ni buenas ni malas, pero sí requieren conocimiento. En este caso, debemos tener claro que son productos con alta volatilidad y riesgo, por lo que, en general, deberían ocupar un peso limitado dentro de una cartera y siempre con un capital que el particular no vaya a necesitar en el corto plazo. Sí es importante entender que ninguna rentabilidad pasada está asegurada en el futuro, ni que exista un producto con expectativas elevadas de rentabilidad que no lleve aparejados riesgos elevados.
- ¿Y del papel de la IA en su sector? ¿Veremos asesores financieros virtuales?
- La inteligencia artificial ya está transformando el sector del asesoramiento financiero, como lo está haciendo con la gran mayoría de sectores. Permite automatizar procesos y mejorar la eficiencia, liberando tiempo de los asesores para lo más importante: el cliente. Sin embargo, el asesoramiento financiero tiene un componente humano clave: entender objetivos, emociones y comportamientos. Esa parte sigue siendo difícilmente sustituible. La tecnología suma, pero el valor del asesor sigue siendo esencial y lo será siempre.



























