Medio Ambiente
Los cient�ficos emplearon drones de consumo equipados con placas de Petri esterilizadas para sobrevolar los espir�culos de las ballenas y capturar gotas respiratorias

Un cachalote en las costas de las Azores.EL MUNDO
Actualizado
Un an�lisis del aliento en ballenas jorobadas, cachalotes y rorcuales con drones en el norte de Noruega ha confirmado por primera vez que un virus potencialmente mortal conocido como 'morbillivirus de cet�ceo' est� circulando por encima del C�rculo Polar �rtico.
As� se explica en un estudio con participaci�n de investigadores del King's College de Londres y la Real Escuela de Estudios Veterinarios del Reino Unido, y publicado este jueves en la revista 'BMC Veterinary Research'.
Los cient�ficos emplearon drones de consumo equipados con placas de Petri esterilizadas para sobrevolar los espir�culos de las ballenas y capturar gotas respiratorias.
"El muestreo por soplado de drones es revolucionario. Nos permite monitorear pat�genos en ballenas vivas sin estr�s ni da�o, lo que proporciona informaci�n crucial sobre enfermedades en ecosistemas �rticos en r�pida evoluci�n", seg�n Terry Dawson, del Departamento de Geograf�a del King's College de Londres.
Entre 2016 y 2025, los investigadores tomaron muestras de ballenas jorobadas, cachalotes y ballenas de aleta en todo el Atl�ntico nororiental, incluido el norte de Noruega, Islandia y Cabo Verde.
Recogieron muestras de soplo, as� como biopsias de piel y, en un caso, una muestra de �rgano, y las analizaron para detectar agentes infecciosos mediante pruebas de laboratorio moleculares.
ALTAMENTE PAT�GENO
El equipo encontr� morbilivirus de cet�ceos (una cepa identificada por primera vez en delfines) en grupos de ballenas jorobadas del norte de Noruega, un cachalote que presentaba mala salud y un calder�n varado.
El morbilivirus de los cet�ceos es un virus altamente pat�geno que infecta a ballenas, delfines y marsopas, causando graves da�os respiratorios, neurol�gicos e inmunol�gicos. Ha desencadenado m�ltiples eventos de mortalidad masiva en poblaciones de cet�ceos desde su descubrimiento en 1987.
Los hallazgos tambi�n plantean inquietudes sobre posibles riesgos de brotes durante densas agregaciones de alimentaci�n invernal, donde las ballenas, las aves marinas y los humanos interact�an estrechamente.
Tambi�n se encontraron herpesvirus en ballenas jorobadas en Noruega, Islandia y Cabo Verde, pero no se detect� el virus de la gripe aviar ni la bacteria 'Brucella', que tambi�n se han relacionado con varamientos.
La investigaci�n destaca la importancia de una vigilancia continua, ya que pat�genos como el morbillivirus pueden causar enfermedades graves e interactuar con otros factores estresantes.




























