Jap�n
El macaco se convirti� en una sensaci�n en internet y cada d�a atrae a centenares de visitantes
Actualizado
"�Punch!", "�Punch!", corean con entusiasmo decenas de visitantes al ver al beb� macaco que se ha convertido en una sensaci�n en internet y que cada d�a atrae a centenares de visitantes al zool�gico de Ichikawa, en las afueras de Tokio.
El peque�o macaco de siete meses fue rechazado por su madre nada m�s nacer. Las im�genes del animal en las que aparece siendo maltratado por otros miembros del grupo y aferr�ndose desesperadamente a un peluche naranja de orangut�n que le dieron sus cuidadores para consolarlo se volvieron virales.
Una comunidad de internautas preocupados por su bienestar empez� a compartir noticias bajo la etiqueta #HangInTherePunch ("Aguanta, Punch"). El fen�meno no tard� en trascender: el macaco se ha convertido en un im�n para el p�blico y ahora atrae a multitudes al zool�gico, incluidos numerosos turistas extranjeros.
Su situaci�n parece estar mejorando. El zool�gico que lo alberga anunci� que el joven macaco de pelaje oscuro se va adaptando poco a poco a la vida en el recinto: ya no se aferra constantemente a su peluche e incluso empieza a hacer algunos amigos.
Si Punch conmueve tanto, "es porque la gente puede identificarse con �l", dice a AFP Jon Frigillana, un turista estadounidense de 30 a�os.
"Ha pasado por muchas dificultades, pero ver c�mo supera la adversidad (...) es realmente conmovedor", a�ade Frigillana, para quien contemplar a Punch resulta reconfortante en un momento en que la actualidad est� dominada por guerras y crisis.
Turistas extranjeros
Entre 2.000 y 3.000 personas acuden cada d�a al zool�gico de Ichikawa, una cifra que multiplica por diez la afluencia habitual en invierno, indic� a AFP Takashi Yasunaga, uno de los responsables del recinto.
Un taxista de la zona, que prefiri� mantener el anonimato, estima que "alrededor de la mitad" de las personas que ve yendo al zool�gico son extranjeros, un fen�meno "nunca antes visto" en la zona.
"Algunos turistas extranjeros se suben al taxi y, con una gran sonrisa, simplemente dicen 'Punch' para indicar ad�nde quieren ir", comenta divertido.
Las im�genes que mostraban algunos momentos dif�ciles de Punch con otros macacos generaron cr�ticas hacia el zool�gico, especialmente de organizaciones como PETA, que denunciaron el uso de animales como atracciones.
Sin embargo, seg�n Takashi Yasunaga, en la estricta jerarqu�a social de los macacos japoneses, es habitual que los individuos dominantes "adoctrinen" a los reci�n llegados, un comportamiento que, subray�, no equivale al maltrato en t�rminos humanos. "Seguimos de cerca c�mo Punch se integra al grupo y aprende las reglas de la sociedad de los monos", a�adi�.
Durante una visita reciente, periodistas de AFP vieron al peque�o macaco jugando solo y acerc�ndose t�midamente a otros animales, aunque a menudo acababa regresando a su peluche.
El zool�gico conf�a en que, con el tiempo, deje atr�s su orangut�n de felpa, y se convierta en un miembro m�s de la comunidad de macacos.


























