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El mundo del deporte ha quedado conmocionado tras el arresto de la leyenda del golf, Tiger Woods, ocurrido el pasado 27 de marzo en Jupiter Island, Florida. El deportista fue detenido bajo la sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias tras sufrir un grave accidente automovilístico que dejó su vehículo volcado. Según las imágenes captadas por la cámara corporal de la policía y filtradas por medios británicos, el incidente se produjo cuando Woods intentó adelantar a un camión de limpieza, impactando contra su remolque y provocando que su Land Rover diera una vuelta de campana. El golfista, que declaró haber mirado su teléfono justo antes del choque, logró escapar del coche arrastrándose por la puerta del pasajero.
Durante el interrogatorio a un costado de la carretera, los agentes observaron que Woods presentaba ojos enrojecidos, vidriosos y pupilas extremadamente dilatadas. Además, el registro oficial reveló que el deportista portaba en su pantalón dos pastillas blancas de hidrocodona, un opioide recetado para el dolor, cuya procedencia admitió al señalar que tomaba algunos medicamentos prescritos. A pesar de los signos físicos de intoxicación y los daños causados a la propiedad, el informe judicial indica que Woods se negó expresamente a someterse a una prueba de orina. Como consecuencia, fue fichado por conducir bajo la influencia (DUI) y por su negativa ante las autoridades.
Tras permanecer ocho horas bajo custodia en el condado de Palm Beach, Woods fue puesto en libertad bajo fianza y ya ha presentado una declaración escrita de inocencia. No obstante, el tribunal ha fijado el 17 de abril de 2026 como fecha límite para que justifique su situación procesal. En respuesta a la crisis, el golfista publicó un mensaje asumiendo la gravedad de los hechos y anunciando su retirada temporal para buscar tratamiento profesional. "Esto es necesario para priorizar mi bienestar y trabajar en mi recuperación definitiva", afirmó. Esta decisión implica que se perderá el Masters de Augusta por segundo año consecutivo, una situación que recuerda a su parón tras el accidente de 2009, cuando se alejó de los campos durante cuatro meses. Por último, Woods ha solicitado privacidad para su familia durante este proceso de recuperación.




















