M�sica
La cantante llena de magia el Movistar Arena con el aplauso entregado de sus fans en las redes sociales

La cantante Rosal�a cantando durante su primer concierto en Madrid este lunes.EFE
Actualizado
Todo en Rosal�a resulta supremo. Tecno, ballet, rave y �xtasis general compartido con las m�s de 15.600 personas que asistieron este lunes a su primer concierto en el Movistar Arena de Madrid.
Enfundada en un tut� y con unas zapatillas de punta rosas, encendi� el recinto madrile�o para tocar el cielo con los temas de su �ltimo disco Lux.
Las redes sociales desde el minuto uno de su actuaci�n se han llenado de v�deos de la artista catalana junto a sus momentos m�s especiales sobre el escenario madrile�o. Desde la recreaci�n del Museo del Louvre de Par�s a sus versiones con tem�tica religiosa que envolvieron gran parte de la noche, entre otras tem�ticas.
El p�blico, sobrecogido por lo que viv�a en vivo en Madrid, al principio no hablaba ni cantaba y el silencio se pos� en �l durante muchos momentos en los que Rosal�a ten�a que recordar que la acompa�asen con sus voces. Entonces, los asistentes respondieron obedientes, aunque con el tema La perla que no necesit� que ella les animase. "Qu� absoluta barbaridad, c�mo ha cantado 'Mio Cristo Piange Diamanti' esta noche en Madrid", destacaba una de sus fans en la red social X.
El escenario madrile�o tambi�n fue lugar para que la youtuber Soyunapringada subiese a admitir sus pecados en el confesionario que mont� la artista. Entonces, Rosal�a hizo como que la escuchaba atentamente mientras narraba su experiencia con un hombre que, a pesar de demostrarle todo, acababa dici�ndole que solo la ve�a como una amiga.
Con el tema Sauvignon blanc, Rosal�a se tom� con fuerza su letra y brind� con una copa de vino blanco sentada encima de un piano, reconociendo que no ten�a muchos vicios. Pero antes de comenzar a entonar la canci�n, se dirigi� a una fan que le ha gritado que si no ten�a muchos vicios, era porque ella misma es uno.
El punto final lleg� con Magnolias. Mientras terminaba de pedir al p�blico que protegieran su nombre en su ausencia, Rosal�a abandon� el escenario con la promesa de que, como la estrella que es, se convierte en polvo para volver a ascender.






















