Salud
En el corto plazo, los ni�os tienen 2,4 veces m�s riesgo de ser hospitalizados y antes de los 28 a�os hay 4,6 veces m�s riesgo de fallecimiento o enfermedad. El hallazgo obliga a replantear la atenci�n: no solo hay que monitorizar a la madre, sino al reci�n nacido.

Una mujer embarazada tumbada en una cama de hospital.Getty
Raquel Serrano Madrid
Actualizado
Los ni�os nacidos de madres que sufrieron desprendimiento prematuro de placenta tienen tres veces m�s probabilidades de desarrollar o morir a causa de enfermedades cardiovasculares, seg�n los datos de un estudio observacional que recoge el Journal of the American Heart Association. Es m�s, sus autores, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey (EEUU), especifican que el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular prematura o de fallecer por esta causa antes de los 28 a�os era 4,6 veces mayor entre los que nacieron de madres que sufrieron un desprendimiento de placenta durante el embarazo.
Este hallazgo se compar� con el riesgo de personas cuyo parto no present� esta complicaci�n, se�ala la autora principal, Cande Ananth, responsablede la Divisi�n de Epidemiolog�a y Bioestad�stica del Departamento de Obstetricia, Ginecolog�a y Ciencias Reproductivas de la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de la Universidad de Rutgers.
El desprendimiento de placenta es una complicaci�n de la gestaci�n que puede ser grave. Seg�n las estad�sticas de enfermedades card�acas y accidentes cerebrovasculares de 2026 de la Asociaci�n Estadounidense del Coraz�n, esta afecci�n se presenta en hasta el 1% de los embarazos en la poblaci�n general.
Seg�n la Sociedad Espa�ola de Ginecolog�a y Obstetricia (SEGO), la incidencia de desprendimiento de placenta oscila entre el 0,4% y el 1%, y parece estar en aumento en los �ltimos a�os. En su Protocolo sobre Desprendimiento Prematuro de Placenta (aunque es de 2013, fue revisado en su biblioteca virtual en 2023) indican tambi�n que es una de las causas m�s importantes de morbilidad y mortalidad materna y perinatal, "siendo la muerte materna siete veces mayor que la tasa general de mortalidad materna". "En los pa�ses desarrollados, aproximadamente el 10% de todos los nacimientos pret�rminos y el 10- 20% de todas las muertes perinatales son causados por desprendimiento de la placenta".
A partir de los datos del an�lisis de la Universidad de Rutgers, los investigadores indican que el desprendimiento de placenta debe mantenerse como una complicaci�n muy grave para la madre, pero que tambi�n puede afectar a la salud cardiovascular del beb� en el futuro. As�, Ananth expone que, actualmente, la mayor�a de las recomendaciones de tratamiento tras un desprendimiento de placenta se centran en el seguimiento de la madre despu�s de esta complicaci�n gestacional.
Sin embargo, "es importante que sus hijos tambi�n sean monitorizados para identificar posibles complicaciones debido a su mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. La colaboraci�n cardio-obst�trica, as� como programas pedi�tricos espec�ficos en facultades de Medicina y hospitales, ser�n fundamentales para brindar apoyo y monitorizar la salud de estas madres y sus beb�s a medida que crecen".
Tambi�n en menores de 12 meses
M�s a corto plazo, los investigadores han informado que estos ni�os ten�an 2,4 veces m�s riesgo de ser hospitalizados por un accidente cerebrovascular y que los riesgos de enfermedades card�acas y accidentes cerebrovasculares eran a�n mayores entre los ni�os menores de 12 meses. Adem�s, los embarazos enmujeres mayores de 35 a�os o los embarazos gemelares eran m�s vulnerables a estas afecciones. Por ello, seg�n Ananth, los profesionales de la salud deben ayudar a las pacientes a mantener un estilo de vida saludable para proteger su propia salud y la de su beb�, ya que el desprendimiento de placenta puede tener consecuencias graves y aparece sin previo aviso.
Los autores consideran, adem�s, que se necesita m�s investigaci�n para comprender c�mo el desprendimiento de placenta afecta a la salud card�aca de los ni�os nacidos de estos embarazos. Este estudio es el primero en descubrir una relaci�n entre ambos. Sin embargo, los hallazgos se basan en una revisi�n de los registros hospitalarios de nacimientos y defunciones que muestran una correlaci�n, y se requiere m�s investigaci�n para establecer una relaci�n de causa y efecto.






















