























Todos tenemos reciente la última metedura de pata del futbolista Marcos Llorente, la semana pasada, cuando se disfrazó de crema solar para cuestionar su uso y poner en duda la relación entre la radiación ultravioleta y el cáncer de piel. Hace algo más, en febrero, Ciudad Real se convirtió en el centro de la polémica al celebrarse el evento pseudocientífico Daños por Vacunas: Autismo y Enfermedades raras, condenado por los colegios de médicos y de Enfermería. Siempre ha habido bulos en salud, desde los clásicos movimientos antivacunas hasta otros mitos y leyendas que se repiten cíclicamente, pero desde la pandemia han ido en aumento, especialmente por el creciente interés en la salud y la explosión de las redes sociales (el efecto Tik Tok). Y ciertos famosos e influencers tampoco han ayudado.
Algunos de esos bulos -los menos- son inofensivos. Por ejemplo, el grounding o, lo que es lo mismo, caminar descalzos por la hierba o la naturaleza. Aunque no exento del todo de peligro (mayor riesgo de infecciones micóticas, es decir, hongos), esta práctica no transfiere electrones ni cura el sistema inmunitario como se le atribuye. Pero la mayoría son realmente perjudiciales porque provocan que la gente abandone o retrase tratamientos necesarios, generan miedo e incluso son dañinos de forma directa al ingerir ciertas sustancias.
"Las personas son muy vulnerables en el momento de la enfermedad y muchas veces se dejan influenciar por estos movimientos que las alejan de su red afectiva, que es la que les acompaña y les puede advertir 'oye, ¿qué estás haciendo?', sobre todo en cáncer y en enfermedades mentales", explica la doctora Rosa Arroyo, vicepresidenta segunda de la Organización Médica Colegial (OMC).
La dimensión es tal que la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (Apetp) elaboró un informe sobre fallecidos a causa de las pseudoterapias en España que estimaba que las muertes anuales ascendían a entre 1.210 y 1.460 (teniendo en cuenta que no hay estudios oficiales por parte de las autoridades sanitarias y que las cifras podrían estar infraestimadas). Según Apetp, la mayoría no son por daño directo, sino por la pérdida de oportunidad terapéutica (abandonar o retrasar su tratamiento médico convencional). Estas cifras superan a las muertes por accidentes de tráfico: según la DGT, 1.119 en vías interurbanas en 2025.
La vicepresidenta segunda de la OMC identifica algunos de los principales bulos en salud que suponen un enorme peligro para la población.
-Los deepfakes de la inteligencia artificial, que sustituyen las imágenes de los médicos "y nos clavan, tienen una precisión tremenda y podría confundir a cualquiera de nosotros si no fuera porque cuando le haces unas preguntas o están en un chatbot te das cuenta de que sus respuestas son estándar, puedes apreciar que no es un lenguaje con un humano".
-Bulos con las vacunas. "Ha habido unos brotes, por ejemplo en Cataluña, de enfermedades transmisibles que no teníamos desde hacía años, como el sarampión, y que los médicos más jóvenes ni siquiera habían podido ver, no las conocían, y que están emergiendo por los movimientos antivacunas".
-Vacunas y autismo. También señala la especialista la relación que establecen entre las vacunas y trastornos como el autismo, algo que trabajan con la Federación Autismo España. "En la Federación están tremendamente preocupados porque se trata de niños que se van desarrollando normalmente y sufren una regresión en su desarrollo, no tienen un tratamiento definido porque no se ha encontrado y porque los trastornos del espectro autista son una patología mental muy grave, y los padres a veces desesperados por conseguir algo para sus hijos les dicen que están relacionados con las vacunas y dejan de inmunizarlos. O les dicen que usen MMS [clorito de sodio].
-Los suplementos vitamínicos y anabolizantes "que pueden llegar a producir muertes".
-Las dietas y la compra de productos ilegales por internet.
-Procedimientos de medicina estética. "¿Cómo se puede poner una infiltración en los labios en una trastienda? Es inaudito que esto siga pasando. Luego van a los médicos para que arreglen eso, aparte de lo que les puede suponer para su salud. En la página del Observatorio de la OMC contra las Pseudociencias, las Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias hemos recogido muchísima información sobre esto", recalca Arroyo.
-Mentiras sobre los procedimientos contra el cáncer. Arroyo explica que todo lo que es efectivo en medicina "tiene efectos secundarios o puede tenerlos potencialmente muy graves". "Nuestro deber es informar a los pacientes de todo lo que le puede pasar, en positivo y en negativo, para que tomen una decisión fundamentada y racional. Cuando los pacientes están pasando por la quimioterapia, también a veces con la radioterapia, este tipo de movimientos y bulos les dicen que es una aberración lo que están haciendo, que podrían evitar los efectos secundarios tomando limón o MMS o sueros que no conocen su composición, cuando en Medicina es obligatorio decirle al paciente estrictamente lo que le estás poniendo y dejarlo reflejado en su historia clínica", indica Arroyo.
La vicepresidenta segunda de la OMC apunta que hay bulos muy prevalentes, por ejemplo, dormir con la boca sellada, que se supone que es para mejorar el bienestar, el nivel de oxígeno y la concentración... pero puede suponer un peligro para alguien con problemas respiratorios de vías altas o congestiva". La médica indica que hay cosas más inocuas que aplican más al bienestar, como respirar sal en una cueva, el mencionado grounding, respirar el olor de la miel de abejas o "la cosa más peregrina que hemos recibido en el Observatorio es la limpieza telemática de útero con péndulo".
Para luchar contra esos bulos y plantarles cara, los médicos han decidido usar sus mismas armas: informaciones cortas y llamativas en redes sociales con un lenguaje fresco y, eso sí, datos contrastados y evidencia científica. "La gente mayor suele confiar más en los médicos y lo que los profesionales les dicen, les preguntan y consultan dudas, etc. Toda la información que manejan los jóvenes es breve, no verificada y por redes, ven pero no investigan. No puedes decirle algo sesudo a un joven", sostiene Arroyo.
Por ello, han creado la campaña #noteenREDES, compuesta por cuatro píldoras en vídeo adaptadas a los lenguajes y formatos de Instagram, Tik Tok y YouTube que desmontan algunos de los contenidos virales más extendidos entre los adolescentes. Productos mágicos, promesas ilusorias, tratamientos milagrosos en salud mental, dietas sin respaldo científico y otros cuidados basados en mitos y recomendaciones sin base científica, son los temas que abordan estos vídeos que muestran la facilidad con la que cualquiera puede caer en mensajes seductores, pero de alto riesgo para la salud individual o colectiva -como el movimiento antivacunas-. El mensaje de la OMC para los jóvenes es: no te dejes engañar, consulta siempre fuentes oficiales y habla con tu médico.
"Nos hemos centrado en las redes porque cuando hay un local o una persona le puedes reclamar, pero en estos casos en los que se difunde por redes no hay un responsable al que pedirle cuentas de las consecuencias de lo que te ha pasado". Arroyo da un consejo también para no dejarse engañar por supuestos profesionales. "Cuando nos preguntan cómo puedo distinguir a un médico, les decimos que nunca por la bata y el título colgado en la pared. Lo que tienes que hacer es pedirle su nombre completo y su número de colegiado y buscarlo en el registro público de colegiados, que también está en la página del Observatorio".
En línea con esta campaña, el organismo colegial también ha publicado el Decálogo Ético y Científico frente a Pseudociencias Sanitarias, una guía para ayudar a reconocer información sanitaria fiable y evitar prácticas sin base científica que pueden poner en riesgo la salud. También indica cómo identificar señales que alertan de pseudoterapias y cómo detectar publicidad engañosa o intrusismo profesional.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。