


















El c�ncer colorrectal es, a d�a de hoy, el tumor m�s frecuente en Espa�a, con 44.573 casos detectados en 2025 seg�n cifras de la Sociedad Espa�ola de Oncolog�a M�dica (SEOM).
Este tipo de c�ncer se da fundamentalmente en personas mayores -donde se concentran m�s del 90% de los diagn�sticos-, si bien en las �ltimas d�cadas se ha observado un progresivo aumento de su incidencia en menores de 50 a�os a escala global.
Numerosos equipos de investigaci�n estudian las razones de este aumento, apuntando a la influencia que tienen los h�bitos de vida y la exposici�n a algunos t�xicos y condicionantes ambientales.
Este martes, un estudio del Vall d'Hebron Instituto de Oncolog�a (VHIO) ha evidenciado una relaci�n entre los cambios epigen�ticos provocados por dieta, tabaco y exposici�n a un tipo de pesticidas con el desarrollo del c�ncer colorrectal en personas menores de 50 a�os.
Para saber m�s
Por primera vez, este equipo liderado por Jos� Antonio Seoane, jefe del Grupo de Biolog�a Computacional del VHIO ha identificado la huella que deja el conjunto de exposiciones ambientales y de estilo de vida, el denominado exposoma, y c�mo se relaciona esta huella con el c�ncer colorrectal.
"Hemos desarrollado una metodolog�a que permite 'leer' el historial de exposiciones ambientales y las marcas epigen�ticas que esas exposiciones dejan", explica Seoane.
La epigen�tica, recuerda el especialista, es un sistema que hace que se 'enciendan' o 'apaguen' algunos genes sin cambiar la secuencia del ADN.
"Si imaginamos el genoma como un libro, las marcas epigen�ticas no cambian el texto, sino que funcionan como post-its o marcadores que se�alan qu� cap�tulos se deben leer y cu�les se deben saltar", aclara. "Adem�s, estos post-its pueden a�adirse o quitarse seg�n el entorno y el estilo de vida, por la alimentaci�n, el estr�s o la exposici�n a t�xicos, influyendo en c�mo se interpreta el mismo libro a lo largo del tiempo", a�ade.
El objetivo de este estudio, contin�a, era "explorar los componentes del exposoma que podr�an contribuir al desarrollo del c�ncer colorrectal en personas j�venes en comparaci�n con el c�ncer colorrectal con diagn�stico en edades m�s avanzadas, utilizando marcadores epigen�ticos".
Con esa meta en mente, el equipo dise�� unas puntuaciones de riesgo basadas en marcas epigen�ticas del ADN (en concreto respecto a metilaciones) que evidencia la exposici�n a distintos factores a factores como el estilo de vida y el entorno. Para ello, utilizaron datos del The Cancer Genome Atlas, TCGA) y confirmaron los resultados en otros nueve grupos independientes de pacientes. Posteriormente, compararon estas puntuaciones en pacientes con c�ncer colorrectal tanto de edades m�s avanzadas como menores de 50 a�os.
Los resultados mostraron diferencias significativas en las firmas epigen�ticas asociadas a tabaco, dieta y exposici�n a un tipo de pesticidas. Los detalles del trabajo se publican en Nature Medicine.
"El estudio nos mostr� algunas cosas que esper�bamos ver, como las se�ales relacionadas con la exposici�n al tabaco o una dieta pobre en fibra en pacientes j�venes", se�ala el investigador. Pero adem�s, la investigaci�n tambi�n se�al� algunas novedades, como una se�al de correlaci�n entre la exposici�n al pesticida picloram y c�ncer colorrectal de inicio temprano, a�ade Seoane.
Este herbicida, a�ade, comenz� a emplearse en la d�cada de los 60. Seg�n explica, su uso est� muy restringido en Europa, pero s� tiene un empleo m�s extendido en otras zonas, como EEUU o Latinoam�rica.
"Quisimos profundizar en esta correlaci�n y analizamos bases de datos poblacionales de personas con c�ncer y uso de pesticidas por condados en Estados Unidos y observamos que la incidencia del c�ncer colorrectal de inicio temprano se asociaba de forma significativa con el uso de picloram", se�ala el investigador quien, no obstante, subraya que la investigaci�n es de car�cter observacional, por lo que no permite establecer una relaci�n causal entre ambos factores.
"Es necesario seguir investigando para confirmar si la exposici�n al picloram est� realmente detr�s del desarrollo temprano del tumor", insiste.
Incide tambi�n en este punto Robin Mesnage, investigador visitante del King's College de Londres, quien alaba el enfoque innovador del trabajo y sus an�lisis minuciosos pero recuerda que este trabajo "muestra asociaciones, no causalidad".
"La se�al para el picloram es interesante, pero la exposici�n no se midi� directamente en los sujetos. Por lo tanto, no podemos concluir que el picloram cause estos c�nceres", ha se�alado en declaraciones a Science Media Center.
"Adem�s, debemos tener en cuenta la naturaleza de la propia sustancia. No se ha encontrado que el picloram tenga propiedades carcin�genas en las pruebas regulatorias. Sin embargo, hist�ricamente sol�a estar contaminado con sustancias carcin�genas como el hexaclorobenceno. Es posible que cualquier efecto observado se debiera a esta contaminaci�n y no al picloram en s�, un problema que deber�a haberse resuelto en gran medida en la fabricaci�n moderna. Siempre es importante recordar que las exposiciones en el mundo real no solo implican el ingrediente activo, sino tambi�n los coformulantes y los posibles contaminantes", a�ade.
En general, concluye, "se trata de un estudio fascinante y bien realizado que plantea una hip�tesis plausible. No obstante, se necesita m�s trabajo, concretamente con datos de exposici�n directa y dise�os longitudinales, antes de establecer afirmaciones causales".
Seoane, por su parte, indica que los resultados de su trabajo "no solo identifican componentes del exposoma a partir de huellas epigen�ticas que podr�an contribuir al desarrollo del c�ncer colorrectal, especialmente del c�ncer en personas j�venes, sino que tambi�n sientan una base s�lida para abordar las exposiciones ambientales y los factores relacionados con el estilo de vida con el fin de reducir el riesgo, destacando la importancia de impulsar intervenciones preventivas tanto a nivel individual como de pol�ticas p�blicas".
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