Champions League

Hancko celebra su gol ante el Tottenham.
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Cometi� Simeone una contradicci�n de inicio que pudo costar cara: jugar, una vez m�s, a que no pase nada, pero meter a Nahuel Molina en el once. O lo uno o lo otro. Cuando el lateral argentino anda suelto por un campo de f�tbol siempre pasan cosas. Todas inesperadas, la mayor�a malas. Por cada gol de Puskas como el del Getafe, comete diez atrocidades defensivas como la que dio esperanza al Tottenham. Por alg�n motivo, decidi� dejar de marcar a Kolo Muani, quiz�s esperando que Le Normand lo viera con sus inexistentes ojos en la nuca, y pasaron cosas, claro. Gol rival. Nunca te aburres con Nahuel. El problema es que hay d�as en los que el Atleti matar�a por aburrirse. Este era uno.
El 1-0 oblig� al Cholo a cambiar levemente el plan, ya no bastaba con dejar pasar el tiempo, algo habr�a que hacer. Sorprende el empe�o del t�cnico en poner riendas a un equipo que lleva a�os sin saber defenderse y, por contra, cada vez es m�s capaz de avasallar a campo abierto. Tras el descanso, al fin se premi� a Lookman correr hacia delante y no s�lo hacia atr�s y, en el primer bal�n que se le dio al espacio, empat� el Atleti. Resulta que a Juli�n �lvarez le ha vuelto a apetecer jugar. Bienvenido sea, aunque estar�a bien saber alg�n d�a por qu� se tom� tres meses de vacaciones en pleno curso.
"Tranquilidad, al fin", pens� el ingenuo. Sin embargo, Giuliano ten�a otros planes. Es un futbolista de m�ltiples virtudes, pero un peligro p�blico cada vez que participa en la salida de bal�n. Su imprecisi�n en los pases m�s sencillos es una lacra en partidos exigentes. O afina eso, y ha mejorado tantas cosas que no es descartable, o podr� ser un recurso, pero no un referente. Urge. En un pase suicida regal� el 2-1 y volvi� a meter al Tottenham en una eliminatoria de la que tendr�a que haber salido para siempre a los 20 minutos de la ida, pero el Atleti es el mejor samaritano: siempre que pueda mantener con vida a un rival va a hacerlo.
Por fortuna, nadie se lo ha explicado a Musso, portero m�s que serio, y Gim�nez entr� lo suficientemente tarde como para no poder liarla del todo. Dos grandes paradas, un cabezazo de Hancko y pas� lo que ten�a que pasar aunque con el doble de trabajo del necesario: el Atleti vuelve a estar entre los ocho mejores de Europa. Se podr�n discutir muchas cosas a Simeone, pero que escribamos eso y a nadie le sorprenda era impensable hace nada y es obra suya. Ahora, otra vez el Bar�a. Sin miedo, pero, si pudiera ser, que Nahuel descanse.























