Calambres, hormigueo, hinchazón, picor y una sensación de pesadez que se intensifica al llegar el calor, este problema afecta mucho más a las mujeres. Conviene hidratarse bien y reducir la ingesta de sal

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Llegan las primeras olas de calor del verano, y con ellas un síntoma que se repite casi cada año y que afecta a las piernas de varios millones de españoles: calambres, hormigueo, hinchazón, picor... y la sensación de que pesan el doble que antes. El origen podría estar en una mala circulación.
¿Es lo mismo varices que piernas cansadas?
No, no es lo mismo, pero son problemas de salud que están estrechamente relacionados. Comúnmente se conoce como piernas cansadas a la sensación de pesadez, aumento de volumen y hormigueo que se produce especialmente hacia el final del día. Se produce porque la sangre tiene dificultades para regresar al corazón, pero no tiene por qué haber varices. Puede someterse a una prueba diagnóstica y no tenerlas, pero sí sufrir de piernas cansadas.
Una patología especialmente femenina
Las varices afectan a unos cinco millones de españoles, de los que aproximadamente el 65% son mujeres. Esta incidencia mayor en el sexo femenino obedece principalmente a factores hormonales, y es que los estrógenos y la progesterona tienen un impacto directo en la estructura de los vasos sanguíneos. Estas dos hormonas hacen que las paredes de las venas se vuelvan más elásticas y flexibles, lo que facilita su dilatación y la aparición de fallos en sus válvulas.
¿Por qué unas varices se ven a simple vista y otras no?
No todas las personas que sufren de varices en sus miembros inferiores tienen zonas abultadas y retorcidas que se ven a simple vista, y es que existen distintos tipos de varices. Podemos decir que existen tres grandes grupos:
-Varices tronculares. No se ven a simple vista porque se producen en venas que están profundas. Para poder diagnosticarlas es necesario someternos a una prueba de imagen o a una sencilla y rápida ecografía doppler.
-Varices reticulares. Son visibles a simple vista porque se producen en venas superficiales.
-Arañas vasculares. Su nombre real es telangectasias, y en realidad no se les considera propiamente varices. No suponen ningún problema de salud, pero pueden eliminarse si suponen un inconveniente estético para el paciente porque son visibles a simple vista.
¿Puedo masajear las piernas para aliviar los síntomas?
Tanto lo síntomas de varices como los de piernas cansadas pueden aliviarse en cierta medida con un masaje ascendente, desde los pies hacia los muslos.
Podemos realizarlo con una simple crema hidratante fresca que tengamos guardada en la puerta de la nevera, o también con una que sea apropiada para varices y piernas cansadas, pero no una crema antiinflamatoria.
Más agua y menos sal
Suele pensarse que si bebemos bastante agua nuestras piernas se van a hinchar más porque vamos a retener líquidos, pero nada más lejos de la realidad. La retención aumenta precisamente cuando no tenemos un buen nivel de hidratación, algo que suele ocurrir especialmente durante los días de más calor.
Otra de las cosas que favorece el aumento de volumen en miembros inferiores, y por tanto la aparición de piernas cansadas, es un consumo elevado de sal. Cada español consume de media cerca de 10 gramos de sal al día, cuando el límite máximo recomendado establecido por la OMS es de 5 gramos, por lo que revisar y limitar la ingesta de este condimento puede ayudar notablemente.


















