El nuevo dispositivo, el más ligero que ha fabricado Fitbit, se podrá reservar desde hoy y llegará a las tiendas el 26 de mayo

La última pulsera inteligente de Google.
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La última pulsera inteligente de Google no tiene pantalla ni aspira a ser un reloj, pero sí a competir con dispositivos como Whoop o los anillos inteligentes de Oura o Samsung, pensados para medir la actividad física o el sueño de forma continua. Fitbit Air, que es como se conocerá el producto, es la pulsera más pequeña y ligera que Fitbit ha fabricado desde su fundación. El cuerpo del sensor, que Google llama pebble, pesa sólo 5,2 gramos y se inserta en correas intercambiables. Con la correa básica, el conjunto se queda en 12 gramos.
Sin pantalla, renuncia por completo a mostrar información en la muñeca. Todo se consulta desde el móvil. A cambio, la batería dura siete días y se carga al completo en 90 minutos. Cinco minutos enchufado bastan para medir una jornada de actividad entera.
El conjunto de sensores es prácticamente el mismo que monta el Fitbit Charge 6: monitor óptico de ritmo cardiaco, acelerómetro de tres ejes, giroscopio, sensores rojo e infrarrojo para medir la saturación de oxígeno en sangre y un sensor de temperatura cutánea. Es resistente al agua hasta 50 metros y mide la frecuencia cardiaca de forma continua, la variabilidad cardiaca, las fases del sueño y emite alertas si detecta fibrilación auricular.
Google ha hecho un guiño al mercado de la moda con tres familias de correas. La Performance Loop, fabricada con un 35% de materiales reciclados, viene incluida en la caja. Las alternativas (una deportiva en silicona resistente al sudor y una versión premium de aspecto más elegante) se venden por separado desde 44,99 euros. Habrá también una edición especial diseñada con el jugador de la NBA Stephen Curry, en color marrón centeno con detalles en naranja. El dispositivo se podrá reservar desde hoy en España por 99,99 euros y estará en las tiendas el 26 de mayo.
Cada unidad incluye tres meses de prueba de Google Health Premium, la suscripción que da acceso al asistente Health Coach, y esa es tal vez la parte más interesante del anuncio de hoy. Google compró Fitbit en 2021 por unos 2.100 millones de dólares, pero apenas había dado pasos significativos en su estrategia de salud más allá del lanzamiento del Pixel Watch.
A partir del 19 de mayo, la app Fitbit dejará de existir como tal. Será sustituida automáticamente por Google Health, una versión rediseñada que llegará como actualización a todos los usuarios actuales sin que tengan que hacer nada.
La interfaz cambia y se simplifica en cuatro pestañas: Hoy, Fitness, Sueño y Salud. La novedad importante es que la app puede agregar datos de fuentes externas como historiales médicos (de momento sólo en EE.UU.), aplicaciones de terceros como Peloton o MyFitnessPal, y dispositivos de otras marcas a través de Health Connect en Android o de Apple Health en iOS. Google ha confirmado además que invitará a los usuarios de su otra app de salud, Google Fit, a migrar sus datos a Google Health antes de fin de año, unificando su estrategia.
El asistente Google Health Coach, construido sobre la inteligencia artificial Gemini, será el otro eje de la propuesta. Sugiere rutinas semanales de entrenamiento, interpreta los datos de sueño y, en EE.UU., puede leer los informes médicos del usuario para ofrecer un resumen comprensible. La compañía asegura que los datos de salud no se utilizarán para generar perfiles de anuncios.
























