La compañía china asegura que podrá fabricar procesadores de 1,4 nanómetros en 2031 sin acceso a la litografía EUV, vetada en China por Occidente, y estrenará una nueva arquitectura este otoño en su próximo procesador Kirin

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Seis años después de quedar fuera de la cadena de suministro occidental, Huawei cree haber encontrado un atajo que le permitirá adelantar a toda la industria de los semiconductores. La empresa china presentó este lunes en un congreso académico en Shanghái un nuevo enfoque de diseño de chips con el que pretende competir con TSMC e Intel sin depender de la litografía ultravioleta extrema (EUV), una tecnología que EE.UU. y sus socios occidentales le impiden comprar desde 2019.
He Tingbo, responsable de la división de semiconductores de Huawei, fue la encargada de presentar la propuesta en el International Symposium on Circuits and Systems (ISCAS). La idea fundamental de su estrategia es que la industria lleva décadas optimizando una sola variable, el tamaño del transistor, pero hay otra manera de seguir ganando rendimiento cuando esa carrera empieza a tropezar con los límites de la física.
Huawei ha bautizado esta estrategia como la Ley de Escala Tau (en referencia a la Ley de Moore, que ahora gobierna el ritmo en el desarrollo de chips). En lugar de competir por meter más transistores en menos espacio, la nueva arquitectura optimiza el tiempo que tardan los distintos componentes del chip en comunicarse entre sí. La idea es exprimir rendimiento de la organización lógica del silicio y no sólo miniaturizar los diferentes componentes.
La próxima generación del procesador Kirin, que llegará este otoño en los teléfonos de la compañía, será la primera en adoptar por completo esta nueva arquitectura. Pero la apuesta más ambiciosa es a largo plazo. Huawei afirma que con este enfoque podrá producir chips equivalentes en rendimiento a los que tendrán los chips con nodos de 1,4 nanómetros en 2031. TSMC, el líder mundial de fabricación de semiconductores, con sede en Taiwan, espera dar el salto a la fabricación con nodos de 1,4 nanómetros usando litografía ultravioleta extrema en 2028.
Tres años de retraso puede parecer mucho pero indican que China está acelerando en tecnologías propias de fabricación de semiconductores sin la ayuda de Occidente. Las sanciones impuestas por EE.UU. desde 2019 han cortado a Huawei el acceso a componentes y tecnologías fabricadas en Estados Unidos y también algunos de sus aliados, incluidas las máquinas de litografía que se utilizan para fabricar los chips más avanzados del mundo.
Estas máquinas las fabrica casi en exclusiva la holandesa ASML y son imprescindibles para producir en volumen chips de 5 nanómetros o más avanzados. Sin ellas, los fabricantes chinos de semiconductores como SMIC han tenido que estirar al máximo procesos más antiguos de ultravioleta profunda (DUV), con costes y problemas de rendimiento que el resto de la industria hace tiempo que evita.
El Kirin 9020 que monta el Pura 80, por ejemplo, lo fabrica SMIC con un proceso de 7 nanómetros. Los últimos análisis independientes apuntan a que la empresa ha usado en ellos un nodo N+3, una evolución escalada de la tecnología de 7 nm pero sustancialmente por detrás de los procesos de 5 nm de TSMC y Samsung y aún más lejos que los procesadores más avanzados que ahora puede hacer TSMC, basados en un nodo de 3nm, y ya presentes en los teléfonos de gama alta de este año.
La exposición de He Tingbo, no obstante, apunta directamente al callejón sin salida en el que lleva años metiéndose la ley de Moore. Hasta ahora predecir el salto en miniaturización ha sido fácil, pero los procesadores actuales están ya al límite de lo que es físicamente posible lograr con el silicio. Hace tiempo que la industria busca nuevas estrategias para que las nuevas generaciones de transistores logren ser más eficientes.
Huawei ha dado con una avenida por los problemas a los que se enfrenta debido al embargo. "Para nosotros, estos retos llegaron antes y son más duros y nuestra solución es viable y asequible. El rendimiento del nuevo chip puede competir plenamente con los que sigan otros caminos", ha explicado He en su ponencia.
El anuncio aterriza en un momento delicado para muchas empresas occidentales en China. Nvidia sigue teniendo problemas para vender sus chips de gama alta en el país. Apple ha visto recortada su cuota en el mercado chino en los últimos años precisamente por el regreso de Huawei al segmento de gama alta de la telefonía, incluso con chips de inferior rendimiento.
Varios analistas del mercado se han apresurado a señalar, sin embargo, que sin un producto físico sobre la mesa y sin métricas de rendimiento contrastadas, de momento el anuncio es más una declaración de intenciones.


























