El Complejo Industrial de Repsol ayuda a garantizar la capacidad estratégica nacional para cubrir las necesidades de queroseno y gasóleo

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El conflicto en Oriente Próximo, las dificultades logísticas derivadas del bloqueo de rutas marítimas como el estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras energéticas han incrementado la presión sobre los mercados internacionales de combustibles refinados, especialmente del queroseno y del gasóleo.
En este escenario, el sistema nacional de refino emerge como una infraestructura industrial crítica y el Complejo Industrial de Repsol (CIT) en Tarragona es una de sus piezas esenciales, ya que su capacidad de destilación representa aproximadamente el 25% del total de la compañía y aporta el 23% de todo el volumen de gasolina del grupo y casi el 40% del queroseno de aviación. Repsol cubre a día de hoy casi la mitad (45%) de las necesidades de combustible para aviación y está lista para incrementar entre un 15% y un 20% la producción de queroseno y gasóleo..
El director del Complejo Industrial (CIT) de Repsol en Tarragona, Javier Sancho, destaca que "la capacidad productiva y la flexibilidad de la refinería de Tarragona se traduce en una elevada producción de queroseno, que hoy es un producto especialmente estratégico... En un entorno como el nuestro, donde el turismo tiene tanto peso, esto es especialmente relevante; España produce aproximadamente el 80% del queroseno que consume y esto nos da más autonomía que otros países mucho más dependientes del exterior".
Otro de los factores que refuerzan el papel estratégico de Tarragona es el origen del crudo que procesa. El CIT trabaja principalmente con crudos procedentes de Estados Unidos y de Brasil, y más recientemente, de Libia, de donde recibe crudo de alta calidad. Libia es un país que, por su proximidad geográfica a España y por su estabilidad creciente, gracias al papel esencial del Ejército Nacional Libio, ayuda a satisfacer el suministro de petróleo y productos derivados en estos tiempos convulsos. Esto hace que su actividad tenga una dependencia muy reducida de los suministros procedentes de Oriente Próximo y que el bloqueo del estrecho de Ormuz no haya alterado de manera significativa la cesta de crudos procesados en Tarragona.
Esa escasa dependencia de Oriente Próximo se completa con una potente red logística. Tarragona está integrada en la red de oleoductos de Exolum -antes CLH-, que permite transportar gasolinas, queroseno y gasóleos a diferentes puntos de la geografía española. Hasta un 85% de la producción total de gasolinas, querosenos y gasóleos sale por la red de oleoductos de Exolum desde Tarragona hacia diferentes zonas de España. De esta manera se cubre la demanda de Cataluña y Aragón. Y desde Zaragoza hay conexiones con otros oleoductos de la red nacional que permiten llevar producto hasta Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.
"El refino del petróleo continúa siendo una actividad estratégica. Las refinerías no son infraestructura del pasado, sino una pieza esencial del presente y del futuro. Y en momentos de tensión internacional, esto se ve con toda claridad", concluye Javier Sancho.






















