El ex president y sus hijos deben tomar la palabracomo acusados en el juicio por la fortuna oculta del clan, que encara su recta final

La comparecencia telemática de Pujol el pasado mes de noviembre
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La Audiencia Nacional ha citado a Jordi Pujol para declarar este lunes 27 de abril y de forma presencial, aunque ha ordenado otro examen médico previo que determine si está en condiciones.
Los magistrados de la Audiencia Nacional detallan que el médico forense tendrá que estar presente "durante todo el tiempo que dure la declaración" del expresidente catalán. También acuerdan citar a una intérprete de catalán para el 27, 28 y 29 de abril, los días en que declararán los acusados.
La Fiscalía Anticorrupción pide para el ex president nueve años de prisión por los delitos de pertenencia a una asociación ilícita (cuatro años) y blanqueo de capitales (cinco años). La pena más alta corresponde al mayor de los hermanos, Jordi Pujol Ferrusola: 29 años de prisión. A los de su padre añade cinco delitos fiscales (tres años por cada uno), un delito de falsedad documental (tres años) y un delito de frustración de la ejecución (otros dos años) por haberse desprendido de bienes con los que tenía que hacer frente a deudas. A su ex esposa, Merçé Gironés, se le piden 17 años. Al resto de hijos, ocho, excepto a Josep, que llega a los 14.
En el banquillo se sientan un total de 19 acusados, incluyendo los siete hijos de Pujol y Marta Ferrusola, esta última también investigada en su día y ya fallecida.
En noviembre, cuando empezó el juicio al clan, la Audiencia Nacional concluyó que el ex president de la Generalitat podía ser juzgado pese a su estado de salud. Pujol ha podido seguir la vista oral desde su domicilio de Barcelona y el tribunal decidiió entonces examinar su situación cuando le corresponda "una intervención activa". Un momento que llegará el próximo lunes 27 de abril.
La Sección Primera de lo Penal tomó esa decisión tras una vista a puerta cerrada previa al comienzo del juicio, en la que han escuchado a los médicos informar del "deterioro cognitivo moderado" que sufre. El propio Pujol, de 95 años, declaró entonces por videoconferencia desde su domicilio de Barcelona ante el tribunal que preside el magistrado José Ricardo de Prada.
Carles Puigdemont, fugado en Waterloo, no ha tardado en reaccionar y lo ha hecho para cargar con dureza contra la citación de la Audiencia Nacional aunque ya estaba prevista desde noviembre. "No pueden ser más miserables. Buscan el escarnio, la foto con la que creen humillar no solo a una persona, sino sobre todo aquello que representa y tanto les molesta. Me sabe mal que el exilio me impida acompañar el lunes al president Pujol, porque lo habría hecho con mucho gusto", ha reprochado en redes sociales.

























