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Cuando aparece en redes sociales un vídeo sobre la cala más bonita de Cataluña, lo habitual es que mucha gente piense de forma automática en la Costa Brava. Sus aguas turquesas y sus calas escondidas se han convertido en una imagen muy presente, pero el litoral catalán es mucho más extenso y guarda rincones menos conocidos que también sorprenden por su belleza.
En la costa de Tarragona, en una zona que suele pasar más desapercibida, hay una cala de roca y piedra que reúne varios de los ingredientes más buscados en verano: agua cristalina, entorno natural y un acceso al baño que recuerda más a una piscina que a una playa convencional.
La cala es Cala de les Ampolles, situada en l'Ametlla de Mar, en la urbanización Les Tres Cales, dentro del Baix Ebre. Forma parte del litoral de Terres de l'Ebre y se encuentra junto al camino de ronda y el sendero costero GR-92, uno de los grandes recorridos que siguen la costa de Cataluña.
Desde Barcelona, el trayecto en coche hasta l'Ametlla de Mar ronda los 146 kilómetros y puede hacerse en torno a una hora y tres cuartos. También existe conexión en tren desde Barcelona-Sants hasta L'Ametlla de Mar, aunque para llegar después hasta Les Tres Cales conviene organizar el desplazamiento final.
El Patronato Municipal de Turismo de l'Ametlla de Mar describe Cala de les Ampolles como una cala natural, tranquila, rocosa y prácticamente virgen. Para llegar, una opción práctica es dejar el coche en la zona del parking del Carrer Mirador y caminar unos cinco minutos por el camino de ronda. El acceso es corto, pero el terreno aconseja llevar calzado cómodo y escarpines.
La Cala de les Ampolles mide 120 metros de largo y unos 10 metros de ancho. Es una cala pequeña, de piedra y roca, donde el espacio disponible depende de la ocupación y del estado del mar. Su tamaño la hace más adecuada para un baño tranquilo, una parada dentro de una ruta o un rato de snorkel que para pasar la jornada completa.
Uno de sus rasgos más llamativos es la entrada al agua. El acceso se realiza desde la roca mediante una escalera metálica instalada junto al mar, un detalle que le da ese aspecto de piscina natural y que suele llamar la atención de quienes la visitan por primera vez. Vista desde arriba, el agua puede parecer una superficie transparente y tranquila, aunque sigue siendo mar abierto y conviene comprobar siempre las condiciones antes de entrar.
La cala cuenta con pocos servicios, por lo que conviene llevar agua, algo de comida si se quiere pasar varias horas y todo lo necesario para la visita. El fondo marino es otro de sus atractivos, ya que las aguas transparentes permiten observar con facilidad la vida marina y el relieve rocoso de la zona.
El acceso requiere cierta precaución, sobre todo para personas con movilidad reducida o familias con niños pequeños. También es recomendable evitar las horas de más afluencia en verano, ya que sus dimensiones reducidas hacen que se llene rápido y que la experiencia cambie bastante según el momento del día.
El entorno de Cala de les Ampolles permite completar la visita con una ruta corta por el litoral de l'Ametlla de Mar. Muy cerca aparecen Cala Forn y Cala Mosques, dos puntos habituales en los itinerarios que siguen el sendero GR-92 por esta zona. Una opción sencilla es recorrer el camino de ronda que conecta estas tres calas en un trayecto de aproximadamente un kilómetro y medio.
La ruta parte de Cala Forn, pasa por Cala les Ampolles y continúa hasta Cala Mosques. Es un paseo breve, de dificultad fácil, que permite ver varios rincones de la costa en un mismo día. Aunque la distancia es corta, el terreno costero aconseja evitar chanclas y optar por calzado cómodo, especialmente en los tramos de roca o camino irregular.
En la misma zona también hay otras calas interesantes como Cala Vidre, Cala Sant Jordi, Cala Lo Ribellet y Cala Calafató, integradas en distintos recorridos por el litoral de l'Ametlla de Mar. Algunas ofrecen un acceso más cómodo y otras mantienen un perfil más rocoso, por lo que la elección dependerá del tipo de plan: baño, snorkel, paseo por el camino de ronda o una ruta breve enlazando varias entradas al mar.
La costa de l'Ametlla de Mar tiene unos 20 kilómetros de litoral y más de 30 calas y playas. Entre todas ellas, Cala de les Ampolles destaca por sus aguas transparentes, su carácter tranquilo y ese acceso al baño mediante escalera que le dan ese toque tan especial en el litoral catalán.
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