
El 'president' Salvador Illa junta a la consejera de Interior, Núria Parlon y los 'consellers' Albert Dalmau y Ramon Espadaler.
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El curso escolar 2025-2026 cierra este viernes como uno de los más enrarecidos de los últimos años en Cataluña. Con el conflicto laboral con los docentes aún irresuelto y la amenaza de convocatoria de nuevas huelgas el próximo otoño, otro frente colateral abierto por el Govern hace unos meses parece ya liquidado. La consejera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat, Núria Parlon, ha reconocido hoy que el plan piloto para desplegar agentes de los Mossos d'Esquadra de paisano en centros educativos "está en una vía de parálisis" y que "habrá que ver si se puede retomar en el futuro".
En una entrevista en El matí de Catalunya Ràdio, la consellera ha admitido que este proyecto "nació en un momento totalmente inoportuno". El plan para introducir la figura del policía mediador en algunos colegios e institutos de la región coincidió con el momento más algido de las movilizaciones de los docentes, lo que enervó al colectivo. En muchas de las movilizaciones del último mes y medio se han podido escuchar y leer lemas como "menos policías y más profesores".
Otro factor que contribuyó a la polémica fue el descubrimiento de que dos agentes de los Mossos se habían infiltrado en una asamblea de docentes en la que se abordaban las jornadas de huelgas y protestas. El Govern tardó en reaccionar e intentó justificar la estrategia policial sin éxito.
Como consecuencia de todo este malestar, los 14 centros elegidos para el plan piloto del despliegue de policías de paisano (uno por colegio) fueron autodescartándose de forma progresiva y dejaron al Govern solo en su defensa de un proyecto que hoy Parlon, pese a defenderlo, ya ha dado prácticamente por enterrado, al menos hasta que regrese la paz social entre el Govern y los docentes.























