

























A.S/TRESB
Actualizado
El litoral de la Costa Brava concentra algunos de los paisajes m�s fotografiados de Catalu�a, pero tambi�n hay n�cleos donde la relaci�n con el mar sigue marcando el d�a a d�a, desde la forma en la que se distribuyen las casas hasta el uso de sus playas.
En este punto del Baix Empord�, el visitante encuentra calas de arena clara, antiguas viviendas de pescadores a pie de playa y un trazado urbano que permite recorrerlo todo caminando, con el mar siempre presente.
En la Costa Brava hay varios n�cleos que mantienen una relaci�n directa con el mar desde su origen, como Cadaqu�s o Begur, pero entre ellos destaca Calella de Palafrugell, situado entre Llafranc y Tamariu.
Su origen est� ligado a la actividad pesquera, algo que todav�a se percibe en la disposici�n de las casas blancas frente al mar, en las calles estrechas que desembocan en la playa y en los antiguos embarcaderos. Uno de los espacios m�s representativos es Port Bo, con sus arcadas junto al agua, que siguen siendo uno de los puntos centrales del pueblo.
El lugar tambi�n est� vinculado a la m�sica. Aqu� se gest� la canci�n Mediterr�neo de Joan Manuel Serrat, compuesta tras una estancia del artista en la zona. El entorno y la vida cotidiana influyeron en una obra que con el tiempo se ha convertido en un himno dentro de la m�sica en espa�ol.
Llegar desde la Ciudad Condal implica un trayecto de aproximadamente una hora y media en coche, principalmente por la AP-7 y la C-31. Desde Girona, el recorrido se reduce a unos 50 minutos por la misma carretera. El �ltimo tramo discurre por v�as comarcales que conectan directamente con la costa.
El n�cleo urbano se recorre bien a pie y conviene empezar por Port Bo y Les Voltes, el tramo m�s identificable del paseo mar�timo. All� est�n las arcadas frente al mar y varias de las antiguas casas de pescadores, hoy ocupadas en muchos casos por bares y restaurantes. Es tambi�n el escenario de la Cantada de Habaneras, una de las citas m�s conocidas del verano en la Costa Brava.
Muy cerca aparece la calle de la Gravina, una de las v�as del casco antiguo que mejor resume la imagen tradicional del pueblo, con fachadas blancas, contraventanas en tonos azules y verdes y pasos estrechos que bajan hasta la orilla.
Otro punto interesante es el paseo del Canadell, al norte de Port Bo, donde se suceden casas de distintas �pocas y los antiguos guarda-botes, peque�os espacios a pie de playa donde los pescadores guardaban barcas y aparejos. Muchas de esas puertas de colores siguen siendo una de las im�genes m�s caracter�sticas de Calella de Palafrugell.
Desde aqu� se puede continuar hasta la iglesia de Sant Pere, de finales del siglo XIX, y acercarse despu�s a dos miradores muy �tiles para entender el conjunto del litoral: el de Manel Juanola i Reixach, con vista sobre la playa del Canadell y Port Bo, y la Punta dels Burricaires, entre Port Pelegr� y la Platgeta, uno de los mejores balcones para ver el pueblo desde arriba.
A las afueras, ya dentro del espacio de Castell-Cap Roig, otra visita habitual son los jardines de Cap Roig, creados en 1927 y conocidos por combinar vegetaci�n bot�nica, acantilado y vistas abiertas sobre el Mediterr�neo.
El litoral de Calella de Palafrugell permite enlazar varias calas en pocos kil�metros, todas ellas conectadas a pie. Port Bo es la playa m�s c�ntrica, ubicada junto a las arcadas y con acceso directo desde el paseo, y a pocos metros aparece La Platgeta, m�s peque�a y recogida, con arena fina y aguas tranquilas.
Port Pelegr� ofrece mayor amplitud y combina zonas de arena con tramos de roca, mientras que en uno de sus extremos se encuentra la playa de Sant Roc, situada junto al hotel del mismo nombre y con vistas abiertas al mar. En el mismo recorrido, Els Canyers presenta un entorno m�s tranquilo, con menor afluencia, y El Golfet destaca por su ubicaci�n entre acantilados y un paisaje m�s abrupto.
Todas estas calas est�n conectadas por el Camino de Ronda, un sendero litoral que recorre la Costa Brava y permite acceder caminando a otras zonas como la cala de Foradada o la de la Font d'en Roques. Este itinerario facilita enlazar distintos puntos de la costa en una misma jornada y recorrer tramos menos transitados, con vistas incre�bles sobre el mar y accesos directos a peque�as calas a lo largo del recorrido.
Calella de Palafrugell resume bien la forma de vida de la Costa Brava: una relaci�n directa con el mar, un urbanismo adaptado al litoral y una sucesi�n de calas que se recorren a pie. Es una de las visitas que merece la pena incluir en cualquier ruta por Catalu�a, especialmente en primavera, cuando las temperaturas son suaves y el entorno se puede disfrutar con m�s tranquilidad antes de la llegada del verano.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。