El equipo de Manolo González ha logrado revertir la mala racha de partidos de la segunda vuelta justo en el tramo decisivo de la temporada

El equipo del Espanyol celebra la permanencia
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Acompañado desde la grada por medio millar de aficionados pericos, el Espanyol confirmó en Pamplona su renacer tras la victoria del miércoles ante el Athletic de Bilbao y se impuso en un vibrante partido al Osasuna por 1-2, certificando su permanencia y abriendo la puerta a jugar en Europa según el desenlace de la última jornada.
En un disputado partido entre dos equipos que llegaban igualados a 42 puntos en la tabla, el Espanyol golpeó en el minuto 27 con un gol de Carlos Romero, que cazó un balón rechazado por la barrera tras una falta y firmó un gran disparo desde la frontal para silenciar El Sadar. Romero ha sido un jugador decisivo esta temporada y a pesar de ser lateral izquierdo suma seis goles.
En la segunda parte Osasuna encontró el empate gracias a un derechazo lejano de Víctor Muñoz. Sin embargo, la reacción duró apenas cuatro minutos. Kike García aprovechó una mala acción defensiva para devolver la ventaja al Espanyol y dejar tocado a un Osasuna sin fluidez, sin plan y sin capacidad de reacción. La asistencia de gol la dio el británico Dolan, otro de los jugadores importantes en este final de temporada del Espanyol.
Mientras los pericos certificaron la salvación y sueñan incluso con Europa, los navarros se jugarán la permanencia en una última jornada de máxima tensión en Getafe. Al terminar el partido, los jugadores pericos celebraron en el centro del campo la permanencia y mantearon al entrenador Manolo González.

























