El pleno aprueba una proposición del grupo municipal del Partido Popular, pactada con el PSC

Una agente de la Guardia UrbanaARABA PRESS
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La Guardia Urbana de Barcelona empezará a llevar pistolas táser en el primer semestre de 2027, antes de que termine este mandato.
El pleno ha aprobado una proposición del grupo municipal del Partido Popular, pactada con el PSC, que insta al gobierno municipal socialista a presentar en el plazo máximo de un mes una propuesta de reglamento de dotación y uso de estos dispositivos conductores de energía por parte de la Guardia Urbana.
También a licitar en el plazo máximo de tres meses su adquisición, "para que los primeros dispositivos puedan estar operativos antes de finalizar el mandato", es decir, en el primer semestre de 2027.
La proposición ha salido adelante por una amplia mayoría con los votos a favor de Junts, que hace un año tumbó la aprobación del reglamento que presentó el gobierno municipal, además de los del PSC, PP, y también con el de Vox, mientras que BComú y ERC han votado en contra.
El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad, Albert Batlle, ha anunciado que han "recuperado el expediente" del reglamento y lo llevarán a aprobación inicial en la próxima comisión municipal de Seguridad, la de julio, y a aprobación definitiva en el plenario de octubre.
En alusión a Junts, Batlle ha expresado su confianza en que "todos los que se llenan la boca" en defensa de la conveniencia de que la Guardia Urbana disponga de táser, "voten favorablemente" cuando el reglamento se someta a aprobación.
El presidente del grupo del PP, Daniel Sirera, que ha defendido la proposición, se ha referido al incidente ocurrido el pasado 18 de junio en la calle Muntaner, donde un hombre armado con un cuchillo generó una situación de "máxima tensión".
Sirera ha sostenido que las pistolas táser son "herramientas intermedias eficaces, proporcionadas y seguras" que los agentes de la Guardia Urbana necesitan para garantizar su integridad y no verse obligados a elegir únicamente entre el contacto físico o el uso del arma de fuego.
El presidente del grupo de Junts per Barcelona, Jordi Martí, ha señalado que desde hace siete años proponen que la Guardia Urbana disponga de pistolas táser, como más de 50 policías locales de Cataluña y los Mossos d'Esquadra en la propia ciudad.
Martí ha acusado al alcalde, Jaume Collboni, de "haber perdido un año" por haber "metido en el cajón" el reglamento de uso de estas armas por parte de la policía local barcelonesa cuando Junts puso como condición para tramitarlo "consultar la opinión de los sindicatos de la Guardia Urbana".
El portavoz de Barcelona en Comú, Marc Serra, que ha expresado el voto en contra de la iniciativa, ha denunciado que los dispositivos de descarga eléctrica son "armas letales" y ha criticado que el gobierno municipal haya rechazado todas las propuestas para limitar el número de descargas o restringir su uso en manifestaciones.
Por su parte, el portavoz adjunto de Esquerra, Jordi Coronas, ha explicado que votan en contra de la iniciativa que ha presentado el PP y votarán en contra del reglamento porque no aceptan que permita el uso de estas armas sobre personas a partir de 14 años, "niños", ha subrayado, y porque consideran que es suficiente con que dispongan de ellas los mossos.
El presidente del grupo municipal de Vox, Gonzalo de Oro, pese al voto favorable, ha lamentado que "complejos ideológicos" hayan retrasado la equipación de la policía local barcelonesa con estas herramientas y ha advertido de que los delincuentes han "olido el miedo".


























