La entidad secesionista, que cerró 2025 con 174.000 euros de déficit, admite por primera vez en un informe interno a sus socios que el balance económico es insostenible y plantea recortes

El presidente de la ANC, Lluís Llach, en la última Diada.Araba
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La Assemblea Nacional Catalana (ANC), la organización independentista que organizó las grandes movilizaciones del procés para pedir la secesión de Cataluña, admite por primera vez a sus socios que su delicada situación financiera pone en riesgo la supervivencia de la asociación.
«Debido a la reducción de ingresos, los gastos estructurales y operativos han ido perdiendo cobertura de forma progresiva, impactando directamente sobre el resultado negativo de la cuenta de explotación. Esta dinámica refleja un desequilibro operativo estructural, que pondría en cuestión la viabilidad económica de la entidad si no se tomaran las medidas adecuadas», reconocen los gestores de la ANC en el balance económico del pasado ejercicio, que fue remitido a los socios en febrero con motivo de la Asamblea General Ordinaria (AGO) que la organización celebró entre los días 6 y 9 del citado mes para rendir cuentas ante sus asociados de su gestión financiera y para replantear sus objetivos.
En el informe interno, al que ha tenido acceso EL MUNDO, la entidad subraya que «pese al esfuerzo de contención del gasto, la caída de ingresos por cuotas de socios, que ascendió a 134.000 euros en 2025, sumado al de la actividad comercial, lleva a cerrar el ejercicio 2025 con un resultado de explotación de 174.000 euros de déficit [antes de impuestos]».
La asociación presidida por Lluís Llach cerró 2024 con 29.000 euros de déficit, lo que evidencia hasta qué punto se han disparado los números rojos de la ANC en sólo un año.
El principal problema de la agrupación secesionista es su descenso sostenido de socios. En 2023 perdió el 13,8%; en 2024, un 12,2% más, y en 2025, otro 8,6%. Si se tiene en cuenta que, tal y como subraya el balance económico de la ANC, las cuotas de socios representan el 79,2% de sus ingresos, se explica el comprometido momento económico que atraviesa. «El contexto económico y el desencanto social continúan impactando negativamente en los ingresos por cuotas», enfatiza la entidad en su análisis.

Extracto del informe interno de la ANC que evidencia su déficit.
La actividad comercial también se resiente. El pasado año se produjo una reducción en los ingresos por este concepto de 69.000 euros «afectada por la menor venta de camisetas de la Diada» y también dejaron de recibir 21.000 euros que procedían del alquiler de autocares para desplazar a los manifestantes a los diferentes actos separatistas organizados por la ANC, especialmente para el 11 de septiembre. En la última Diada, se manifestaron en toda Cataluña 41.500 independentistas, cuando en 2014, el de máxima participación, con Carme Focadell como presidenta de la ANC, lo hicieron 1,8 millones.
«Estamos en inercia. Hace falta un salto en el modelo de activismo y romper la dinámica para no agonizar», asume también la ANC en el segundo de los balances remitidos a los socios con motivo de su asamblea, y que lleva por título «Informe de Gestión».
Con el fin de intentar evitar que la insostenible situación económica condene a la ANC a echar el cierre, los gestores proponen «la racionalización de gastos de estructura de acuerdo a la realidad actual». Esto es, recortes, que aseguran empezarán a aplicar de inmediato. En 2025, la ANC gastó en los salarios de sus 19 empleados 754.128 euros.
Además, plantean «aumentar las cuotas un mínimo de un euro al mes» y confían en «una campaña de fidelización y captación potente» para limitar en la medida de lo posible la caída de asociados.
A la delicada situación financiera de la ANC, se suman otros problemas estructurales. El pasado fin de semana se celebró la primera parte de las elecciones a su Secretariado Nacional (su dirección) y por primera vez no se pudieron llenar las 77 plazas que componen la cúpula de la entidad, al presentarse únicamente 64 aspirantes. Entre ellos figuró, una vez más, Llach, que previsiblemente será reelegido presidente el próximo día 25, en la segunda parte de los comicios, en la que se escogerá al líder de la organización de entre los 64 miembros de la nueva cúpula ya designados.





















