Actualizado
El pulso diplomático entre Madrid y Jerusalén ha alcanzado un nuevo punto. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su intervención en la clausura del 'European Pulse Forum 2026' en Barcelona para endurecer su posición frente a la ofensiva militar de Benjamin Netanyahu. Durante el acto, celebrado en el espacio CosmoCaixa, el líder socialista ha instado formalmente a la Unión Europea a suspender el acuerdo de asociación con Israel, alegando que el país hebreo está incumpliendo los principios fundamentales de dicho tratado. Sánchez ha justificado su petición basándose en la necesidad de que Europa mantenga una postura firme y uniforme ante los conflictos internacionales.
Según el presidente, "no permitamos una nueva Gaza en el Líbano porque ante violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario, Europa tiene que actuar con coherencia". Para el jefe del Ejecutivo español, la suspensión de este acuerdo es una cuestión de "coherencia y también por empatía", asegurando que "España, por supuesto, está preparada para dar ese paso junto con otros muchos países europeos".
En su discurso, Sánchez ha sido tajante al señalar que Israel "atropella y viola" muchos de los artículos que componen el acuerdo de asociación con la UE. Esta reclamación llega en un momento de máxima fricción, después de que el Gobierno israelí haya acusado abiertamente a España de mantener una actitud de "hostilidad" y de liderar una campaña internacional en su contra. La reacción desde Jerusalén no se ha hecho esperar. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha cargado duramente contra la posición española, acusando al país de librar una "guerra diplomática" contra Israel.
Como consecuencia directa de este enfrentamiento, Netanyahu ha decidido excluir a España del mecanismo internacional encargado de supervisar la tregua en Gaza. Las autoridades israelíes sostienen que España ha "optado repetidamente por oponerse a Israel", enviando un mensaje contundente sobre las futuras relaciones bilaterales: "Aquellos que atacan al Estado de Israel en lugar de a los regímenes terroristas no serán nuestros socios" en el "futuro de la región", ha sentenciado el mandatario israelí.
Más allá de la crisis en Oriente Medio, Sánchez ha utilizado el foro para dibujar su visión estratégica de una Europa más autónoma y fuerte. El presidente ha propuesto tres pilares fundamentales para el futuro de la Unión: seguridad y defensa, soberanía financiera y cohesión social. En materia de defensa, ha sorprendido al urgir la creación de una fuerza militar continental de forma inmediata. "Estamos listos para avanzar en un ejército europeo común, no mañana, ni pasado, sino mañana mismo", ha afirmado, insistiendo en que es necesario actuar ya y no esperar «en diez años, ni en dos».
Para Sánchez, esta es "la única forma de hacernos valer" en el escenario global actual. Finalmente, el presidente ha reclamado que Europa recupere su ritmo de crecimiento y fortalezca su "pilar social", argumentando que "no puede haber una Europa fuerte y competitiva sin una Europa cohesionada", algo que considera "indispensable para sostener el proyecto comunitario".


















