El cantante y ex boxeador protagoniza el espectáculo musical de la Cupra Raval Madrid E-Prix, la esperada carrera de monoplazas eléctricos que tiene lugar el sábado 21 de marzo en el circuito del Jarama. El concierto, con algunos de sus grandes éxitos, será posterior a la carrera.

Omar Montes.
Actualizado
Ya sea con un pequeño papel en la película más taquillera del momento, formando parte de un reality, vendiendo kebabs o dando conciertos y bolos, la actividad de Omar Montes (Madrid, 1988) es frenética, y allá donde va, lo peta. Su reclamo y gancho mediático son indiscutibles, y su éxito también. Agota las entradas en casi cualquier evento en el que participa.
Este sábado 21 de marzo no va a ser diferente; el cantante y ex boxeador ha conseguido colgar también el cartel de "No hay entradas" en una de las citas más emocionantes y esperadas del momento en Madrid a la que le han invitado a participar. El evento en cuestión es la Cupra Raval Madrid E-Prix, la sexta carrera de la temporada del Campeonato Mundial ABB FIA Fórmula E, que reunirá por primera vez en la capital a una veintena de monoplazas eléctricos. Será en el Circuito del Jarama-RACE y allí, Omar formará parte de un cartel musical de lujo que amenizará al personal.
Por un lado, DJ Nano, referente de la electrónica en nuestro país, pinchará antes de la carrera, mientras que Montes dará un concierto breve en directo justo después de que los coches lleguen a la meta. Será, como él mismo explica a METRÓPOLI, un "showcase" en el que interpretará algunos de sus grandes éxitos, como Alocao, La Rubia o Ron con Coca. "Temas de toda la vida para pasar un rato divertido escuchando flamenquito bueno. Terminaremos con algo de reguetón para que se la gocen ya al máximo", cuenta.
Las entradas están todas vendidas para el evento. ¿Tendrá algo que ver su concierto? "Bueno, fifty fifty. Es una cita muy importante, la primera vez que se hace aquí ese tipo de carrera, y supongo que me llamaron porque querían una figura, hablando claro, alguien emblemático, una persona que no llevara dos minutos en la música y que representara algo tan grande como lo que ellos traen a este país", cuenta.
Quizá por eso también Santiago Segura contó con él para Torrente Presidente, la película que ha batido todos los récords de entradas en su estreno el pasado fin de semana y en la que el cantante sale bastante airoso por parte de la crítica.

- ¿Cómo fue la experiencia?
- ¡Increíble! Qué te voy a contar... Trabajar con Santiago Segura es de las típicas cosas que uno debería de hacer antes de morirse, como lo de plantar un árbol, etc. Salir en una peli de Torrente era la ilusión de mi vida.
- Y, además, tu personaje es el propietario de un local de kebabs, como en la vida real.
- ¡Para que veas!
- ¿Cómo va Orijin, el negocio de kebabs que abriste hace cinco meses en el centro comercial Plaza Río 2 de Madrid?
- Pues la verdad es que lo está petando. Y va tan bien que hemos abierto dos más.
- ¿Por qué decidiste montar un negocio de kebabs y no de otra cosa?
- Fue mayormente porque, como mi padre fue el que introdujo el kebab en Madrid, yo quería devolverle su legado, porque él tuvo problemas cuando la guerra de Irak. Se tuvo que ir y dejar aquí sus negocios y lo perdió todo. Entonces, como su sueño era tener su restaurante de kebabs, pues yo se lo he montado ahora para él. Yo soy el dueño, pero lo lleva mi papa. Y está feliz, y yo también porque le he devuelto su sueño.
- Empresario, actor, cantante... ¿Con qué disfrutas más?
- Hombre, al final, de lo que vivo yo es de la música, todo lo demás lo hago por gusto, como el kebab. Gano mucha pasta con los kebabs, pero lo hago para mi papa, y no porque me haga falta a mí tener un kebab. Es como lo de ser actor. Eso lo hago hasta gratis.
- ¿Te han propuesto hacer alguna película más?
- Me ofreció Santiago [Segura] una para ser protagonista. Una fuerte que iba a coproducir con un productor de Estados Unidos muy conocido que, como me vio en la película de Torrente Presidente y le gusté, quería hacer algo así chulo.
- ¡A ver si te nos vas a ir a Hollywood ahora!
- Pues de eso se trata, se supone. Pero, de momento, tengo que ir perfeccionando el inglés.
- ¿Y cómo lo llevas?
- Muy bien, pero hay que perfeccionar cosas, porque muchas veces, cuando están hablando así muy cerrado, no entiendo.

Foto: Antonio Heredia.
- Has participado en varios realities. Si te llaman para uno de cocina, ¿irías?
- Ya me han llamado, pero no he ido. Porque no tengo mucho tiempo, entre componer canciones, los conciertos, todo eso, pues no me da la vida. Además, necesito también tiempo para hacer las cosas bien, porque si no, prefiero no hacerlas.
- ¿Te gusta cocinar?
- Bueno, sí, lo hago a veces.
- Dime una receta que bordes y a quién se la harías.
- Los macarrones con tomate, orégano y atún. Y se los cocinaría a Cardi B [rapera estadounidense], porque sé que le gusta mucho la pasta.
- Un plato al que no te puedas resistir.
- La tortilla de patata, con cebolla.
- ¿Tienes reparos con algún tipo de cocina o comes de todo?
- Yo soy de platos tradicionales, tortilla de patatas, lentejas, cocidos, kebab... El tema de los insectos y gusanos no me gusta, los dejo para los demás.
- ¿Se te conquista por el estómago?
- Pues hombre, a mí me conquistan las buenas personas, pero bueno, soy de buen comer, así que también se me puede conquistar con la comida.
- Dime un sitio donde siempre disfrutes en la mesa.
- En el restaurante La Primera, en la Gran Vía. Allí hacen buena tortilla de patata.
- ¿Te gusta comer en lugares elegantes, con estrella Michelin o prefieres algo más casero y sencillo?
- Yo creo que nunca he ido a un estrella Michelin, o sea, que no sé, ya te diré cuando vaya.
- Y, ¿por qué no vas?
- Porque nunca me han llevado, ¡llévame tú! No sé dónde hay. Si quieres, hazme una lista y voy a probarlos.
- ¿Has conseguido alguna vez reservar en sitios para comer en los que sea súper difícil o imposible por ser quien eres?
- Es que yo nunca reservo. Yo siempre voy y entro directamente. Nunca en la vida he llamado para reservar nada, la verdad. No soy de esa clase. Yo voy, y si me dejan, entro y si no, me voy. Nunca me ha pasado que me tenga que ir. Yo, gracias a Dios, de momento, puedo ir a cualquier sitio y cenar.

- ¿A qué sabe la fama para ti?
- A pizza de pepperoni.
- ¿Y tu vida ahora mismo?
- Pues sabe a risotto, porque me gusta mucho. Estoy en un momento en el que me gusta mucho lo que hago.
- ¿A quién invitarías a cenar a tu casa para conocer mejor?
- A Arévalo. El humorista. Le gustaba mucho a mi abuelo y me lo ponía en la tele de pequeño.
- ¿Le llegaste a conocer?
- Sí, de pequeño, pero no me acuerdo muy bien. Me llevó mi abuelo a un sitio que estaba él y me suena que nos dimos un abrazo.
- ¿Con quién no te sentarías nunca en la mesa?
- Pues no lo sé. Buena pregunta. La verdad es que yo me sentaría con todo el mundo por educación, porque yo soy un chaval muy educado.
- ¿Eres de los de al pan, pan y al vino, vino?
- Sí, sí. Me gustan las cosas bien hechas y prefiero hablar claro a estar dando vueltas.
- ¿Para qué te falta salero?
- Para bailar. Lo hago fatal.
- ¿A qué le pones picante en tu vida?
- Al boxeo. Cuando pego tortas me pongo muy picante.
- ¿Te han pillado alguna vez con las manos en la masa?
- Sí, dando tortas. Alguna que otra he tenido que dar, sobre todo de más pequeño; tenía la mano muy larga, y en mi barrio, cuando venían a robar, te tenías que defender. Ahora ya no.
- ¿Te la han dado con queso alguna vez?
- Sí, sí me han hecho lío. Con las criptomonedas. Le dejé dinero a uno y me engañó y aún me lo debe. Soy confiado. Como a mí no me gusta engañar, pues tampoco pienso que me quieran engañar a mí, pero a veces es verdad que no hay que fiarse.
- ¿Hay algún alimento prohibido en tu dieta?
- Los donuts, porque engordan mucho, pero me encantan.
- ¿Qué no falta nunca en tu nevera?
- Las zanahorias. Me hago batidos de zanahoria últimamente para desayunar.
- ¿Y en tu mesa?
- Los batidos de proteína, porque me ayudan a estar saciado sin tener que ponerme hasta las tetillas.
- ¿Has tenido que hacer alguna vez dieta?
- No, la verdad es que simplemente intento estar en déficit calórico, gastar más calorías de las que consumo.
- ¿Y te das atracones de algo?
- Sí, de churros con chocolate, que me encantan. Luego ya ni en una semana boxeando me quito esas calorías, pero es que a veces no puedo evitarlo.
- ¿Hay algo que te cierre el apetito?
- Lo que están haciendo con Palestina.
- ¿Qué te tiene frito estos días?
- Pues que mi abuela no se pueda comer sus dos mandarinas para cenar. Mira, tengo un disgusto... Voy muchas noches a verla y, el otro día, se quejó de que había ido a la compra al Mercadona y que la malla de mandarinas le había costado muy cara. Y, en lugar de dos, se está comiendo ahora una, para ahorrar. Y yo le dije: "¡pues dímelo y te compro todas las mandarinas que tú quieras!", ya ves tú, será por dinero para mandarinas. Y me dice: "no, a mí no me gusta que me compre nadie las cosas". Es que es increíble lo escasa que es la pensión de las personas mayores, habría que subirla, porque las pobres no tienen para nada... y mi abuela se ha acostumbrado a vivir bien y a comer, pero cada día suben más el pan, las mandarinas, la leche, los huevos... y lo que antes compraba con 50 euros para toda la semana, ahora no tiene ni para pipas. Yo le digo que la culpa es de la gasolina, de todo lo que ha subido por lo que está pasando en el estrecho de Ormuz. A mí no me importan los problemas que tengan ellos allí, pero yo lo que quiero es que la gasolina se baje y esté como antiguamente, a 0,60 euros, porque las personas mayores no pueden vivir así con la pensión de mierda que cobran. No se puede consentir. Y me dio mucha pena que se comiera una mandarina en lugar de dos. Entonces, como me tengo que pelear con ella para darle dinero, hago como que se me caen billetes de 50 en el sofá, y que los coja quien los coja. Y normalmente en vez de cogerlos mi abuela, los pilla mi abuelo, y se va a emborrachar al bar. Sí, sí, mi abuelo es tremendo.
- ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste como un tomate?
- Si es que hace mucho que perdí la vergüenza. A mí me da todo igual.
- ¿Y la última que montaste un pollo?
- Hoy en casa de mi primo Ilia [Topuria], porque estaba en la piscina de agua caliente, y yo le digo: "Tío, vamos a comer, que son las tres de la tarde". Y como él no tenía hambre y seguían allí, pues me he cabreado y me he ido yo a comer. Pero es un tío guay, luchador de la UFC.
- ¿Qué no soportas en la mesa?
- Que la gente coma muy rápido y mucho cuando hay platos para compartir, porque yo como muy despacio, y eso me fastidia.
- ¿Has estado empanado alguna vez?
- Siempre. Como tengo tantas cosas en la cabeza, me quedo siempre pillado.
- ¿Cuál ha sido tu momento más dulce?
- Cuando me nominaron a los Grammy Latinos en 2023.
- ¿Quién es el perejil de tus salsas?
- Mi hijo Omarcito, es el que me la da vida.
- ¿Y la sal de tu vida?
- Pues el otro bebé, el Ismaelito.
- ¿Hay algo que te amargue la vida?
- Cómo están las pensiones en este país y la falta de ayudas para los chavales jóvenes para comprarse una casa. Antes ahorrabas un poquillo, y te comprabas una casa. Y ahora no hay cojones para comprar una. Te tiras toda la vida trabajando y no puedes comprar nada. Eso no es justo. Últimamente hablo con muchos amigos y con mis primos, que se quieren comprar una casa y no pueden. Y al final me veo yo que voy a tener que comprarles una casa a todos. Me veo yo en la tesitura de tener que poner de mi bolsillo, porque no tienen cojones de comprarse una, porque es que no pueden, no hay manera.
- ¿Cuántos primos tienes?
- Pues muchos... El tema me da por saco. Debería de haber más ayudas, porque si no los pobres no sé qué van a hacer, toda la vida trabajando para nada.
- Una manía confesable a la hora de sentarte en la mesa.
- Lavarme las manos.
- ¿Un último brindis por...?
- Por la próxima pelea de mi primo Ilia, en la Casa Blanca, que se va a pelear y tiene que ganar.
- ¿Te refieres a Washington?
- Sí, nos vamos para allá el 14 de junio. Vamos a animarle. Va a estar chulo.
























