


















No todo es bullicio turístico, ni cocina pensada para público de paso. El Levante español guarda un buen puñado de direcciones que combinan lo mejor del producto local y el mimo en la cocina. Eso significa tanto propuestas en clave casual, como incluso algunas estrellas Michelin.
Seleccionamos una decena de direcciones entre las que existen unas cuantas novedades recientes que aportan brillo al mapa gastronómico de Castellón, Valencia, Alicante y Murcia.

'Matrimonio', esparragaet y piparras encurtidas en No Bar, en Valencia.
Abrió el 23 de marzo, así que es una súper reciente novedad, que materializa la sexta marca de Ricard Camarena, que así crea un nuevo formato para complementar el porfolio de conceptos de su grupo que ya contaba con Central Bar en el Mercado Central, Bar X, Habitual y Canalla Bistrot. Con el objetivo de "recuperar la esencia del bar de toda la vida desde una mirada actualizada", el chef valenciano (con dos estrellas Michelin en su casa madre de alta cocina) conceptualiza un bar dentro del apartahotel Kora Lluna, en el barrio de El Cabanyal-Canyamelar.
Con horario de 9.30 a 00.00 horas, cocina abierta de forma ininterrumpida sin necesidad de reserva y propuesta que "se adapta día a día, a veces, hora a hora", No Bar permite tomar el aperitivo, almorzar, comer, cenar, pedir una tapa entre horas o picar algo mientras se juega al dominó o al truc. De suculentos bocadillos a platos como tortilla César con pollo al ajillo o la Tri-taina del Sr. Félix (tartar de atún, mojama y huevo frito).
Dónde. Arquitecto Alfaro, 44. Planta inferior de Kora Lluna. Valencia. Carta: 10-35 ¤.

Una de las creaciones de Flores Raras, en Valencia.
A finales de enero, El Poblet, restaurante con dos estrellas de Quique Dacosta en Valencia, arrancó nueva etapa. Eso ha significado, en realidad, estrenar concepto, nombre y jefatura de cocina. Flores Raras es el nuevo espacio capitaneado ahora por Carolina Álvarez, uno de los nombres clave dentro del equipo de Dacosta en los últimos 15 años, en los últimos seis, como jefa de cocina en la sede central del chef en Denia. La chef mexicana firma una propuesta donde alía su personalidad con el ADN Dacosta, producto de temporada y apego por el territorio, que se desdobla en tres menús: Flores Raras, Esencia y 1988 -con tres pases y disponible de martes a jueves para cenas y viernes para comidas-. Un joven equipo redondea el proyecto, con Delia Claure al frente de la sala y Hernán Menno a cargo de la bodega.
Dónde. Correos, 8. Valencia. Menús: 115, 165 y 195 ¤.

Uno de los espacios de Casa Pescadores, en Valencia.
Es otra de las novedades a seguir de cerca en una escapada a Valencia. Casa Pescadores es fruto de la alianza entre Grupo Mercabanyal, con otros negocios como Mercader y Módulo 14, y Jugando con Fuego, con espacios como Flama. Abrió el pasado noviembre en lo que fue una vivienda de pescadores y carpintería naval dentro de los antiguos astilleros, en El Cabanyal, barrio valenciano que sin duda está viviendo su particular impulso también en lo gastronómico. Con la vocación de rendir tributo a los clásicos merenderos valencianos y una oferta de corte marinero basada en producto de lonja, Edu Espejo (Flama) actúa como asesor gastronómico y Marcos Moreno como jefe de cocina. Suma tres zonas: bar con barra y oferta de tapas (ensaladilla, bravas, tellinas, sepia con mayonesa...); parrilla con carta propia con guisos y pescados y carnes a la brasa y restaurante con sobremesa, con menú A mesa puesta! por 40 euros con platos a elegir entre varias opciones.
Dónde. José Ballester Gozalvo, 51 y 52. Valencia. Carta: 10-60 ¤. Menú: 40 ¤ (en la zona de parrilla).

Boga, Oropesa del Mar (Castellón).
Un edificio de una planta en el puerto deportivo de Oropesa del Mar es el nuevo proyecto de Héctor Cabello, cocinero castellonense que aúna trayectoria en restaurantes españoles e internacionales, además de como profesor en Basque Culinary Center. Bajo este nombre, Boga ya había funcionado desde 2020 como el negocio de Adriana Urdanoz y Miguel Ejarque -vasca y castellonense-, que cerraron a finales de 2024. Se mantiene la apuesta por la parrilla, que fue eje en la etapa anterior, y se añaden otras variables como la maduración de pescados y una oferta de nuevas bebidas basadas en fermentados. A la carta, se añade el menú Mercat i brasa, de miércoles a viernes mediodía, con tres entrantes, principal y postre. Sus mesas asomadas al Mediterráneo, a pocos metros del agua, se reparten entre comedor interior y terraza. Una de las indudables grandes aperturas en la zona de Castellón para esta temporada.
Dónde. Puerto Deportivo Oropesa del Mar 7-10. Oropesa del Mar (Castellón). Carta: 40-65 ¤. Menú: 40 ¤.

Ca Pepico, en Meliana (Valencia).
Probablemente, es una de las mejores pistas para comer arroz en Valencia. El negocio fundado en 1930 por José Ferrer Rodrigo arrancó como una venta que evolucionó a restaurante de tapas y comida tradicional a partir del año 2000, con la incorporación de los nietos del fundador. La carta se centra en arroces como especialidad con bastante variedad: aparte de la paella valenciana por encargo, se puede pedir arroz de verdura, marisco o pato con setas, entre otras recetas. Su propuesta de "cocina de huerta y mar" en esta casa en plena huerta valenciana en Meliana añade recetas con verdura o croquetas de puchero.
Dónde. Mediterrani, 1. Barrio Roca. Meliana (Valencia). Carta: 50-65 ¤.

Ensaladilla de Maestro Bar, en Valencia.
Es el proyecto abierto a principios de 2025 por los hermanos Gómez Martínez-Barona en el barrio del Ensanche valenciano, donde se criaron. Su idea de reeditar un modelo de "bar de barrio adaptado a las demandas del presente" da pie a una carta de aperitivos, platillos y vinos "pensados para compartir". Se puede arrancar con ensaladilla de ventresca o cabeza de jabalí con encurtidos, seguir con steak tartar y recetas más contundentes como parpatana de atún rojo, macarrones de la abuela o una buena chuleta. Con comedor y terraza, opera con horario continuado.
Dónde. Maestro Gozalbo, 29. Valencia. Carta: 25-60 ¤.

Arroz negro de Nou Manolín, en Alicante.
La barra que enamoró a Joël Robuchon y fue inspiración de su Atelier sigue siendo un destino imprescindible para comer en el Levante español. Es el negocio abierto por Vicente Castelló y Vicentina Such en 1972 en Alicante, cuyo emblema es la barra con forma de 'U' que funciona sin reserva y que exige hacer cola para lograr uno de sus 40 taburetes. Añade comedores en sus plantas superiores y una gran bodega. Gestionada hoy en segunda y tercera generación, su carta gira en parte en torno a un formato de tapas: de calamares rebozados o croquetas de jamón Joselito a pajaritos de la huerta (cebollitas en tempura) y Swarovskis (bocadillos con pan de cristal), aparte de mariscos del día procedentes de las lonjas de la zona. El Grupo GastroNou añade El Piripi y Espacio Pópuli, mientras prepara la apertura de una heladería.
Dónde. Villegas, 3. Alicante. Desde 40 ¤.

Borja Susilla Y Clara Puig de la Bellacasa lideran Tula, en Jávea (Alicante).ADOLF BOLUDA
Rara avis en el Levante español, ya que es un espacio con una estrella Michelin en una localidad turística como es Jávea. Además, materializa una tendencia en el fine dining más joven: un modelo de negocio defendido a dúo por una pareja. Clara Puig de la Bellacasa es cocinera, aunque ejerce como jefa de sala y sumiller, y Borja Susilla es jefe de cocina. "Un homenaje a la cocina honesta que se ha preparado toda la vida en los hogares; una cocina sincera, sin pretensiones, que sabe a casa", defienden así este negocio ubicado en un local en la Playa del Arenal de Jávea. En Tula -nombre de la abuela del chef-, la oferta se basa en platos a la carta, como salpicón de tomates, salazones y encurtidos, sopa de pescado de roca, brandada de escorpa y velo de arroz o fricasé de pollo, sus crestas y cigalas.
Dónde. Avda. Libertad, 36. Jávea (Alicante). Carta: 55-90 ¤.

Vistas desde una de las mesas de Los Baños Sunshine.
Este chiringuito bastante modernizado es una buena pista gastronómica en Denia, con un ambiente familiar. A orillas del mar, permite comer a diferentes horas del día de manera relajada bajo una propuesta de cocina mediterránea, eso sí, dentro de una carta un tanto ecléctica. Por supuesto, no faltan las gambas rojas de Denia, auténtica joya local, aparte de arroces (del senyoret a una fideuá estilo tradicional), suquet de peix y carnes a la parrilla.
Dónde. Carrer Riu Grande, 12 A. Denia (Alicante). Carta: 30-60 ¤.

Uno de los arroces de El Mosqui, en Cabo de Palos (Murcia).
Es una especie de icono en Cabo de Palos, donde a pocos metros de la playa funciona este negocio familiar que ya suma varias generaciones en siete décadas. Se trata de una estupenda dirección para probar recetas locales como la famosa marinera murciana o la croqueta de cangrejo azul, junto con unos cuantos arroces con bastante variedad en su carta. Pero El Mosqui tiene un absoluto emblema: el caldero murciano, receta tradicional de la Región de Murcia, con el arroz cocinado con ñoras y pescado del Mar Menor en un caldero para después comerse con alioli.
Dónde. Carretera Subida al Faro, 50. Cabo de Palos (Murcia). Carta: 45-70 ¤.
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