Editorial
Es imprescindible que la Uni�n Europea responda con una estrategia s�lida y ambiciosa que sirva para garantizar sus libertades

Friedrich Merz y Donald Trump, en la Casa Blanca.AP Photo
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La imprevisibilidad de Donald Trump y sus �ltimas maniobras para desestabilizar a la Alianza Atl�ntica, tras anunciar que retirar� a 5.000 soldados de Alemania en los pr�ximos meses, confirman la necesidad de que Europa priorice su autonom�a estrat�gica y defensiva. Pese a la costumbre del presidente de EEUU de alternar mensajes de forma confusa y contradictoria, que tambi�n se ha manifestado en los �ltimos d�as respecto a Cuba e Ir�n, es evidente que la seguridad europea ya no puede depender de la protecci�n estadounidense. El canciller alem�n, Friedrich Merz, se ha mostrado plenamente consciente de ello: adem�s de calificar de �previsible� la retirada de tropas estadounidenses, ya hab�a anunciado a principios de la semana pasada un importante recorte a su Estado de bienestar, necesario para controlar el d�ficit e impulsar el rearme que Alemania est� encabezando.
La retirada de 5.000 soldados tiene m�s importancia simb�lica que estrat�gica, ya que en Alemania se encuentran desplegados m�s de 36.000 efectivos estadounidenses, sobre un total de 68.000 en el conjunto de Europa. Pero el mensaje que env�a Trump con su decisi�n es claro: su prop�sito es, una vez m�s, debilitar el v�nculo atl�ntico, adem�s de ajustar cuentas con cuantos no le apoyen sin matices. De hecho, el anuncio se produjo repentinamente, sin avisar a sus socios, y poco despu�s de que Merz criticara la guerra de Ir�n y se�alara que el pa�s persa est� �humillando� a EEUU. Adem�s, Trump ha reiterado en los �ltimos d�as sus cr�ticas a Italia, que se neg� a participar en la guerra, y a Espa�a, donde ha encontrado un reflejo en la irresponsable estrategia polarizadora de Pedro S�nchez.
En lo que respecta al futuro europeo, el hecho de que la Casa Blanca parezca improvisar sus movimientos, haciendo suya una estrategia del caos continuado, no hace sino constatar que el mundo ha cambiado y que ya no es posible seguir dependiendo de las viejas alianzas. Ante la inestabilidad global que se fomenta desde el Despacho Oval, pero tambi�n frente a la autocracia de China y el expansionismo belicista de Rusia, es imprescindible que la Uni�n Europea responda con una estrategia s�lida y ambiciosa que sirva para garantizar sus libertades.
En este sentido, Alemania ha asumido un papel de liderazgo en el imprescindible rearme del continente. Merz ha multiplicado durante su primer a�o al frente del pa�s los contactos con l�deres europeos, como el franc�s Emmanuel Macron, el brit�nico Keir Starmer o el polaco Donald Tusk, en un intento de redefinir la arquitectura de seguridad del continente.
Europa acaba de dar un importante paso para redefinir su influencia global con la entrada en vigor de Mercosur, pero la incertidumbre que genera la Administraci�n Trump obliga a reforzar su posici�n tambi�n en el �mbito defensivo.





















