惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

N
Netflix TechBlog - Medium
J
Java Code Geeks
爱范儿
爱范儿
雷峰网
雷峰网
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
B
Blog RSS Feed
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Jina AI
Jina AI
The GitHub Blog
The GitHub Blog
I
InfoQ
月光博客
月光博客
博客园 - 聂微东
博客园 - Franky
The Cloudflare Blog
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
博客园_首页
G
Google Developers Blog
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
L
LangChain Blog
罗磊的独立博客
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research

Opinión

Le perroquet qui ne parle pas, por Leonardo Giovannini R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices Un ensayo que cambia el tablero #15 Lo que hay que leer El Mundo La entra�able torpeza de querer robar al m�s bobo de los ricos Fotos de boda distancia de a�os luz Armengol 'abri� la puerta' a la corrupci�n de �balos y Koldo Beatriz Mart�n Padura: "La mayor�a de los j�venes sigue teniendo inter�s por las cosas, son comprometidos" La grandeza descalza: vida y ejemplo de Cayetana de Alba Éramos pocos y parió el PNV El proyecto que rescata naufragios españoles del olvido que todo el mundo debería conocer ¿IA en sanidad? De acuerdo, pero no me quite el médico Orban, el predicador Es urgente auxiliar a las clases medias Tres víctimas a juicio contra Gerry Adams Sánchez juega a los palillos chinos El mapa de nuestro Canciller de Grafeno El hampa de África se mudará a España Feij�o, t� si que eres inhumano, inseguro, insostenible
Alemania, en liza contra sus fantasmas
Fátima Ruiz · 2026-05-08 · via Opinión

Otra historia

Cuando se cumplen 81 a�os de la derrota nazi, Berl�n aborda la revisi�n de los dos grandes tab�es heredados de aquel trauma hist�rico: el rearme y la pertenencia a la naci�n

Firma de la Constituci�n de la RFA en 1949.

Firma de la Constituci�n de la RFA en 1949.GETTY

Actualizado

Audio generado con IA

Alemania atraviesa, como el resto de Europa, un periodo de fatiga hist�rica que la est� llevando a revisar dos de sus grandes tab�es durante el siglo XX. Por un lado, el militar. Por otro, el jur�dico: los l�mites de la pertenencia a la naci�n. Ambos cuestionamientos nacen de la sensaci�n de que el orden construido despu�s de 1945 -a�o de una derrota nazi de la que hoy se cumplen 81 a�os- ya no sirve para navegar las tensiones del presente.

El rearme alem�n -iniciado con el cambio de era (Zeitenwende) proclamado por el ex canciller Olaf Scholz- rompi� con la doctrina pacifista de posguerra. Y ahora que Trump materializa el repliegue estadounidense llamando a consultas a 5.000 tropas desplegadas en el pa�s, Friedrich Merz acelera la modernizaci�n de la Bundeswehr como punta de lanza de una Alemania al frente de la autonom�a estrat�gica europea.

En paralelo cobra relevancia otro debate que amenaza los consensos sobre los que se ciment� la Constituci�n de posguerra, blindada frente a la exclusi�n como respuesta a las jerarqu�as raciales del nazismo. Hoy ese principio de rechazo a la discriminaci�n se cuestiona desde la cada vez m�s pujante ultraderecha de AfD, que condensa en la palabra �reemigraci�n� un ideario que parec�a desterrado por el horror del Holocausto.

Su propuesta de deportaciones masivas, incluidas las de ciudadanos naturalizados, es un misil contra la Ley Fundamental de 1949, columna vertebral de la Alemania renacida de las ruinas del III Reich. Su esp�ritu radicaba en impedir el surgimiento de otra maquinaria legal supremacista y se resum�a en el primer art�culo:�La dignidad humana es inviolable�.

En 1948, entre los muros de un id�lico palacio b�varo rodeado de lagos en la isla de Herrenchiemsee, juristas y pol�ticos trabajaron bajo supervisi�n aliada en el borrador con las bases del nuevo Estado occidental alem�n. Sobre aquel buc�lico paisaje planeaba una tormentosa obsesi�n: c�mo evitar que una democracia volviera a suicidarse legalmente, como hizo la Rep�blica de Weimar al entregar los instrumentos constitucionales a quienes la dinamitaron desde dentro. La nueva ley de leyes alemana qued� as� llena de candados contra el extremismo. No bastaba, por ejemplo, con permitir las elecciones; hab�a que impedir que una mayor�a ocasional pudiera abolir derechos fundamentales. Al fin y al cabo el nazismo no hab�a empezado en Auschwitz, sino en decretos, censos y exclusiones legalizadas.

As�, la Carta Magna se dise�� para impedir que el Estado volviera a convertir diferencias de origen en categor�as jur�dicas discriminatorias. Por eso la palabra �reemigraci�n�, coreada por los extremistas de toda Europa, tiene en Alemania una connotaci�n a�n m�s siniestra. En 2023 fue declarada palabra t�xica del a�o.