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Da escalofr�os pensar lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a, es decir, fuera de un territorio sometido a la influencia y luego a las reglas de Europa, a su f�rtil contaminaci�n moral y pol�tica

El ex presidente del Gobierno Felipe Gonz�lez.EFE
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El socialismo, y Felipe Gonz�lez en particular, tuvo una feliz relaci�n colonial con Sudam�rica basada en la diversi�n y el tiempo que te quede libre. La prensa socialdem�crata cobija una abigarrada cr�nica de aquellos d�as y noches tropicales: Omar Torrijos, Gabriel Garc�a M�rquez, Fidel Castro, Carlos Fuentes, Contadora, Cayo Piedra, Cartagena de Indias, La Hacienda de los Morales... Hay en esos papeles una densa nube de perjume e hip�rboles. Entre estas �ltimas, ninguna como la de aquel Fuentes: �Felipe Gonz�lez, un hombre que habla como un libro porque piensa como un libro porque ha le�do todos los libros�, tacat�. A eso iba Felipe: a dorarse piel y p�ldora. Nada distinto por cierto de lo que hab�an hecho siempre las �lites franquistas. Como cuenta Juan Luis Cebri�n en sus memorias -plata de ley-, el d�a que mataron a Carrero Blanco todos los directores de los diarios madrile�os estaban en la selva paname�a, viendo bichos con Torrijos. Pero, naturalmente, jam�s se le ocurri� a Felipe hacer pol�tica sudamericana. Pol�tica la hac�a en Bonn, en Frankfurt, en Bruselas, en Londres, en Par�s o en Estrasburgo. Moqueta, metales e culo di ferro, negociando.
Sudam�rica es un continente pol�tica y econ�micamente fracasado. No hay un solo pa�s pr�spero. Y en ninguno de ellos se puede ir libremente a cualquier hora por cualquier calle. Se han dado razones diversas. Las razones de Acemoglu sobre la ausencia de instituciones s�lidas. El lugar geogr�ficamente adverso, de Jeffrey Sachs. La dependencia de las materias primas y el intercambio desigual, de Ra�l Prebisch. El coste econ�mico del crimen, de Laura Jaitman. Si la vida de un hombre est� determinada, es obligatorio que tambi�n lo est� la suerte de las naciones. Y eso debe inspirar la natural compasi�n en el juicio. Tampoco Sudam�rica pudo hacer nada distinto de lo que ha hecho. �Sobre todo examinando los antecedentes! La ficci�n del perd�n me causa una irritaci�n considerable, pero si Espa�a deber�a practicarla no es por los abusos que trajo la Conquista, sino por la fr�gil organizaci�n de la vida comunitaria que leg�. Da escalofr�os pensar lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a, es decir, fuera de un territorio sometido a la influencia y luego a las reglas de Europa, a su f�rtil contaminaci�n moral y pol�tica. El escalofr�o se renueva estos d�as observando al presidente del Gobierno liderando el llamado Sur Global, es decir, la Internacional del fracaso, es decir, Socialist Hub of International Trainwreck.
Y su (em)�tica intenci�n de tratar de igual a igual a los fracasados.
























