Plazo de enmienda
Una pensada de tanto asesor no estar�a de m�s: si tanto deseas a los hijos de Sabino, abstente de tocarles las narices. As� de f�cil

Tuit del PSE con el meme sobre Aitor Esteban.EFE
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Pedro S�nchez nos lo ha anunciado: quiere gobernar hasta 2035. Mejor dicho: pretende seguir en La Moncloa otros ocho a�os, a contar desde julio de 2027, y as� batir el r�cord de Felipe Gonz�lez, a quien no puede ni ver. S�nchez, desde aquel d�a en que los suyos le apearon de la burra y se refugi� en los brazos abiertos de Jos� Luis �balos, est� empe�ado en ponerse listones para demostrar que los puede saltar; algunos con limpieza y otros, de aquella manera.
A medida que las cosas se le ponen cuesta arriba, al presidente le sale de dentro ese esp�ritu de competidor implacable y tira de su manual de resistencia rebosante de egolatr�a para subir la puja. Hace justo un a�o se pon�a como meta el 2031. Ahora la prolonga m�s.
Probablemente, S�nchez acaricia estos plazos tras consultar la bola de Tezanos, el soci�logo que trabaja a favor de obra a costa de nuestro bolsillo. Cuando llegue el pr�ximo sondeo habr� fundamento para que se autoproclame presidente vitalicio, adem�s, por supuesto, de faro progresista para la galaxia entera.
Todo el mundo, y tambi�n �l, puede tener ambiciones. S�lo faltaba. La cosa, sin embargo, consiste en disponer de los mimbres para hacer el cesto. Las aspiraciones hay que trabaj�rselas. Para empezar, es conveniente cuidar a quienes pueden servirte de apoyo. Eso s�, hay que saber separar el grano de la paja. Por ejemplo: S�nchez cuid� mejor que bien a �balos y la cosa ha salido peor que mal. O sea, as� no.
A la vista del rifirrafe, esta semana, entre socialistas y nacionalistas vascos, me asalta seriamente la duda de que S�nchez y su coro hayan aprendido la lecci�n. Permitir que los de tu cuerda se desahoguen afrentando a quien hasta ahora ha sido tu sost�n es un error de bulto. M�s a�n si contra el que se arremete tiene una alta consideraci�n de s� mismo y no se caracteriza por su grado de encaje de las chuflas.
El PNV es un partido serio. Serio y hasta aburrido. Un partido que ha sabido hacernos olvidar la pasta de la que naci�, hasta el punto de que, como afirma el historiador bilba�no Armando Besga, si Sabino Arana se levantara de la tumba expulsar�a de la formaci�n que fund� a todos los que hoy la habitan. Gracias a Dios, porque por mucho que se pretenda explicar su figura con la justificaci�n inevitable del contexto hist�rico, las ideas de Sabino Policarpio eran para echarse a temblar.
Pero hoy el PNV es otra cosa. De derechas, s�; soso, tambi�n. El chiste facil�n no va con ellos y si alguien lo emplea en su contra, no lo olvidar�n. Hace tres a�os, en su debate de investidura fallida, a Feij�o no se le ocurri� mejor idea que restregarle a Aitor Esteban su propio lamento: ��Quieren seguir siendo ustedes el kleenex de S�nchez durante los pr�ximos a�os?�. El l�der de los populares atin�, pero a�n hoy sigue pag�ndolo. As� que el meme de la piscina que alg�n gracioso del socialismo vasco le dedic� esta semana al mismo Esteban dormitar� en la conciencia del PNV. Y un buen d�a despertar�.
S�nchez desperdici� la oportunidad de pedir disculpas en nombre de los suyos, pero vino a confirmar que necesita a los jeltzales de su lado. Eso bien lo saben ellos. Lo sabemos todos. Dej� pasar la ocasi�n y no anda sobrado.
Una pensada de tanto asesor no estar�a de m�s: si tanto deseas a los hijos de Sabino, abstente de tocarles las narices. As� de f�cil.

























