惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Jina AI
Jina AI
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
宝玉的分享
宝玉的分享
M
MIT News - Artificial intelligence
S
SegmentFault 最新的问题
博客园 - 叶小钗
量子位
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
博客园 - Franky
博客园 - 司徒正美
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
人人都是产品经理
人人都是产品经理
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
V
Visual Studio Blog
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
博客园 - 【当耐特】
Google DeepMind News
Google DeepMind News
L
LangChain Blog
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
博客园_首页
U
Unit 42
月光博客
月光博客
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC

Opinión

Le perroquet qui ne parle pas, por Leonardo Giovannini R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices Un ensayo que cambia el tablero #15 Lo que hay que leer El Mundo La entra�able torpeza de querer robar al m�s bobo de los ricos Fotos de boda distancia de a�os luz Armengol 'abri� la puerta' a la corrupci�n de �balos y Koldo Beatriz Mart�n Padura: "La mayor�a de los j�venes sigue teniendo inter�s por las cosas, son comprometidos" La grandeza descalza: vida y ejemplo de Cayetana de Alba Éramos pocos y parió el PNV El proyecto que rescata naufragios españoles del olvido que todo el mundo debería conocer ¿IA en sanidad? De acuerdo, pero no me quite el médico Orban, el predicador Es urgente auxiliar a las clases medias Tres víctimas a juicio contra Gerry Adams Sánchez juega a los palillos chinos El mapa de nuestro Canciller de Grafeno El hampa de África se mudará a España Feij�o, t� si que eres inhumano, inseguro, insostenible
Las primarias andaluzas
Juan Jesús G · 2026-05-12 · via Opinión

Hay tres razones por las cuales las pr�ximas elecciones generales pueden suponer un cambio dr�stico del tablero pol�tico: la radicalizaci�n del PSOE, cuyo electorado se ubica ahora donde lo hac�a el de Pablo Iglesias hace una d�cada (en el tres de la escala ideol�gica); el realineamiento de las bases tradicionales de la socialdemocracia, que se han alejado del PSOE y han optado por cambiar de bando ideol�gico; y el realineamiento de los territorios como consecuencia de la alianza de la izquierda con partidos soberanistas que condicionan su colaboraci�n con el Gobierno al establecimiento de relaciones bilaterales que ponen en cuesti�n el marco auton�mico y la paridad de estatus que, al menos en materia econ�mica, hab�an tenido hasta ahora las comunidades aut�nomas de r�gimen com�n. Esta nueva situaci�n ha culminado tras la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat con el apoyo de ERC, a cambio de un concierto fiscal para Catalu�a y una hacienda propia. Este tipo de iniciativas garantiza a Pedro S�nchez el apoyo de los partidos nacionalistas, pero tiene un considerable coste electoral en los territorios que se sienten agraviados por este trato preferente a Catalu�a, con el consiguiente desplazamiento de los apoyos electorales.

A fin de ilustrar este desplazamiento territorial de los apoyos conviene observar el indicador de preferencia por el candidato a presidente y su evoluci�n a lo largo de los �ltimos trimestres. Como es bien sabido, el liderazgo bic�falo del PP (N��ez Feij�o/D�az Ayuso) tiene especial tir�n en Galicia y Madrid (respectivamente), compensando as� el rechazo que ambos reciben en Catalu�a y Euskadi. Se trata, en cualquier caso, de un liderazgo con un anclaje territorial muy estable, que contrasta con la fluidez que se observa en el lado izquierdo del espectro ideol�gico, a ra�z del progresivo eclipse de Yolanda D�az, quien ha dejado paso, por un lado, a la irrupci�n de Gabriel Rufi�n fuera de Catalu�a y, por otro, al reforzamiento de Pedro S�nchez en Catalu�a. En consecuencia, la balcanizaci�n de la pol�tica espa�ola lleva, por un lado, a que las derechas consigan cada vez m�s apoyo en las regiones del centro, en tanto que las izquierdas buscan por su parte respaldo a sus pol�ticas en la periferia soberanista.

Durante alg�n tiempo, Andaluc�a se mantuvo en el fiel de la balanza, pero la mayor�a absoluta de Juanma Moreno en 2022 ha ido decantando la regi�n a favor de las derechas, de tal manera que no se trata solo de que la actual candidata socialista no pueda competir en ninguno de los indicadores electorales con Moreno (valoraci�n: 5,5 vs 3,7; preferencia como presidente: 40% vs 17,6%, etc.), sino que la comparaci�n entre los niveles de aprobaci�n del Gobierno andaluz y del nacional se convierte en una mochila demasiado pesada para la ex vicepresidenta Montero. Pues as� como el Ejecutivo de Moreno presenta un saldo positivo de cinco puntos porcentuales entre opiniones favorable y desfavorables, el del Gobierno de Pedro S�chez arroja un saldo negativo de 32 puntos (Bar�metro de marzo del Centra). Con estas premisas, el empe�o de S�nchez por nacionalizar la campa�a andaluza deja a la candidata Montero en una situaci�n complicada, dada la dificultad de vender a los andaluces una financiaci�n auton�mica que no est� pensada para ellos o una gesti�n ferroviaria que les tiene entre traumatizados e incomunicados. As� las cosas, se entiende el alivio que supone para ella que Salvador Illa y el ministro Puente se hayan descolgado de la campa�a.

Cuatro meses despu�s de las elecciones extreme�as, est� claro que el nuevo ciclo electoral no pudo empezar peor, cuando las interferencias de Pedro S�nchez para proteger a su hermano de la acci�n de la justicia desembocaron en una debacle sin precedentes en la regi�n: el PSOE perdi� la mitad de los votantes que Guillermo Fern�ndez Vara hab�a conseguido en 2023, la mitad de los cuales (uno de cada cuatro) se refugi� en la abstenci�n, provocando una ca�da de siete puntos porcentuales en la tasa de participaci�n. Es verdad que Vox creci� a costa del PP, pero tambi�n que este compens� dicha p�rdida con entradas equivalentes de votantes socialistas, lo que tuvo como consecuencia un desplazamiento de los partidos a la izquierda. Ahora bien, este desplazamiento tiene un efecto asim�trico, pues as� como, por un lado, acerca a Vox y al PP al votante medio; por otro, aleja al PSOE del mismo y lo lleva a competir con Sumar o Podemos por los votantes de extrema izquierda. Tras la debacle, parec�a que el PSOE extreme�o sal�a de la crisis mediante unas primarias bien resueltas que ten�an como trasfondo una tortuosa negociaci�n de Mar�a Guardiola con Vox. Pero, llegada la hora del Congreso de proclamaci�n del nuevo l�der regional, la incomparecencia de S�nchez dio paso a un Zapatero siempre dispuesto a cabalgar las contradicciones y a defender la financiaci�n a la catalana donde haga falta.

Con estos antecedentes, no es un secreto para nadie que el PSOE se conformar�a con que Moreno perdiera la mayor�a absoluta, pero esta posibilidad est� condicionada por tres tipos de factores. Por lo pronto, el PSOE vuelve a ser v�ctima de su propia contradicci�n: �Vox es un peligro, pero los socialistas no vamos a impedir que llegue al Gobierno de la Junta� (absteni�ndose, por ejemplo), contradicci�n que en 2022 propici�, por un lado, una fuga de votantes socialistas que acudieron en auxilio de Moreno para que su Gobierno no quedara condicionado por Vox y, por otro, una abstenci�n masiva que dej� la tasa de participaci�n en el 56%. Tras esta doble sangr�a, el PSOE se qued� con un electorado envejecido y ruralizado, cada vez m�s alejado de las capitales y las clases medias.

En segundo lugar, Vox est� pasando por una crisis de identidad, como consecuencia de transitar demasiado r�pido desde una agenda conservadora dominada por temas de unidad nacional y defensa de la familia a una agenda nativista que utiliza la inmigraci�n como bander�n de enganche de nuevos votantes. Con ello, Vox se va desprendiendo de su perfil moral y religioso, lo que le ha permitido ser beligerante incluso con la jerarqu�a eclesi�stica en estos temas, sin aparente coste electoral. Ahora bien, este giro, que ha sido �til para capitalizar el voto de protesta, ha supuesto tambi�n ambig�edad a la hora de tomar decisiones estrat�gicas, limitando as� su potencial de crecimiento y abocando a un problema de gesti�n de expectativas que se ha puesto de manifiesto en las elecciones de Castilla y Le�n. A la vista del pinchazo del 15-M, el sector conservador de Vox ha aprovechado para reclamar una vuelta a los principios fundacionales, as� como un congreso de reflexi�n sobre el rumbo del partido. En cualquier caso, mal momento para dudas estrat�gicas en medio del ciclo electoral, por no hablar de las purgas internas.

Por �ltimo, conviene recordar que si la sorpresa del 15-M fue ver al t�ndem Ma�ueco-Feij�o como triunfadores de la noche electoral no fue s�lo porque su campa�a fuese mejor que la de Vox, sino porque los esfuerzos del primero en presentarse como un gestor aburrido y previsible (�Certezas�) encontraron sentido justamente cuando la guerra de Ir�n amenazaba con resucitar el fantasma inflacionario de la invasi�n de Ucrania, momento propicio para que los votantes indecisos corriesen a refugiarse en el PP, dada su capacidad para capitalizar la incertidumbre econ�mica. Hay que insistir en esto porque las pasadas elecciones del 15-M ilustran bien el divorcio que a veces se produce entre opini�n p�blica y publicada, de tal forma que mientras el foco medi�tico estaba puesto en el No a la guerra y la movilizaci�n de la izquierda, nadie pareci� percatarse de que hab�a una movilizaci�n simult�nea pero de sentido contrario provocada por el voto econ�mico que ahora puede reforzar las opciones de Moreno en Andaluc�a.

Juan Jes�s Gonz�lez es catedr�tico de Sociolog�a de la UNED y autor de Las razones del voto en la Espa�a democr�tica (1977-2023), La Catarata