Comentarios liberales
Decir que la China comunista es un modelo de respeto al derecho internacional, y pedirle que vaya m�s lejos -hasta Taiwan, supongo-, pone al c�mplice de la tetraimputada G�mez al nivel mendicante de Zapatero ante el Cartel de los Soles

Pedro S�nchez, durante su encuentro con Xi Jinping, en Pek�n.AFP
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La China comunista es la c�rcel m�s grande del mundo. Hay otras, la isla-c�rcel de Cuba, la pecera sangrienta norcoreana, la tiran�a nicarag�ense o el narco-r�gimen de Caracas, sin olvidar a la renacida URSS de Putin. Pero la mayor y m�s poderosa es la de Pek�n. All�, 1.300 millones de chinos han obedecen, so pena de delaci�n, c�rcel, tortura y muerte, a los 100 millones del partido �nico, el Partido Comunista Chino, en el poder desde 1949 y cuyo actual Gran Timonel, secretario general del PCCh, general�simo del Ej�rcito Popular y presidente vitalicio es Xi Jinping. Ayer, Arcadi resum�a muy bien la situaci�n de China en la escala de las libertades pol�ticas, educativas, medi�ticas o de internet en todos los pa�ses: la peor, con Corea del Norte. La econom�a de mercado ni existe ni puede existir sin ley ni libertad; capitalismo de partido y saqueo de tecnolog�a extranjera.
La ideolog�a del PCCh ha vuelto a ser, con Xi, la de los or�genes del r�gimen: el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Zedong. Mao sigue presidiendo la plaza de Tiananm�n, inmenso corral cuya �nica funci�n es que, cuando diga el partido, dos millones de chinos aplaudan al dictador. Se construy� derribando el centro hist�rico de Pek�n, la ciudad m�s hermosa del mundo; y all� Mao proclam� la rep�blica popular, junto a Liu Shaoqi y otros l�deres a los que liquid� por poner reservas a que matase de hambre a 60 millones de compatriotas. El PCCH es el orgulloso autor de la mayor masacre de la historia. Y para comprobar la crueldad del comunismo chino, l�ase al admirable Simon Leys de Los trajes nuevos del Presidente Mao, la trilog�a de Frank Dikk�tter sobre la continua represi�n roja; o la biograf�a de Mao, de Jung Chang y Jon Halliday, todos ellos en espa�ol. Naturalmente, un canalla que envidie en vez de execrar a Xi Jinping debe abstenerse de esa lectura y de las im�genes de la masacre de Tiananm�n, con la que Deng Xiaoping enterr� toda posible democratizaci�n en China.
Decir que la China comunista es un modelo de respeto al derecho internacional, y pedirle que vaya m�s lejos -hasta Taiwan, supongo- como ha hecho el Chiqui-Xi de la Moncloa, pone al c�mplice de la tetraimputada G�mez al nivel mendicante de Zapatero ante el Cartel de los Soles, que ya pag� la campa�a de S�nchez para la Internacional Socialista. Los chapos Lula y Sheinbaum van a coronarlo como el Mao de Saunist�n. Pero su viaje nos brinda el consuelo de haberle visto ya en la c�rcel. La mayor de todas.























