惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

U
Unit 42
Vercel News
Vercel News
博客园 - 叶小钗
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
MyScale Blog
MyScale Blog
P
Proofpoint News Feed
量子位
Engineering at Meta
Engineering at Meta
B
Blog RSS Feed
博客园 - 【当耐特】
Recent Announcements
Recent Announcements
Google DeepMind News
Google DeepMind News
D
DataBreaches.Net
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
博客园 - 聂微东
小众软件
小众软件
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
人人都是产品经理
人人都是产品经理
IT之家
IT之家
T
The Blog of Author Tim Ferriss
Last Week in AI
Last Week in AI
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
Jina AI
Jina AI
博客园 - 三生石上(FineUI控件)

Crónica

La triste Milou, el polémico doctor Oosterhoff y los límites de la eutanasia adolescente que sacudió Europa y salta al cine: "Vivíamos cada día con el miedo de perderla" Un supermercado 'okupa' en el infierno de la vivienda de Ibiza: "Hemos pagado por estas habitaciones y ahora nos echan" La última voluntad de Julián, muerto por sobredosis de quimioterapia en el Hospital de Burgos: "Hay que denunciar y llegar hasta el final" La guerra de los okupas de la c�rcel de Torrero contra la alcaldesa de Zaragoza: "Si la Kike Mur cae, ser� vuestro Vietnam" 'Tigre' Salgado, el espa�ol de la Nueva Junta del Narcotr�fico que col� toneladas de coca�na en China con barcos bajo jurisdicci�n de EEUU El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo Un juzgado exonera a 18 acusados en una causa de narcotr�fico por incorporar ilegalmente a la investigaci�n sus conversaciones de un chat cifrado La "mano negra" que mantiene enterrada la verdad del asesinato de Déborah Fernández 24 años después: "Alguien evitó que se supiera desde el primer día" El Mundo Las 400 familias que han logrado cambiar la ley del menor con su huelga: "Solo queremos aulas seguras" El marroquí Hamza, el cubano Jorge... y los otros 28.000 abogados que no descansan con la regularización Cristina y Darya viven en rascacielos... ¿por qué la mayoría de españoles no? Senegaleses contra magrebíes, la 'guerra' por la Copa África en el centro que visitará el Papa: "Mejor que no nos traigan a ningún marroquí" Las 130.000 firmas de Inmaculada contra la impunidad adolescente: Diego mató con 16 años a su hija Leticia Rosino y ha quedado libre a los 24 La huelga de hambre de Carmen a sus 83 años para que el Gobierno ayude a su hijo, "aislado y enfermo" en la peor prisión de la Guinea de Teodoro Obiang Canarias, aún golpeada tras la oleada de los cayucos: "Cuando venga el Papa le diré que ha fallado la humanidad" La primera compañera de la 'Generación Leonor' en una Carlos III con mayoría de mujeres, tensión en el claustro y profesores "progres" para explicar la Corona El 'falso' milagro español de Santa Madre... es pura ciencia: nutrición y planificación de Fórmula 1 para el "Ferrari" humano Kejelcha La torre Miramar de Valencia: la rotonda "más cara de España" con un ascensor que no funciona y un mirador cerrado Los leales al Kremlin en la maquinaria en España que disfraza a niños como soldados 40 años con un apellido falso: los musulmanes ceutíes a los que España cambió de nombre en la regularización de Felipe González No se confíe, quizá no pueda ver el gran eclipse del verano...y hoy es el día para comprobarlo: "El Sol estará bajo, si no practicas y te encuentras algo delante te lo pierdes" Hasta los comunistas de la Carlos III aguardan a la compañera Leonor: "Esperamos encontrarla en nuestros foros por Palestina" Más allá de Nicole Kidman: dentro del negocio de las 'doulas de la muerte' que se forman por 1.490 euros El Mundo Saharauis, ni apátridas ni regularizados, y marginados por el PSOE: "Estamos peor aquí que en los campamentos de refugiados" "Sayona, cochino, hijo del gran puto, mariconsón": el diccionario de los insultos del chavismo que se indigna por los cánticos a Delcy
El macabro secreto (enterrado 33 años bajo sus pies) de J...
ABEL F. ROS · 2026-06-14 · via Crónica

«Todas las familias felices se parecen unas a otras —escribió León Tolstói en el arranque de su Ana Karenina— pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada». Esas palabras del célebre escritor ruso bien podrían valer para describir la desgracia que se cierne sobre los Navarro Navarro, una familia de gitanos «analfabetos, chatarreros y vendedores ambulantes en su mayoría», afincados en distintos pueblos del norte de la provincia de Alicante.

Si hace 33 años tuvieron que aprender a convivir con la súbita desaparición de Juanete, uno de los nueve hijos que trajeron al mundo Juan El Lento y Antonia, y de quien se pensaron que había abandonado el pueblo para hacer su vida lejos de allí sin despedirse de nadie, desde hace medio año conocen un macabro secreto mantenido durante más de tres décadas por el matrimonio que los engendró a todos ellos: Juanete murió asesinado en la antigua casa familiar, en un corral de la calle Hospital, en Denia.

Según el relato de la mayoría de miembros de la familia, presuntamente, sus padres, Juan y Antonia, con la ayuda de una de sus hijas, Mariluz, y del marido de ésta, apodado el Calzonazos, descuartizaron el cadáver y lo ocultaron en bolsas después de una supuesta reyerta entre Juanete y sus padres. Luego, tiraron los restos al interior de una fosa de alrededor de un metro y medio cuadrado, cavada en un patio de la casa de la familia. La participación exacta de cada uno de ellos en el crimen es muy probable que nunca se descubra.

¿El detonante? Nadie conoce la verdad, salvo sus protagonistas. La única certeza a la que se agarran ahora siete de los hermanos de Juanete y sus sobrinos son siete huesos, unos cordones y una especie de tela que, recientemente, han encontrado tras excavar alrededor de unos 80 centímetros de profundidad en la tierra. Ya los han puesto en manos de la Policía para el cotejo del ADN.

Sin embargo, la justicia les niega la exhumación del resto del cadáver porque los delitos ya han prescrito. El Código Penal marca que el plazo de prescripción para un asesinato, independientemente de las circunstancias que concurran en el caso concreto, es de 20 años.

Fue Mariluz, la hija de El Lento y de Antonia que estuvo presente el día de la muerte de Juanete, quien las pasadas Navidades señaló al resto de sus hermanos vivos el lugar exacto donde sepultaron al desaparecido. Estaba bajo sus pies, allí, enterrado por el paso del tiempo, el silencio y la complicidad de cuatro personas unidas por una misma sangre.

La familia, que ya no era propietaria de aquella vivienda en la calle Hospital, tuvo que pedir permiso a la actual dueña y contratar una empresa de albañilería por unos trabajos que iban a costar 10.000 euros.

"¡QUÉ DOLOR MÁS GRANDE!"

«La familia ha sufrido un desgarro tremendo en el alma», dice César, uno de los hijos de Juan El Lento y de Antonia. «Ellos nunca fueron buenos padres con nosotros, nos pegaban, nos obligaban a mendigar, a recoger chatarra, pero quién podía imaginar que mataron a uno de sus hijos y que nos lo han ocultado al resto, desde 1993. Mi padre murió hace mucho, pero mi madre, o esa señora, porque no se merece decirle que es una madre, nos ha ocultado la realidad hasta que mi hermana Mariluz, que estaba presente aquel día, se lo confesó al resto de mis hermanas. ¡Qué dolor más grande! ¡Ay, Dios mío, qué dolor más grande!».

Hermanos y sobrinos de Juan Navarro Navarro, entre ellos su hermano César (de rojo, en el centro), delante de la antigua casa familiar, de fachada amarilla.

Hermanos y sobrinos de Juan Navarro Navarro, entre ellos su hermano César (de rojo, en el centro), delante de la antigua casa familiar, de fachada amarilla.ABEL F. ROS(ARABA PRESS)

Juanete desapareció cuando tenía 27 años. Había coqueteado demasiado con las drogas. Heroína, tiros de coca por la nariz... Cuando se esfumó ya era padre de una cría que, años después, acabó, primero, en manos de los servicios sociales, y luego siendo adoptada. Como él, la madre de la niña era adicta a los estupefacientes. Mucho tiempo más tarde fue encontrada muerta en Barcelona, donde malvivía en la calle.

Hoy, según ha podido saber Crónica, la hija de Juanete ya es madre de cinco niños y trata de recuperarse de un cáncer. La familia de su padre, con la que empezó a tener contacto hace tres años, le ha trasladado el secreto que pesaba sobre la vida de su progenitor. Hoy esa joven reside en Extremadura.

«Es cierto que mi hermano tenía problemas con las drogas. Pero llevaba siete u ocho meses conmigo y no había probado nada en todo ese tiempo. Yo lo tenía muy controlado. Éramos uña y carne. Él tenía un año más que yo. Estábamos muy unidos. Yo siempre tuve la espinita clavada por no saber qué había sido de él. Pero ya era un hombre, eran otros tiempos, poco a poco fuimos asumiendo que podía estar haciendo su vida por ahí, sin dar mayores explicaciones a la familia», explica César Navarro, sombrero pajizo, camiseta de manga corta rojo intenso, pantalón color crema, zapatillas deportivas negras.

«Lo que nunca imaginamos es que nuestros padres nos iban a ocultar que mataron a Juanete. Mi hermana y mi madre no nos han contado la verdad hasta que supieron que el delito de asesinato había prescrito y que ya nadie se iba a hacer responsable penal de la muerte», añade César.

LA CONFESIÓN DE Mariluz A SUS HERMANAS

Santiago es hijo de César, sobrino del difunto Juanete y nieto de El Lento y de Antonia. «Para mí, esos señores ya no son mis abuelos», puntualiza. «Mi padre está sufriendo mucho con todo esto. Saber que quienes te trajeron al mundo han matado a un hermano es para morirse en vida», sostiene el chico, que ahora tiene 27 años, la misma edad que tenía su tío cuando se esfumó.

Lo que sabe su familia es el relato que él traslada al periodista: entre finales de diciembre de 2025 y principios de enero de 2026, cuatro hermanas de Juanete se reunieron en una videollamada para felicitarse las Navidades. Ese día, Azucena, una de ellas, pregunta al resto, en voz alta, qué habrá sido del pobre Juan. De repente, Mariluz les confiesa que Juanete no desapareció sin más.

—Tú que eres la mayor de nosotras, ¿no te acuerdas de Juan?

—Tu padre y tu madre lo mataron [habría dicho Mariluz]. Después, lo descuartizaron y lo enterraron en la calle Hospital, número 21.

Según Santiago, su tía Mariluz habría dado más detalles de lo ocurrido: que el Lento discutió con Juanete por las drogas, que Antonia le clavó un destornillador por la espalda, que durante la trifulca el padre golpeó a su hijo con una piedra en la cabeza y que, luego, Mariluz, quien entonces tenía 18 o 19 años, y su marido, el Calzonazos, se vieron obligados a ayudar a deshacerse del cadáver.

«Mi padre —cuenta Santiago— había estado en la casa de mis abuelos esa misma mañana con mi tío Juan. Tomaron café juntos. Mi padre se marchó y mi tío le dijo: "Nos vemos dentro de un rato". Pero nunca se vieron más. Mi tío desapareció. Era un día de agosto de 1993».

Siempre de acuerdo al relato de Santiago y de su padre, durante la madrugada siguiente, ya cuando estaba cerca de amanecer, el Lento y Antonia se presentaron en casa de su hijo César. Llegaron alterados, diciendo que Juanete se había ido con una novia que tenía por ahí. Luego, César se marchó siete u ocho meses a trabajar fuera de Denia. Cuando volvió, le preguntó a su madre por su hermano Juan.

— Mamá, ¿sabes algo de Juanete?

—Sigue sin aparecer. Ya hemos puesto una denuncia en comisaría, le habría respondido Antonia a su hijo César.

Pero aquello también era mentira. El tiempo fue haciendo que la familia de Juanete, poco a poco, fuese dando por imposible volver a mantener contacto con él. Sin embargo, César seguía con la esperanza de encontrarlo. En el año 2000, le dijo a su madre que se marchaba a buscarlo.

Preguntó, sin éxito, en Gandía, en Alicante... César le dijo a su madre que iba a plantarse en comisaría por si tenían constancia de que su hermano estuviera vivo. Allí, se enteró de que jamás se había presentado una denuncia por desaparición sobre Juan Navarro Navarro. Tras el reproche de su hijo César, Antonia decidió presentar la denuncia. Pero nadie movió un dedo. Y eso salvó a el Lento, a su mujer, a una de sus cinco hijas y a su yerno el Calzonazos.

La familia de 'Juanete' acampa desde hace días a las puertas del Ayuntamiento de Denia (Alicante) para reclamar que la administración local o que la justicia le ayude con los gastos de exhumar lo que resta de la osamenta del fallecido.

La familia de 'Juanete' acampa desde hace días a las puertas del Ayuntamiento de Denia (Alicante) para reclamar que la administración local o que la justicia le ayude con los gastos de exhumar lo que resta de la osamenta del fallecido.ABEL F. ROS(ARABA PRESS)

Treinta y tres años después del crimen, la familia Navarro Navarro pide ayuda para poder desenterrar y localizar todos los restos mortales de Juanete con el fin de darles sepultura. Sus hermanos y sobrinos ansían «despedirle como se merece». César y su hijo dicen que al menos les serviría para «cerrar la herida de la desaparición», aunque, «por desgracia, la de su muerte, por cómo fue y quién lo hizo, ya nunca se curará», coinciden.

LA VERSIÓN EXCULPATORIA DE ANTONIA

Esta semana, cuando Crónica ha viajado a Denia, la puerta de la actual vivienda en la que reside Antonia Navarro apenas se ha abierto. Un vecino cuenta que la mujer, ya anciana y que vive sola, no ha querido salir a la calle, salvo en contadas ocasiones. Cuando se le toca al timbre, nadie abre.

Pero, días antes, la viuda de Juan el Lento atendió al periódico Las Provincias. «Lo mataron», dijo Antonia. «¡Lo mataron, a mi hijico! No sé ».

—¿Quién lo mató?, le preguntó el periodista del rotativo valenciano. ¿Fue el abuelo, el Calzonazos y Mariluz?

—Eso es. Ahí está la cosa. Exactamente.

En esa pequeña entrevista, Antonia se quita toda responsabilidad en la muerte de su hijo Juan. Cuando se le preguntó por qué lo mataron, ella dijo que no lo sabía, pero que no se encontraba en la casa en el momento del presunto homicidio.

Sin embargo, añadió que la montaña de tierra que extrajeron de la fosa en la que lo sepultaron le llegaba a la altura de la garganta. También confesó que el cuerpo descuartizado está «completo» en la fosa descubierta y que cree que usaron un «cuchillo» para trocearlo.

—Está en el corral. Todo en el mismo agujero, en la tierra [la mujer rompe a llorar]. ¡Qué lástima de mi hijico!

Pero la mayoría de los hijos y sobrinos de Antonia, consultados por EL MUNDO, desconfían de la versión exculpatoria de la anciana. Sostienen que fue ella la que le clavó un destornillador por la espalda a Juanete.

Su hijo César es contundente: «Mi hermana y mi cuñado dicen que fue mi madre la que le apuñaló y que mi padre le pegó con una piedra en la cabeza. Yo creo que esa es la versión verdadera. Lo mataron entre los dos».

Su nieto Sebastián denuncia que no se les está ayudando a exhumar los restos de su tío Juanete por parte de la justicia ni de la administración local «por ser unos pobres gitanos analfabetos». «Hay racismo. Si fuera un payo el sepultado, ya lo habrían sacado y entregado a su familia».