惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Simon Willison's Weblog
Simon Willison's Weblog
T
Threatpost
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Spread Privacy
Spread Privacy
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
Engineering at Meta
Engineering at Meta
T
Tenable Blog
C
Cisco Blogs
T
The Blog of Author Tim Ferriss
NISL@THU
NISL@THU
T
Threat Research - Cisco Blogs
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
Recent Commits to openclaw:main
Recent Commits to openclaw:main
S
Secure Thoughts
N
News and Events Feed by Topic
Google DeepMind News
Google DeepMind News
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
月光博客
月光博客
H
Hacker News: Front Page
I
InfoQ
L
LangChain Blog
Security Latest
Security Latest
The Cloudflare Blog
Forbes - Security
Forbes - Security
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
TaoSecurity Blog
TaoSecurity Blog
量子位
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
V
Visual Studio Blog
Scott Helme
Scott Helme
爱范儿
爱范儿
A
Arctic Wolf
F
Full Disclosure
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
Schneier on Security
Schneier on Security
N
News and Events Feed by Topic
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
L
LINUX DO - 最新话题
V2EX - 技术
V2EX - 技术
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
人人都是产品经理
人人都是产品经理
The Hacker News
The Hacker News
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
Security Archives - TechRepublic
Security Archives - TechRepublic
Know Your Adversary
Know Your Adversary
Application and Cybersecurity Blog
Application and Cybersecurity Blog

Crónica

La huella española del culto islámico investigado en Gran Bretaña por abusos sexuales y esclavitud La triste Milou, el polémico doctor Oosterhoff y los límites de la eutanasia adolescente que sacudió Europa y salta al cine: "Vivíamos cada día con el miedo de perderla" Un supermercado 'okupa' en el infierno de la vivienda de Ibiza: "Hemos pagado por estas habitaciones y ahora nos echan" La última voluntad de Julián, muerto por sobredosis de quimioterapia en el Hospital de Burgos: "Hay que denunciar y llegar hasta el final" La guerra de los okupas de la c�rcel de Torrero contra la alcaldesa de Zaragoza: "Si la Kike Mur cae, ser� vuestro Vietnam" 'Tigre' Salgado, el espa�ol de la Nueva Junta del Narcotr�fico que col� toneladas de coca�na en China con barcos bajo jurisdicci�n de EEUU El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo Un juzgado exonera a 18 acusados en una causa de narcotr�fico por incorporar ilegalmente a la investigaci�n sus conversaciones de un chat cifrado La "mano negra" que mantiene enterrada la verdad del asesinato de Déborah Fernández 24 años después: "Alguien evitó que se supiera desde el primer día" El Mundo Las 400 familias que han logrado cambiar la ley del menor con su huelga: "Solo queremos aulas seguras" El marroquí Hamza, el cubano Jorge... y los otros 28.000 abogados que no descansan con la regularización Cristina y Darya viven en rascacielos... ¿por qué la mayoría de españoles no? Senegaleses contra magrebíes, la 'guerra' por la Copa África en el centro que visitará el Papa: "Mejor que no nos traigan a ningún marroquí" Las 130.000 firmas de Inmaculada contra la impunidad adolescente: Diego mató con 16 años a su hija Leticia Rosino y ha quedado libre a los 24 La huelga de hambre de Carmen a sus 83 años para que el Gobierno ayude a su hijo, "aislado y enfermo" en la peor prisión de la Guinea de Teodoro Obiang Canarias, aún golpeada tras la oleada de los cayucos: "Cuando venga el Papa le diré que ha fallado la humanidad" La primera compañera de la 'Generación Leonor' en una Carlos III con mayoría de mujeres, tensión en el claustro y profesores "progres" para explicar la Corona El 'falso' milagro español de Santa Madre... es pura ciencia: nutrición y planificación de Fórmula 1 para el "Ferrari" humano Kejelcha La torre Miramar de Valencia: la rotonda "más cara de España" con un ascensor que no funciona y un mirador cerrado Los leales al Kremlin en la maquinaria en España que disfraza a niños como soldados 40 años con un apellido falso: los musulmanes ceutíes a los que España cambió de nombre en la regularización de Felipe González No se confíe, quizá no pueda ver el gran eclipse del verano...y hoy es el día para comprobarlo: "El Sol estará bajo, si no practicas y te encuentras algo delante te lo pierdes" Hasta los comunistas de la Carlos III aguardan a la compañera Leonor: "Esperamos encontrarla en nuestros foros por Palestina" Más allá de Nicole Kidman: dentro del negocio de las 'doulas de la muerte' que se forman por 1.490 euros El Mundo Saharauis, ni apátridas ni regularizados, y marginados por el PSOE: "Estamos peor aquí que en los campamentos de refugiados" "Sayona, cochino, hijo del gran puto, mariconsón": el diccionario de los insultos del chavismo que se indigna por los cánticos a Delcy Marroquíes, extremeños y con "prioridad nacional": "Si los extranjeros quisiéramos, un día podríamos paralizar el país por completo" El Mundo Los 90 años de Beiras, el "enfant terrible" que repensó el nacionalismo gallego "como una partitura" y atacó al progresismo del Gobierno de izquierdas El Mundo El Mundo Mirchev, el búlgaro atrapado en Madrid que quiso vender tanques rusos al Cártel Jalisco Nueva Generación Del Madison Square Garden al Tercer Reich: la cara oculta de Paulino Uzcudun, el 'Toro Vasco' que intent� liberar a Jose Antonio Primo de Rivera con un comando Villase�or, el l�der de los retiros de masculinidad que reclut� a Puyol para dar una charla que luego desapareci� del evento Dentro de la 'diplomacia Labubu' de China a la que ha sucumbido Pedro S�nchez: "Antes copi�bamos; ahora marcamos tendencia" Los 'activistas constitucionalistas' que batallan para que la bandera espa�ola vuelva al Parlament de Catalu�a: "Ponemos en cuesti�n los excesos del poder nacionalista" Anatomía de '5.000 manadas', una década después de la de Pamplona: la mayoría de los agresores son extranjeros, sólo el hospital de referencia de Barcelona trata una víctima por semana... Un premio de 4,7 millones sin cobrar, un dueño muerto y dos hermanos acusados de estafa: el caso de la Primitiva de A Coruña se decide 14 años después El 'skater' que le ha ganado la batalla judicial a su ayuntamiento por no limpiar una pista de patinaje p�blica que se usaba como 'botell�dromo' La condena de Te�filo Lape�a: el pederasta de los 83 a�os de c�rcel que 'desnuda' el sistema de acogida de menores de la Generalitat de Catalu�a La playa de Zaragoza: de para�so del Ebro a ruina sin beneficio como ejemplo fantasmal de la zona Expo Los cubanos en España que salvan a sus familias de la isla en la peor crisis: "La dictadura sobrevive gracias a las remesas que enviamos sus víctimas" Ya han llegado a Espa�a las 'superratas' resistentes al veneno y hay miles de ellas en 12 comunidades: "No es posible acabar con estos roedores, solo controlar sus poblaciones" El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s El 'Yo acuso' de Lucia Etxebarria: "Me pegaron en la calle. Fui agredida cuatro veces" Los muertos en el esc�ndalo de las 'Propo Fest': fiestas de anestesistas que roban propofol y fentanilo en hospitales (y se drogan en grupo) El padre coraje que ha fundado Huelva Existe y su grito de 'guerra' para el 17M: "El pueblo manda" De un puesto de mercado de cuatro metros a la consagraci�n con Rosal�a: Alejandro y Gonzalo cosechan las 'fresas m�s famosas del mundo' en Huelva y Segovia La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" La batalla pol�tica y cultural entre Arag�n y Catalu�a por las pinturas que la Generalitat debe devolver por sentencia en el Supremo: "Las instituciones catalanas siguen reteniendo las obras de Sijena" Daria, una int�rprete de Putin supervisando las elecciones m�s dif�ciles de Viktor Orban La 'caracola' de Toyo Ito: de la admiraci�n en el MoMA a la ruina en Torrevieja junto a los apartamentos del 'Un, dos, tres' El ej�rcito de estanqueros espa�oles que 'sangra' a la Hacienda francesa...y la amenaza de los 100 millones de cigarros pirata 'made in Granollers' Volver a clase a los 60, 70, 80...: "Desde que voy a la universidad no me tomo ni una sola pastilla" La primera mujer que pone orden en el Deportivo Espa�ol, la 'selecci�n' que fue gigante: "Est�bamos desconectados de Espa�a, queremos volver a conectarnos" La estrella neoyorquina que descubri� ser canaria: busc� durante d�cadas a su padre hasta descubrir que era Florencio, de Icod de los Vinos Padre acomodado en Marruecos y Argelia, hijo tutelado en Espa�a: la estafa de los 'menas-Erasmus' se extiende y preocupa a las autoridades Los tent�culos de Mustapha, el "se�or de los t�neles" entre Ceuta y Marruecos: un narco de la vieja escuela, con clientes internacionales y conexiones policiales Tarjetas racistas contra los espa�oles en Suiza por hablar alto en el tren: "�Extranjero, c�llate!" �Trasladar el Guernica? Los 'artificieros' espa�oles que ya movieron dos veces la 'bomba pol�tica' de Picasso El terremoto de Vox en su granero de Torre-Pacheco, el polvor�n que recuper� la calma: "Sentimos una decepci�n brutal con Abascal. Nos hemos jugado el tipo por el partido" Embalse del Val: un pantano de 96 millones para regar el Moncayo, convertido en ba�era de purines Viaje de un iPhone robado: a Ra�l se lo arrebataron en Londres y apareci� en la capital tecnol�gica de China El infierno de los periodistas espa�oles despedidos por Trump de 'La Voz de Am�rica': "Muchos acabamos en los bancos de alimentos" El CSI que resolvi� el 'caso Maeso': una sola muestra de sangre demostr� la "paternidad" del contagio de hepatitis a 275 pacientes Queremos de vuelta a nuestras hijas: el grito de las familias rotas por las 'monjas' HAM, en guerra contra la Iglesia La guerra de los drones suicidas 'low cost': el LUCAS de Trump y el FP-1 ucraniano contra el Shahed iraní El crimen (nada perfecto) de la viuda negra dominicana: Patria encarg� matar a su marido Antonio Jim�nez por 5.600 euros, pero dej� demasiados hilos sueltos Los que no llegaron a tiempo al cambio de doctrina de los Testigos de Jehov�: "Mis padres tuvieron que elegir: o transfusi�n o pod�a morir. Con llanto, la rechazaron por obediencia a Dios" 'El Galindo', el guardia civil que cobraba de los narcos "entre 70.000 y 100.000 euros" y que ahora les ha abierto la puerta de la excarcelaci�n Teruel, refugio de guerra: dentro del b�nker de las grandes aerol�neas frente a las bombas de Oriente Pr�ximo El fiasco de las Caldas de Lugo: 1,4 millones para un spa romano con agua del grifo, sin bañistas y salpicado por brotes de legionela En el coraz�n del 'tsunami Mar�a Corina': "�Toda una vida esperando conocerla... Y hoy al fin se dio!" Las canciones de 'Jonpe', el profesor acusado de delitos sexuales contra sus alumnas menores de edad: 'kale borroka', 'Josu Ternera' y "mucho trote en el cipote" �Una topo de los ayatol�s en el abrazo de las futbolistas iran�es? Cr�nica de la agon�a de Podemos hecha por sus primeros alcaldes: "Tengo compa�eros de los c�rculos que votan a Vox" Sergio muri� tras ponerse un parche de fentanilo: ahora su mujer Karen lucha en los tribunales contra la doctora que se lo recet� El 'se�or Lobo' que logr� la paz del Gordo en Villaman�n, convenci� a los chicos de cobrar y organiz� un reparto sin denuncias (pero con falsificaciones e intentos de fraude) Al espa�ol Nikko Baham�n se lo trag� la tierra y apareci� muerto junto a un lago de Suecia: el�misterio que revive el caso del "hombre sin coraz�n" 'Juli' y 'Lolo', los hermanos del crimen de Francisca Cadenas que superaron interrogatorios de 1.000 preguntas: "Son extremadamente fr�os y calculadores, se sent�an impunes" El narcoterrorista m�s buscado de Ecuador vive libre en Catalu�a y comparte abogado con Puigdemont: "Quiero abrir una red de barber�as. Estoy agradecido con el Gobierno y la justicia de Espa�a" El atasco eterno (y corrupto) del puente del Centenario: naci� peque�o y su ampliaci�n, 'mordida' por Koldo y c�a., est� estancada y sin fecha Las inc�gnitas de la muerte de Jimmy Gracey tras salir de la discoteca Shoko de Barcelona: se investiga si se fue acompa�ado y si cay� del espig�n Marguerite, Asha, Sulekha y su relato del horror: "Soy espa�ola y me llevaron a �frica a que me infligiesen la mutilaci�n genital femenina cuando ten�a seis a�os" Un inspector de polic�a (jefe antinarcos), una madame y un clan dominicano: la trama de Valladolid que vend�a la coca�na que nunca se quem� en Asturias El hotel 'pagano' en Espa�a que le endosan al nuevo ayatol� Mojtaba Jamenei (y sus otras multimillonarias propiedades en el mundo) Crimen de Francisca Cadenas: "Me sorprendi� en mi casa meti�ndome coca y ofuscado la mat�" "¡Como regreses a Irán te matan!": las futbolistas que han dejado todo atrás para salvar sus vidas La chófer palmera de Pedro Sánchez, Karol G y Maná que ahora duerme de okupa en su antigua oficina �Guerra a las ratas! (Viaje a las entra�as de Madrid) Los poceros despiden (con seis velas a punto de apagarse) a Raúl del Pozo El alcalde rebelde que vuelve tras 12 a�os de Gulag: "No me ir� de Rusia, por peligroso que sea. Alguien tiene que quedarse y hacer el trabajo" Estación Meseta Ski: la pista de esquí en seco de Valladolid que sólo deslizó tragedias, deudas y denuncias En la aldea gala donde todos protegen al hijo de 'Josu Ternera' (que será su alcalde): "Por la paz, ¡¡¡fuera de aquí!!!" La verdad sobre la residencia de los horrores de Pinseque: varias ex empleadas denuncian malos tratos a los ancianos ante la incredulidad de los familiares
La �ltima trinchera de las playas de Huelva en peligro de extinci�n: "Esto es un crimen de lesa humanidad. No tiene nombre lo que nos han hecho las administraciones"
2026-03-12 · via Crónica

Marie Noelle se asoma al mar frente a su casa en la calle Alcot�n de El Portil, Huelva. Antes, ve�a 200 metros de playa de arena dorada. Ahora, el mar choca directamente contra las piedras de la escollera que ha colocado frente a su peque�o jard�n. La ha rellenado en tres ocasiones, la �ltima en noviembre de 2024, �a 18.000 euros cada una�, pero de poco ha servido. Las �ltimas borrascas, con Francis a la cabeza, han hecho que la marea cerque la vivienda, en la que tiene su residencia habitual su madre, Andree Marie, de 91 a�os. Pero hoy su mayor preocupaci�n no es la fuerza de la naturaleza, sino una carta. La que le lleg� un d�a antes de Navidad.

Como consecuencia de �la situaci�n de la playa�, la Direcci�n General de la Costa y del Mar, dependiente del Ministerio para la Transici�n Ecol�gica, le anunciaba que iniciaba un procedimiento para extinguir de forma anticipada la concesi�n de la vivienda, que al estar en primera l�nea de playa, se ve afectada por la Ley de Costas. �Pero no se lo he dicho a�n a mi madre. No quiero darle disgustos�, revela.

Los vecinos de El Portil no son los �nicos onubenses a los que las aguas embravecidas por la acci�n conjunta de la subida del nivel del mar, el cambio clim�tico y la mano del hombre ha trastocado su vida. Los habitantes de la Urbanizaci�n Casas de Bonares, en la vecina Mazag�n, ya han comprobado que sus peque�as escolleras, de una sola altura, no frenan el oleaje. La p�rdida de arena ha dejado al descubierto las gigantescas tuber�as de un colector de las aguas residuales que ya ha sufrido varias roturas.

No muy lejos, en Matalasca�as, los numerosos restaurantes repartidos en su kilom�trico paseo mar�timo, que discurren en paralelo con el Atl�ntico, empiezan a subir las persianas. Con una Semana Santa temprana en el horizonte, se ha multiplicado el trabajo. Los jubilados ya piden gambas en los chiringuitos y recogen conchas en la arena, plagada de huellas de la maquinaria que recoge los escombros de los �da�os de pel�cula� que dej� el tren de borrascas con el que arranc� 2026, cifrados en tres millones de euros.

Los cuatro kil�metros urbanizados de Matalasca�as discurren por la playa de Do�ana y su m�sculo hotelero -el mayor de la costa de Huelva- lo convierte en el punto central para las visitas al Parque Nacional. Por eso los operarios del ayuntamiento de Almonte ejecutan un �plan de choque� para hacer desaparecer los restos de hormig�n y que no se note la ausencia de medio metro de arenal que se suma a los 80 metros de playa tragados por el mar en la �ltima d�cada.

Una foto muestra el estado de la Playa de El Portil hace dos d�cadas.

Una foto muestra el estado de la Playa de El Portil hace dos d�cadas.LUIGI B. BORGES

�Esto es un crimen de lesa humanidad. No tiene nombre lo que nos han hecho las administraciones�, sostiene Rosario Mar�n, con una vivienda en la calle Garcilla de El Portil. Sostiene una carpeta plagada de fotos de la playa en el pasado: metros y metros de arena dorada, chiringuitos y sombrilla. Cada una tiene un post it que marca la fecha en la que se tom� la imagen: 1996, 2005... �Van a por los m�s d�biles, los que tenemos los chalets independientes, no a por las urbanizaciones�, protesta. Ella tambi�n ha recibido la carta que le quita la concesi�n.

�Aqu� lo que ha ocurrido es que en abril de 2016, el alcalde de Cartaya (el malogrado Juan Miguel Polo, de Independientes por Cartaya), junto con los de los puertos deportivos, que ahora hay cuatro, solicitaron el dragado de la desembocadura de la r�a de las Piedras. En vez de dragar en el curso natural del r�o, dragaron al final de la flecha del Rompido, conocida como Punta del Gato. Y se cambi� el cauce y la salida natural�, protesta.

Muchos vecinos afectados coinciden en echar la culpa de la erosi�n que amenaza con hacer desaparecer la playa a ese dragado que ten�a como fin crear un canal m�s amplio para la navegaci�n de embarcaciones de recreo. Lo ejecut� la Agencia P�blica Puertos de la Junta de Andaluc�a con autorizaci�n de la Direcci�n General de Costas.

Quien m�s ha investigado al respecto es Pablo Jim�nez. Su casa se asoma peligrosamente al precipicio en la calle del Olivo, con la valla ya derruida por la fuerza del mar. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ha estudiado a fondo la influencia humana en la zona. �En 2016, Puertos licita un dragado por el tr�mite de urgencia. En esos momentos era una Zona de Especial Protecci�n para las Aves y Lugar de Importancia Comunitaria y no me consta, pese a haberlo buscado y pedido, que se hiciera tr�mite ambiental alguno�, denuncia. Jim�nez muestra el proyecto. Ocho p�ginas y seis planos donde no se contempla ning�n estudio sobre la erosi�n que el dragado �produjo inmediatamente�, ni medidas para controlarla.

�Hoy el la playa no est� en su estado natural, alteraron su comportamiento. Una ola normal, al acercarse a la costa, empieza a notar el fondo y libera energ�a por fricci�n o por rotura prematura si hay barras de arena. Con el dragado, eliminaron ese freno. La ola viaja por un carril de alta velocidad donde apenas pierde energ�a por rozamiento con el fondo hasta que llega a esos 50 metros finales. Al recuperar el perfil natural bruscamente, la ola se encuentra con un muro de arena. Esto provoca un asomeramiento (shoaling) s�bito, elevando la altura de la ola de forma dr�stica justo antes de romper. El impacto es mucho m�s agresivo�, explica.

El mar ha dejado a la vista las tuber�as del colector de residuos en la playa Casa de Bonares de Mazag�n.

El mar ha dejado a la vista las tuber�as del colector de residuos en la playa Casa de Bonares de Mazag�n.Luigi B. Borges

El canal del dragado tambi�n act�a como una v�a de escape para las corrientes de retorno, por lo que en El Portil no s�lo llegan las olas con m�s fuerza, sino que el agua que entra busca salir por el mismo canal, succionando sedimento de la playa hacia afuera y arruinando su perfil natural. Para el ingeniero, de las opciones que ten�an �tras la negligencia� han optado �por la que da menos trabajo, rescatar las concesiones, aunque vaya a suponer a�os de peleas judiciales� y sin considerar que, cuando acaben los juicios, las casas podr�an estar protegidas por la Punta del Gato. Su teor�a es que conforme avance, se modificar� la playa hasta convertirse en una fluvial �totalmente protegida�.

Sobre el dragado hubo denuncias administrativas y penales, pero ninguna prosper�. �Desde el punto de vista jur�dico, no es relevante para impugnar los rescates de las concesiones ya que quien sea el culpable de la situaci�n de la playa no es un argumento para declarar ilegal el rescate que ha iniciado Costas�, indica Francisco Mart�nez, abogado de varios afectados de El Portil. �Lo ser�, en su caso, para exigir indemnizaciones de da�os y perjuicios, pero no para parar los procedimientos de rescate, que son la prioridad�.

En las resoluciones que declaran la utilidad p�blica del rescate de las concesiones �no se incluye una motivaci�n concreta� para justificar su necesidad o la incompatibilidad con el inter�s p�blico. �Tampoco se presenta un proyecto concreto para la playa sino que el ministerio se limita a invocar finalidades gen�ricas: protecci�n del litoral, cambio clim�tico... No se explica en qu� beneficia el rescate o qu� har� con las viviendas luego. �Derribarlas? �Darles otro uso?�.

A juicio del abogado, �se est� ofreciendo una soluci�n basada en la expropiaci�n de derechos a un problema que es material. La degradaci�n del litoral se debe, en gran parte, a actuaciones y omisiones de la propia Administraci�n�. Mart�nez considera que �no tiene sentido imponer una segunda expropiaci�n� a quienes �ya perdieron su derecho de propiedad como consecuencia de un deslinde aprobado con graves irregularidades�.

En la playa de El Portil hab�a casas y apartamentos de propiedad privada en primera l�nea de playa antes de la aprobaci�n Ley de Costas de 1988, la primera que regulaba todo lo relativo al dominio p�blico mar�timo-terrestre conforme la Constituci�n de 1978. La Direcci�n General de la Costa y del Mar aprob� un deslinde en la zona mediante Orden Ministerial de 28 de junio de 1994. Pero, a su entender, fue aprobado �con graves irregularidades de procedimiento y de forma totalmente ilegal�.

Vivienda habitual de muchas familias

�Nunca fue publicado en el BOE ni fue notificado a los afectados. Los propietarios recibieron varios a�os despu�s (2003, 2010 � 2016) la notificaci�n que les comunicaba que sus propiedades pasaban a integrar el dominio p�blico y ellos obten�an, como compensaci�n, una concesi�n por 30 a�os, prorrogable por otros 30. Las mismas que ahora se est�n rescatando. Los afectados perder�an sus concesiones sin explicaciones. Y en muchos casos hablamos de la vivienda habitual de muchas familias�, destaca.

En Mazag�n la preocupaci�n se centra en la desaparici�n de la playa. Entre ca�as y pijotas, en la Taberna Nino y en El Choco la cat�strofe natural ha suplantado como principal tema de debate a la habitual batalla por conseguir la segregaci�n de los municipios de Palos de la Frontera y Moguer a los que territorial y administrativamente pertenece.

Kristin, Leonardo, Marta... los paisanos se conocen el nombre del acelerado ciclo de borrasca que los expertos achacan al cambio clim�tico, sobre todo los que viven en las Casas de Bonares. �Las intensas lluvias, el viento y las grandes mareas han generado problemas estructurales. Y m�s all� de los fen�menos meteorol�gicos existen responsabilidades que no pueden seguir eludi�ndose. No se trata solo de responder al da�o que ya est� hecho, sino de anticiparse y mitigar el impacto�, explican desde la Asociaci�n de Vecinos de Mazag�n (Avame). Consideran que viven �en el abandono� y ponen como ejemplo la ausencia de la alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero (PP) y Gustavo Cu�llar (PSOE), alcalde de Moguer, en las manifestaciones para proteger las playas. Avame destaca que existe un proyecto de regeneraci�n de la playa de 2013 que �fue descartado� y recalcan que en cada temporal el colector se rompe y vierte aguas fecales al mar. La tuber�a se encuentra en el t�rmino municipal de Palos de la Frontera, pero su gesti�n depende del Ayuntamiento de Moguer.

En Matalasca�as se piensa en el futuro a corto plazo: Semana Santa y verano. Nadie, ni en los negocios ni en el Ayuntamiento de Almonte, quiere entrar ahora en el debate abierto por secretario de Estado de Medio Ambiente, el socialista Hugo Mor�n. Para proteger la costa y garantizar la sostenibilidad ambiental, Mor�n ha planteado el retranqueo del litoral. En sus propias palabras, �mover el paseo mar�timo 100 metros tierra adentro y eliminar m�s de 300 edificaciones�.

Al cuantioso gasto que supondr�a la expropiaci�n comercios y viviendas se le suma el rechazo social generalizado y un intrincado conflicto de competencias estatales, auton�micas y municipales. �Es una locura plantear expropiaciones y demoliciones masivas mientras el agua entra en los patios de los vecinos, no tiene ning�n sentido�, sostiene el alcalde, Francisco Bella, tambi�n del PSOE, que atribuye el problema de la erosi�n al espig�n Juan Carlos I. Inaugurado en 1981, se le acusa de �alterar las corrientes y frenar el aporte natural de arena�. En Mazag�n tambi�n le atribuyen mucha culpa.

Mientras, Marie Noelle, que ya sufri� expropiaciones familiares en Marruecos, recuerda la ilusi�n con la que sus padres decidieron no volver a Francia y asentarse en Huelva. Le compraron la casa de El Portil al torero Antonio Borrero Morano, 'Chamaco', quien iniciara la dinast�a que rivaliz� en los ruedos con El Litri. �Quedaron tan contentos que luego compraron la parcela de al lado. Ah� no construimos nada, pero de ella no nos han retirado la concesi�n�, dice sarc�stica.

�Esta es una zona muy olvidada, no tenemos ni cajero. Cuando viene mi vecino, juez en Nueva Jersey, alucina con todo. Pero no desisto. En la poca arena que me queda de lo que antes era una duna, sembrar� u�a de le�n. Ya me la quitaron en 2018 por no ser una planta aut�ctona, pero es la que mejor agarra�, reflexiona Marie Noelle.

"La problem�tica de aqu� es siempre la misma. La administraci�n no trabaja para los ciudadanos, sino para sus manejos turbios". As� resume Jos� Luis Velasco, residente en El Portil, lo que sucede en su tierra. "Ten�amos una playa de 200 metros y mira ahora. Nadie se ha molestado en poner unos espigones, ha habido una dejaci�n absoluta. S�lo han dejado pasar el tiempo pese a ser una zona vulnerable", lamenta su vecina, Pilar Vizca�no. En Mazag�n, el mar ha dejado a la vista un colector que ya ha vertido aguas fecales. "Es puro abandono", se resignan los afectados.