













La isla de las tentaciones es mucho jiji y mucho jaja. Disfrutamos, porque nos da mucho morbo, ver todo el proceso de hasta dónde pueden llegar las parejas que participan. Pero se nos olvida que detrás de cada uno de ellos hay personas y hay sufrimiento. Tal vez, porque viéndolo desde la barrera nos es difícil imaginar que realmente suponga un sufrimiento o que sea real. Pero después llega alguien como Lucas y a uno se le caen todos los palos del sombrajo.
La hoguera mixta de anoche de Lucas fue el mejor reflejo del verdadero sufrimiento, de lo que duele una traición, una infidelidad de la persona a la que amas de verdad. Y Lucas ama de verdad a Yuli. No por sus lágrimas, sino por sus palabras y por su reacción. Ni una mala palabra sobre ella, ni un grito, ni un mal gesto, ni una ida de olla, simplemente muchos "la amo" y un "yo sé que no es mala persona". Resulta tan insólito e inédito algo así en La isla de las tentaciones que el simple hecho de que ocurra algo como lo que sucedió con Lucas ya es más que suficiente para que, de nuevo, La isla de las tentaciones genere esas emociones por las que La isla de las tentaciones es el éxito que es.
La isla de las tentaciones nos tiene acostumbrados a tablets volando, golpes, huidas por la playa, gritos, camisas arrancadas, insultos, descontrol... Y sí, eso también son las reacciones humanas que puede provocar una infidelidad, pero lo normal, lo que seguramente haría la mayoría del común de los mortales, es lo que vimos anoche: una persona completamente rota, que rompe a los de su alrededor y cuya reacción inmediata es mostrar ese dolor sin reventar a quien te lo ha provocado. Eso es el amor. Una infidelidad duele, pero duele más, duele de verdad cuando quieres de verdad. Parece una canción de Sabina, pero es que es la realidad. Quien ha sufrido una infidelidad de la persona a la que amas lo sabe.
Lucas llegó anoche a la hoguera mixta desconcertado y preocupado por lo que podía encontrarse, pese a que aseguraba "pensar más en ella que en él mismo". Cuando vio las primeras imágenes de Yuli, la que seguía compartiendo tiempo con Óscar con mucha complicidad, reaccionaba: "Me duele todo lo que veo. Ver que mi novia se está dejando llevar así no me gusta, no me sienta bien. Me parte, pero si es lo que ella quiere, yo no quiero verla mal. Si le hace feliz a ella es que, a lo mejor, yo no soy la persona que esperaba". Solo leerlo duele.
Pero lo peor, lo más duro, estaba por llegar. Lucas tenía más imágenes, las peores, las de Yuli acostándose con Óscar. Duele un beso, claro que duele, pero duele más que una caiga con el equipo completo porque quiere decir que ya todo le da igual. Yuli había dado un paso más con el tentador y habían tenido sexo en varias ocasiones, algo con lo que Lucas no contaba. No contaba Lucas ni contaba Miguel, la pareja de Bayán con la que Lucas compartió hoguera. "No, por favor", repetía Miguel al ver que lo que nadie quería iba a aparecer en pantalla.
Lucas aseguraba "no poder ver" las imágenes y se levantaba de su asiento, pero volvía a acercarse a la tablet para enterarse bien de lo que está pasando con su pareja. Algo que hacía que se le secase la boca, pidiera poder beber agua y así poder expresar lo que estaba sintiendo: "Para mí va a seguir siendo una gran mujer, todo el mundo tenemos derecho a cometer errores, espero que haya acertado y, si es un cambio, que sea para mejor. A mí me ha demostrado que no me quiere a ella". Unas palabras que rompieron incluso a Leila y Alba, las chicas que compartieron con Lucas y Miguel la hoguera mixta. No eran las lágrimas de Lucas, era el todo. Era esa boca seca, era el mirar al cielo intentando contener las lágrimas, eran las pausas, los silencios, las miradas de Lucas a Sandra Barneda y las miradas de Sandra Barneda a Lucas.
Pero quedaban más imágenes. ¿Qué podía haber más que ver a tu pareja acostándose con otro hombre? Pues la verdadera traición, el ver que no era un calentón, el ver que realmente Yuli y los que están a su alrededor en Villa Deseo ven a Óscar como su pareja. Esa falta de empatía de Leila diciéndole en el vídeo que hacen buena pareja. Ver a Yuli diciéndole a Óscar que estaba escrito que se encontrasen. Y es lo que Lucas vio y es por lo que Lucas terminó rompiéndose del todo.
Al ver que él seguía pensando en Yuli y que es una mujer que vale la pena en este momento, a pesar de asegurar "lo duro que es ver a la persona que amas con otra persona", Sandra Barneda le pedía que hablase de él: "¿Cómo está su corazón?"
"Estoy roto, me puedes pinchar que no voy a sangrar", aseguraba un Lucas que se abría en canal ante una Sandra Barneda completamente rota. "¿Quieres un abrazo?", le preguntó la presentadora. "Sí, por favor". Mira que Sandra Barneda ha dado abrazos en La isla de las tentaciones, pero creo que ninguno tan de verdad, tan roto, tan emotivo como el que le dio anoche a Lucas. Esa mirada con lágrimas en los ojos de Sandra Barneda es la mirada que todos teníamos en casa. Pocas veces me ha hecho llorar La isla de las tentaciones, anoche me rompí, como se rompió Sandra Barneda, como se rompió Alba, como se rompió Alba.
"Lo que tengo claro es que tengo una personita ahí arriba que quiero que se sienta orgullosa de mí y que yo sé que me está ayudando y que quizá todo pasa por algo", explicó Lucas después, añadiendo, y aquí está lo que probablemente sorprenda, que en una etapa muy difícil de su vida Yuli "le ayudó mucho" y que "se lo voy a agradecer siempre".
Lo que se vio anoche de Lucas nos resulta tan sorprendente porque es difícil verlo en La isla de las tentaciones. Nos hemos acostumbrado a que las reacciones sean, o bien, las de tú lo haces, pues yo te la devuelvo, o bien, las de perder por completo los papeles. Son igual de válidas, pero esas no emocionan porque las relacionamos con el show y el espectáculo. Sin embargo, la realidad es la que mostró Lucas, esa es la que duele, esa es la que nos lleva a empatizar, a pensar que si nos pasa a nosotros nos dolería igual y, tal vez, reaccionaríamos igual. Es el duelo de la traición, del perder, del querer y no ser correspondido. Es un dolor que todos alguna vez en la vida hemos sentido o sentiremos. Son las lágrimas de Sandra Barneda, pero son las de todos.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。