


























No, el thriller alrededor de Pasapalabra y de su Rosco no ha terminado. Casi una semana después de que se conociera a la vez que Antena 3 tenía que dejar de emitir El Rosco en Pasapalabra tras fallar el Supremo en favor de la productora propietaria de la prueba, MC&F, y que Mediaset, en una jugada maestra había comprado los derechos a esta productora para emitir El Rosco, hoy el grupo audiovisual de Fuencarral ha anunciado que ya está preparando un programa de televisión que acogerá la legendaria prueba.
Se trata de una nueva vuelta de tuerca en un caso que lleva casi 30 años dirimiéndose en despachos, entre abogados, productoras, compañías audiovisuales y tribunales. De momento, y hasta que el fallo del Supremo que reconoce la propiedad intelectual de El Rosco a MC&F sea firme, Pasapalabra se seguirá viendo en Antena 3 completo. Es decir, con su Rosco incluido. En cuanto ese fallo sea oficialmente en firme, El Rosco ya no formará parte de Pasapalabra sino que tendrá un programa propio del que Mediaset no ha revelado absolutamente nada más que el siguiente párrafo: "Mediaset España comienza a preparar un nuevo programa que incluirá El Rosco como elemento final y principal"
Hay que recordar que en octubre de 2019, poco tiempo después de que otro fallo del Supremo obligase a Mediaset a dejar de emitir al completo Pasapalabra, el grupo audiovisual intentó un formato parecido al que llamó El tirón y que se emitía como una sección final de Sálvame Banana.
Para evitar problemas legales de propiedad intelectual, se eliminó la estética y estructura tradicional de El Rosco. En su lugar, los concursantes respondían de pie en unos atriles a una serie de preguntas consecutivas con el objetivo de acumular aciertos frente a un tablero digitalizado. Su andadura fue breve, ya que terminó desapareciendo de la parrilla con el parón televisivo provocado por el Covid.
De hecho, la semana pasada cuando en medio de la vorágine del fallo del Supremo se conocía que Mediaset había comprado El Rosco hacía un año y medio, las informaciones de diferentes fuentes conocedoras del caso aseguraban que de momento solo se habían adquirido los derechos de emisión, pero que no había encima de la mesa ningún formato para acoger la mítica prueba. Ahora, Mediaset ha metido el turbo y confirma que ya esta en marcha la preparación de dicho formato. Es decir, los espectadores podrán seguir viendo Pasapalabra en Antena 3, pero El Rosco lo tendrán que ver en Telecinco.
Por su parte, Atresmedia ya está trabajando en la creación de una nueva prueba final con la que cerrar Pasapalabra.
El Rosco no es únicamente la prueba final de Pasapalabra. Es más. Mucho más. Se trata de uno de los grandes fenómenos televisivos y culturales del país. Su impacto es gigantesco a tres niveles: los relativos a audiencia, industria televisiva y conversación social. En la trastienda de las grandes cadenas, directivos, productores y abogados saben perfectamente lo que mueve y la conexión que genera. Desde el casting, que atrae a miles de personas en 14 países del mundo, hasta la emisión.
El Rosco es, según los datos de FiftyFiveBlue -la antigua Kantar Media-, la parte más vista de Pasapalabra y la artífice del 'minuto de oro' de la televisión española. Para que usted se haga una idea: el último Rosco ganador del bote, en el que se llevó Rosa Rodríguez, reunió a 3,6 millones de espectadores de media, alcanzó un 36,8% de cuota de pantalla y llegó a picos de 4,2 millones y un 45,7% de share. Incluso un Rosco normal, el de cualquier tarde, reúne alrededor de 2,6 millones de espectadores y roza el 29% de cuota en el momento decisivo.
"Desde hace años, El Rosco suele concentrar el momento más visto de toda la televisión española cada día. Mucha gente entra específicamente para ver los últimos minutos del concurso", explica un experto en audiencias. Es más: cuando se acumula un bote histórico, como el que repartió 2,7 millones de euros el pasado mes de febrero, pasa de ser el desenlace de un concurso a convertirse en un acontecimiento televisivo comparable a cualquier final deportiva o a una gran gala en directo.
La emisiones de Pasapalabra en España comenzaron en el año 2000 en Antena 3 ya con El Rosco. Durante los seis años que estuvo en emisión en la cadena de Atresmedia, las fricciones entre la propietaria de Pasapalabra, la productora ITV, y la propietaria de El Rosco ya venían de atrás, aunque en aquel momento no llegaron a mayores y se quedaron a un intercambio de comunicados entre los abogados de ambas productoras.
Antena 3 decidió dejar de emitir el programa por diferentes motivos que nada tenían que ver con estos enfrentamientos, y fue Telecinco la que se hizo con Pasapalabra. El programa regresó con Christian Gálvez como presentador y se convirtió en uno de los grandes pilares de la parrilla de Telecinco durante más de una década. Primero se emitió con licencia de Bocaboca Producciones, que poseía los derechos de ITV. Más tarde, Mediaset firmó directamente con ITV un contrato denominado Format License Agreement. Una firma que sería determinante años después.
Porque si con Antena 3 MC&F se limitó a advertir sobre la propiedad de El Rosco, con Telecinco decidió ir mucho más lejos. Exigió a la cadena de Fuencarral que dejara de emitir la prueba final y, tras distintas negociaciones, Mediaset acabó firmando en 2010 un acuerdo específico de licencia con MC&F para poder seguir utilizándola.
Fue entonces cuando Paolo Vasile y el departamento jurídico de Mediaset llegaron a una conclusión: ITV les había vendido la licencia de un concurso cuya prueba más importante no podía explotarse libremente. Y demandaron a la productora.
A partir de ahí comenzó un interminable intercambio de demandas, recursos y reconvenciones. ITV acusó a Telecinco de incumplir los contratos. Mediaset defendió que había sido engañada. MC&F, a su vez, reclamó la propiedad de El Rosco. Y los tribunales comenzaron a emitir resoluciones cruzadas.
El golpe definitivo se produjo el 1 de octubre de 2019. El Tribunal Supremo dio la razón a ITV y obligó a Telecinco a dejar de emitir Pasapalabra. Además, condenó a Mediaset a desembolsar los beneficios obtenidos con la explotación del programa. En un primer momento se estimaron en 44 millones de euros; después, el pasado mes de abril, en 73 millones.
Y entonces llegó de nuevo Antena 3 que devolvió Pasapalabra a su primera casa. Un aterrizaje que llegó con demanda antes incluso de empezar a emitirlo. Una demanda que ha durado más de cuatro años hasta que el Supremo falló en favor de MC&F la semana pasada, prohibiendo a Antena 3 a emitir la prueba final, pues los derechos solo los tiene con ITV, propietaria del concurso.
Antena 3 tras el fallo podría haber negociado con MC&F para comprar los derechos de emisión también de El Rosco, pero era imposible, pues Alessandro Salem, consejero delegado de Mediaset, sin que prácticamente nadie del grupo audiovisual lo supiera había llevado a cabo una jugada maestra: comprar los derechos de El Rosco en pleno litigio. Si ganaba MC&F, la emisión de El Rosco era de Mediaset; si perdía, todo se quedaría como estaba, Pasapalabra completo en Antena 3.
Pero no parece que todo vaya a ser tan secillo a priori, al menos en cuanto al nombre de la prueba, pues, en otro giro de guión más de este culebrón televisivo, existe una sentencia del Tribunal General de Justicia de la Unión Europea que decretó en 2023 que El Rosco es una marca vinculada a Pasapalabra y, por tanto, propiedad de ITV. Dicho de otra forma: MC&F puede explotar la prueba, pero no puede utilizar el nombre El Rosco. La conclusión tiene tintes surrealistas. Mediaset posee los derechos de emisión de la mecánica, pero no del nombre comercial. Aunque en este caso ninguna sentencia parece tener la última palabra.
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