























Que nadie se piense que en MasterChef no se compite. En MasterChef hay mucho en juego: nuevas vidas, sue�os por cumplir, pasiones... Hay veces que uno est� viendo el talent y se imagina a Martin Sheen saliendo del caldo de una olla como en la famosa escena de Apocalypse Now. Y aunque en cada edici�n siempre hay unos m�s competitivos que otros, en MasterChef 14, pese a haberse emitido tan solo dos programas, lo de la competitividad empieza a ser algo m�s que la caracter�stica de un talent de cocina; empieza a ser extremo.
Si ya la semana pasada se vieron los primeros atisbos de qui�n viene a ganar —hay que pisar a quien haya que pisar—, anoche en MasterChef se cruzaron esas l�neas que separan la cordura de la inconsciencia. No hubo un peligro real, pero s� se vivi� por primera vez en todas sus ediciones momentos para la posteridad, con dos concursantes teniendo que abandonar las cocinas en plena prueba de exteriores entre dolores de espalda, v�mitos y mareos. �La culpa? De la competitividad y de no medir hasta d�nde est�n dispuestos a llegar los aspirantes, no s� si por cumplir su sue�o o si por quedar por encima del contrincante.
Comenz� el segundo programa sin poder limar las asperezas del episodio de estreno. En las cocinas ya hay enemigos irreconciliables como Camilla y Javier, que se declararon la guerra en la prueba de exteriores de la semana pasada y que no parece que vayan a firmar ning�n tratado de no agresi�n. De hecho, lo que ocurri� anoche en la prueba de exteriores tuvo su punto de origen en las ganas que la italiana le tiene al extreme�o. Ese fue el punto de origen; todo lo dem�s fue una lucha por ver qui�n ten�a m�s ovarios, si Camilla o Gema. Ya te voy avisando que a ovarios no les gana nadie, pero que una �lcera en el est�mago seguramente se hayan provocado.
En la primera prueba, los jueces de MasterChef invitaron a cenar a Juanjo Bona, cantante y finalista de MasterChef Celebrity 10, y a Masi Rodr�guez, actriz y aspirante de la misma edici�n. Para abrir apetito, pidieron a los aspirantes un bikini, que es como se llama en Catalu�a al s�ndwich mixto, pero con un relleno at�pico. Este cl�sico se ha puesto de moda y ahora hay versiones gourmet con nuevos ingredientes: trufa, caviar, pastrami, quesos especiales y panes artesanales.
Adem�s, los aspirantes descubrieron la tendencia swavoury, una palabra que proviene de sweet (dulce en ingl�s) y savoury (que significa sabroso, propio de platos salados o especiados). Algunos ejemplos de combinaciones para sorprender al paladar: tarta de queso azul con peras caramelizadas, brownie de chocolate con beicon o tartar de salm�n con mango y soja dulce. Hubo "marranadas", "desastres", alguna que otra alegr�a y un delantal negro, el que le cay� a Soko por "maltratar" y "desperdiciar" un entrecot para elaborar un fondo para su plato.
Y aqu� lleg� la primera pol�mica de MasterChef 14 —estaba tardando, pues ya se sabe que MasterChef no es MasterChef hasta que no se desata la primera pol�mica—. Soko es musulmana. Es decir, no puede comer carne de cerdo, pero tampoco puede trabajarla. Seg�n el Cor�n, el cerdo es considerado haram (prohibido e impuro), por lo que su consumo, manipulaci�n y preparaci�n est�n estrictamente prohibidos. La ley isl�mica considera que no solo se debe evitar comerlo, sino tambi�n manipularlo, cocinarlo o servirlo. De ah� que Soko utilizase un entrecot, convirtiendo su plato en uno de los m�s caros de la historia de MasterChef y provocando el rebote de Jordi Cruz, que le dijo claramente que no iba a consentir que se maltratase y se desperdiciase un entrecot para hacer, literalmente, un caldo.
La pol�mica lleg� cuando, en medio de las valoraciones de otros compa�eros, Camilla quiso consolar a Soko y le pregunt� si no pod�a siquiera cocinar cerdo. Soko, entre susurros, le dijo que no y que no pod�a usar otra cosa que lo que us�. "Que la pr�xima vez me den carne para hacer fondos. Si solo hay cerdo, �qu� hago?", se quej� a su compa�era. Y raz�n no le falta; lo que ya no est� tan claro es que en MasterChef no haya otras opciones que no sean cerdo para hacer un fondo. Todos hemos visto infinidad de veces lo que hay en el supermercado de MasterChef.
Seguramente, anoche, efectivamente, no habr�a unos huesos de vaca o alguna pieza de falda o morcillo para precisamente lo que necesitaba Soko, pero de lo que no hay duda es de que, si Soko le dice al equipo de MasterChef que necesita ingredientes que no sean cerdo para elaborar sus platos, el equipo de MasterChef se los va a poner en el supermercado. De hecho, no hay duda de que, despu�s de la m�s que justificada queja de Soko, en esta edici�n el supermercado va a estar repleto de ingredientes que le permitan no tener ni que utilizar entrecot y, por supuesto, no tener que utilizar cerdo.
Y tras la primera pol�mica de la edici�n, y con Camilla siendo la ganadora de la primera prueba de la noche con un risotto que, al parecer, estaba riqu�simo, aunque el aspecto fuera harina de otro costal, los aspirantes se trasladaron al desierto, pero sin salir de Madrid. En San Sebasti�n de los Reyes se encuentra Desert City: un jard�n bot�nico experimental, �nico en Espa�a. Cada equipo ten�a que cocinar un men� de alta cocina mexicana dise�ado por el chef Roberto Ruiz (una estrella Michelin), compuesto de dos platos y un postre para 80 comensales, entre los que se encontraban miembros de la Asociaci�n contra el C�ncer Metast�sico y CRIS contra el C�ncer.
A Camilla le dieron el poder de formar los equipos. Por supuesto, se qued� con sus 'amigos' y con los que ella, u otros, consideran mejores, mientras que en el otro, con Pepe como capit�n, se quedaron, llam�mosles, los retales. "Tengo un equipo de tarados", fueron las palabras de Pepe para describir a los miembros de su equipo. Como la vida misma. Eso s�, Pepe, que tambi�n es de armas tomar, dej� las cosas bien claritas desde el principio: no quer�a "eruditos", en clara referencia a Gema y Nacho; no quer�a elucubraciones ni valoraciones innecesarias; y, por supuesto, no quer�a moscas cojoneras.
En el equipo rojo, el de los amigos de Camilla, se qued� al frente por decisi�n propia Germ�n. Los men�s no eran de los m�s complicados que se han visto en MasterChef, pero s� exig�an, como ocurre siempre, que la coordinaci�n fuera m�xima. Empezaron los dos equipos sorprendentemente bien, cada uno a sus cosas, sin demasiado jaleo, con las ideas bastante claras, hasta que... hasta que aparecieron en escena los tres jueces con un nuevo invento de MasterChef.
En esta edici�n no solo hay una nueva juez, Delicious Martha, sino que el talent est� introduciendo peque�os cambios que est�n dando nuevos aires a sus cocinas. Ahora son los tres jueces los que compiten para elegir a los equipos —anoche fueron Delicious Martha y Jordi Cruz— o llevar una prueba dentro de la propia prueba.
Toc� la ruleta infernal. Unos nachos y diferentes tipos de salsas, cada cual m�s picante que la anterior, hasta llegar a la salsa del infierno. La idea era que un miembro de cada equipo se enfrentara al otro poniendo a prueba su capacidad para soportar el picante a cambio de una ventaja. Las primeras fueron Inma y Carlota; en juego, las recetas de los men�s. Las dos fueron a por la salsa m�s picante, las dos se la comieron, as� que la ganadora ser�a quien menos dejase notar que estaba rabiando. Se comieron dos nachos y gan� Inma, en el equipo de Pepe, pero ambas dieron muestras de que se la hab�an jugado. Ambas tuvieron que beber leche para pasar el mal trago, mientras que Carlota estuvo un buen rato con arcadas y con gestos de dolor en el est�mago.
Y lleg� la segunda tanda: Gema y Camilla. En juego, elegir qui�n del equipo contrario se iba directamente a eliminaci�n con un delantal negro. Y aqu� entr� en la partida el mal rollo entre Javier y Camilla. Javier rog� y suplic� a Gema que ganase, consciente de que, si ganaba Camilla, el delantal negro iba para �l. A buena fue a dec�rselo. La exjugadora de p�ker no pierde ni a las chapas, as� que cuando Camilla empez� a zamparse los nachos con la salsa m�s picante, Gema no se cort� ni medio pelo. Pese a que la cara era el espejo del alma —lo que viene siendo el infierno—, ninguna de las dos cedi� en su empe�o.
Creo que se comieron hasta cinco nachos bien empapados en la salsa m�s picante. Ni siquiera los jueces se lo pod�an creer: "Hab�is superado nuestras expectativas". La victoria fue para las dos y, por supuesto, Camilla le dio el delantal negro a Javier, y Gema... �Ay, Gema! Se lo puso a Camilla. �Boom!
Lo peor vino despu�s. Ambas tuvieron que abandonar las cocinas con n�useas, dolor de est�mago, incluso de espalda, v�mitos y mareos. "Estoy muy jodida del est�mago, tengo que vomitar", se�al� Gema, que abandon� el set de grabaci�n hasta en dos ocasiones acompa�ada por miembros del equipo de MasterChef. El juego no se volvi� a repetir, pero qued� m�s que patente que estos aspirantes no son de los que se achantan. El que avisa no es traidor.
Perdi� el equipo rojo gracias al buen trabajo de Pepe como capit�n del equipo azul. Camilla, Carlota, Germ�n, Chambo, Maggie, Ana Mar�a, Vicente y Soko llegaron a la prueba de eliminaci�n y fue Omar, el mejor de la prueba de exteriores, quien ejerci� el privilegio de salvar a uno de ellos. Se decant� por Chambo y se volvi� a liar, pues a sus compa�eros no les hizo ni pizca de gracia.
En la prueba de eliminaci�n, el protagonista fue el ahumado. Se trata de una t�cnica de conservaci�n y adem�s sirve como ingrediente clave a la hora de crear matices muy complejos incluso en reposter�a, c�cteles o alta cocina. Los delantales negros cocinaron un plato libre que inclu�a esta t�cnica. Se la jugaron Carlota, Soko y Vicente, y fue este �ltimo el expulsado, march�ndose con el "s�ndrome del impostor".
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