


























Tenía todas las papeletas para que fuera él y así ha sido. Aimar Bretos ha sido el elegido para ponerse al frente de Hoy por Hoy a partir de la temporada que viene tras la abrupta salida -"renuncia", según la Ser- de Àngels Barceló, anunciada por sopresa el viernes pasado.
Aimar Bretos, que ha convertido Hora 25 en un refugio de análisis reposado, entrevistas punzantes y gran complicidad con el oyente, salta al Olimpo, al prime time de la radio, a las mañanas. Deja la noche, el territorio del balance y la calma, para meterse de lleno en el barro de la mañana.
Medios

Ha sido a través de un vídeo publicado por la Cadena Ser, donde el propio Bretos ha anunciado la Buena Nueva: "Hace 40 años nació Hoy por Hoy de la mano de un periodista donostiarra, que nos ha hecho amar la radio a todos, Iñaki Gabilondo. 40 años después, es un orgullo enorme para mí recoger ese testigo que ha pasado por las manos y se ha hecho más grande y más bonito aún, en las manos de Carles, de Pepa y de Àngels".
"Les podemos contar que a partir de septiembre", ha continuado el de momento director de Hora 25, "voy a dirigir Hoy por Hoy". Aimar Bretos, en su breve anunció, ha hecho toda una declaración de intenciones sobre cómo va a ser Hoy por Hoy bajo su dirección, que no hace falta leer entre líneas después de todos los comentarios de estos días tras la salida de Barceló: "...con un compromiso del mejor periodismo, de la mayor independencia, de ese periodismo que tan bien saben hacer los enormes periodistas de esta redacción, de la Cadena Ser".
"Y con un compromiso también, que es un intangible, pero que después de tantos años juntos, ustedes y yo, ya me conocen, y saben que lo tengo, es esa ilusión, esas ganas por acompañarles todos los días de seis a 12.20 a partir del 31 de agosto. Va a ser una gozada desayunar todos los días con ustedes", finaliza el vídeo de Bretos.
Bretos hereda un programa legendario, pero no hereda la forma de hacerlo de Barceló, pues cada uno tiene su estilo y su manera de contar; va a tener que reinventarlo y hacerlo suyo como ya lo hicieron los que antes estuvieron donde estará él el 31 de agosto.
Su estilo es menos de editorial de ordeno y mando y más de disección quirúrgica. Veremos, seguro, un matinal con un ritmo distinto, menos encorsetado, probablemente más generacional y con ese toque de "periodismo pop" bien entendido.
La radio en España sigue siendo un feudo de autor, un territorio donde las siglas de la emisora importan, pero donde el liderazgo real se mide por la fidelidad que despierta quien está al otro lado del transistor. La marcha de Barceló cierra un ciclo de consolidación de liderazgos tradicionales para abrir paso, de manera definitiva, a la renovación generacional, y con el que se va a buscar intentar poner un poco de calma en medio de una tormenta que ha durado demasiados meses y que acabó con la salida de Barceló.
La designación de Aimar Bretos como nuevo director de Hoy por Hoy responde a una estrategia de relevo natural que minimiza los riesgos de una transición traumática. Bretos, que hasta ahora ha capitaneado con éxito de crítica y audiencia Hora 25, representa el equilibrio perfecto para la emisora.
Es una voz de la casa, alguien que conoce los resortes de la redacción, el ritmo de los boletines y la cultura corporativa de la emisora. Aporta un lenguaje adaptado a los nuevos consumos de audio, más cercano al dinamismo del podcast y la distribución digital, sin perder el rigor de la radio convencional. Y su solvencia en la entrevista política y su estilo de conducción, menos bronco y más enfocado en la repregunta analítica, han sido sus principales avales para este ascenso.
El paso de la noche a la mañana es el viaje más complejo que puede realizar un periodista de radio. Los códigos horarios cambian de manera drástica y exigen una transformación profunda en la puesta en escena del comunicador.
Bretos no solo tendrá que mantener las distancias con sus competidores directos en la franja matinal -la Cope con su trimonio (Carlos y Alberto Herrera y Jorge Bustos; y Onda Cero con su nuevo binomio (Rafa Latorre y Carlos Alsina)-, sino que deberá reconfigurar la estructura interna de un programa que dura más de seis horas en directo diario. La gestión de los equipos de información, el diseño de las nuevas mesas de debate y el mantenimiento de la influencia política serán las primeras piedras con las que se encuentren.
Y, especialmente, en un momento complicado, pues Barceló se ha marchado por un enfrentamiento directo con la cúpula de Prisa. Su salida no ha sido fácil ni tranquila. Detrás del anuncio de su marcha está la intrahistoria de una 'guerra' que llevaba librándose desde hace meses dentro de la radio de Prisa.
La fachada del liderazgo del Hoy por Hoy en el EGM (aunque con importante pérdida de oyentes en el último Estudio General de Medios) tapaba a duras penas una realidad mucho más incómoda: un pulso soterrado entre Barceló y la planta noble de Prisa Media. Una guerra de guerrillas donde se medía cada palabra, cada invitado de la tertulia y, sobre todo, cada silencio.
El origen del cisma tiene nombres propios y una obsesión corporativa: la "transversalidad". Desde la cúpula de Prisa, pilotada por el fondo Amber Capital de Joseph Oughourlian, se venía madurando la idea de rebajar la intensidad ideológica de la emisora, muy en la línea con el argumentario de Moncloa. La consigna era clara: había que "abrir el abanico", moderar el tono y atraer a perfiles de analistas que hasta ahora veían la Ser como territorio hostil. Un intento de centrar el tiro para arañar oyentes a la competencia y, de paso, desatascar ciertos puentes institucionales y publicitarios con administraciones de otro color político, ante la posibilidad de un cambio de Gobierno de cara a las próximas elecciones de 2027.
Aimar Bretos llega para mantener la esencia de la Ser, esa de la que hablaba este lunes Carles Francino en su despedida a Barceló, pero también para calmar los ánimos de puertas hacia dentro.
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