


























"Hab�is conseguido algo que no se hab�a hecho hasta ahora (...) Es una sanci�n que no se ha visto en ninguna edici�n de Supervivientes". As� de contundente anunciaba anoche Sandra Barneda a los concursantes que la direcci�n del programa hab�a decidido llevar a cabo una sanci�n que en los m�s de 20 a�os de historia del reality jam�s se hab�a producido. La sanci�n no es otra que separar por completo las dos playas y, por tanto, a los dos equipos. Nunca antes hab�a ocurrido algo as�. Efectivamente, la sanci�n ha sido hist�rica, pero �ha sido tan grave el delito cometido? No.
Supervivientes: Conexi�n Honduras arranc� anoche con la apertura especial del Consejo de los Dioses. Hab�a que comunicar la sanci�n y hab�a que mostrar a la audiencia qu� era lo que hab�a pasado para llegar hasta tal punto. �Robaron comida? �Se les fue de las manos? �Hubo una bronca especialmente violenta? �Se enfrentaron al equipo de Supervivientes? No, no, no y no. Lo que hab�a ocurrido fue una bronca m�s, de las muchas que tienen, en la que ambos equipos se saltaron el castigo previo de no poder hablar entre ellos a trav�s de la ventana que separa una playa de otra. El grado de sanci�n, desde luego, no se corresponde con el delito cometido: "Vais a vivir separados en dos playas distintas y en localizaciones diferentes, muy alejadas. Con esto la comunicaci�n va a ser imposible entre los dos grupos".
Tal cual, por primera vez los dos equipos est�n completamente separados por varios kil�metros, en playas distintas, sin posibilidad de verse m�s que durante las galas y sin tener m�s comunicaci�n que la que se permita durante los directos. Y ahora pensar�s que menuda gilipollez. Pues s�, puede parecer una gilipollez para quienes estamos sentados en nuestro sill�n viendo el programa, para quienes dormimos y comemos todos los d�as y para quienes convivimos con quien nosotros elegimos. El hecho de tener cerca al otro equipo es como un ant�doto para descargar tensiones. Si en tu equipo no puedes m�s con la convivencia, te acercas a la ventanita, hablas con el otro equipo, les cuentas tus penas y recargas la bater�a de la santa paciencia. Como una especie de confesionario, pero sin rezos ni absoluci�n.
No contar con ese desahogo, especialmente en un equipo como el Victoria, donde Claudia y Maica van a bronca diaria con Gerard o Aratz, especialmente, es casi tan doloroso como el que te quiten la dotaci�n de comida o te quedes otra vez sin recompensa —como ocurri� anoche con la tarta de chocolate—. Est� claro que la sanci�n no solo responde a una bronca extra�a, casi rid�cula si la comparamos con otras que se han vivido en esta edici�n, sino que responde tambi�n a dar un giro de acontecimientos al programa y provocar un poco m�s de salseo. Con el anuncio de la sanci�n y la ejecuci�n de la misma se llen� m�s de una hora de programa de esos contenidos que tanto gustan en Supervivientes.
Primero, el Consejo de los Dioses donde Supervivientes mostr� la bronca, provocada -y ahora viene lo gracioso- por una olla e hidromiel. Cada vez que sal�a de la boca de alguno la palabra hidromiel me transportaba a El se�or de los anillos y a la taberna de El P�ney Pisador. La hidromiel no es otra cosa que isot�nico calentado en la olla hasta que se consume y se queda espeso por el az�car. Resulta que Maica lleva varios d�as con una espina clavada en la garganta y necesita beber algo espeso para ver si la espina pasaba. Pidi�, una vez sus compa�eros se calentaron el isot�nico, que debe ser como el vaso de leche de antes de irse a dormir, que le dejasen la olla para poder prepararse su hidromiel. Y aqu� viene el detonante.
Seg�n Maica, le dejaron la olla solo 10 minutos; seg�n Aratz y Gerard, estuvo con la olla m�s de media hora. Como Maica quer�a la olla (la primera vez que la ped�a en toda la convivencia) y los otros quer�an su isot�nico calentito, empezaron los ataques. Gerard llam� "ni�a peque�a" a Maica, y Maica, cuyo nivel de sensibilidad est� por los suelos, se lo tom� como una traici�n. Que si eres un "mal amigo", que si "me has traicionado", que si "eres mala persona", que si "eres una mala amiga"... Ya se hab�a liado. Entre medias, Claudia, que huele una bronca y es como si oliera a su presa. Y en busca de la paz, tanto Maica como Claudia se fueron al confesionario, que estaba cerrado despu�s de haberse saltado las normas la semana pasada.
El equipo de Supervivientes hab�a precintado la ventana por la que conectan un equipo con el otro. Y al o�r llorar a Maica, Nagore Robles y Marisa Jara abrieron de nuevo la ventana para consolarla y enterarse (como las viejas del visillo) de qu� estaba pasando. �lvar abri� otra m�s para consolar a Maica, besarla en la mano y llamarla "preciosa". Y la bronca sigui� con Claudia agarrando la olla, ahora con isot�nico, y tirando el contenido en el mar. Si Maica no pod�a hacerse su hidromiel, ellos no iban a tener su isot�nico.

Maica, entre l�grimas, recuerda la bronca que ha provocado la sanci�n en Supervivientes.MEDIASET
Maica se iba a hablar con Marisa Jara y Nagore -pertenecientes a la otra playa-, algo que estaba terminantemente prohibido por la sanci�n previa. Dar�o se daba cuenta de que se estaban saltando las normas: "�No hay c�mara ah�?". Despu�s de que el resto lo negase -las im�genes evidencian que se saltaron las normas-, el propio Dar�o avisaba: "Entonces, �qu� hacemos hablando ah�?". Pero ya era tarde: Maica se desahogaba con sus confidentes del otro equipo, dej�ndose llevar en, sin duda, uno de los momentos m�s complicados de la superviviente en el reality.
Y esto fue todo, amigos. No hubo un insulto m�s alto que otro, no se produjo un momento como el de hace unas semanas de Gerard y Claudia llam�ndose de todo en la barca, no lleg� a mayores, pero... la direcci�n de Supervivientes decidi� que iba a llevar a cabo una sanci�n hist�rica. El equipo que ten�a que abandonar su playa en cuesti�n de 90 segundos -el tiempo que les dio Supervivientes para meter en la barca todo lo que pudieran- fue Playa Victoria. Es decir, los que hab�an protagonizado la extra�a bronca.
Y all� que fueron a coger todo, hasta el fuego. Ese momento en el que llega la barca a su nueva localizaci�n echando humo por la proa, mientras Sandra Barneda intenta hablar con Borja para saber su estado tras separarse de su Almudena... Era imposible no pensar que la barca iba a prenderse fuego y que se iba a liar la mundial. Hubo suerte y Gerard sac� los troncos humeantes a tiempo. Ese s� que hubiera sido un drama.
Muchos se mostraban decepcionados al recordar que han durado solo dos d�as en la playa donde m�s se pesca y Maica no pod�a evitar las l�grimas en este momento: "Me fui a la otra esquina porque no quer�a estar ah� llorando, no s� explicarme, lo siento. Lo estoy pasando mal estos d�as, yo no he venido aqu� a discutir con mi amigo".
Supervivientes logr� que no fuera una noche f�cil para ninguno, pero especialmente para Maica y Claudia, a las que su equipo se�alaba como las culpables de lo que acababa de suceder. Pero por si era poco el castigo de la direcci�n de Supervivientes, quedaba el de sus compa�eros. Aratz venci� la prueba de recompensa y se hizo con una suculenta tarta de chocolate que pod�a repartir entre los compa�eros que �l decidiera. �A qui�n dej� fuera? Eso es, a Claudia y a Maica, las cuales acababan derrumbadas. "No puedo", dec�a Maica, sin poder articular ni una palabra.
"Yo he venido a demostrar lo fuerte que soy y creo que lo he demostrado. No quiero volver", a�ad�a. Sandra Barneda le ped�a "calma", mientras que Maica subrayaba que le da "verg�enza" estar as�: "Estoy al l�mite".
"Es una trampa de la mente. En realidad pod�is m�s. No escuch�is a la mente", les dec�a Sandra Barneda, mientras Claudia, tambi�n "harta", expresaba lo que llevan pasando desde el minuto uno de Supervivientes: "Siempre es lo mismo. No puedo m�s". Como dec�a Cicer�n, "el destierro no es un castigo, sino un puerto de refugio contra el castigo".
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