
























D�as antes de que arrancase La isla de las tentaciones 10, en una entrevista a Sandra Barneda, esta me advirti� del agotamiento mental y emocional que hab�a supuesto la grabaci�n de La isla de las tentaciones. Hablaba del miedo, del p�nico a perder, pero nunca uno se llega a imaginar hasta d�nde se puede llegar. Anoche, las palabras de Sandra Barneda se hicieron realidad con un �lex abandonando su villa maletas en mano en mitad de la noche; y un Atam�n, no pudiendo soportar su segunda hoguera y la infidelidad de Laila, suplicando a Sandra Barneda que le dejase irse.
La isla de las tentaciones 10 probablemente no ser� recordada por ser la isla donde m�s infidelidades se cometieron, pero ser� dif�cil que no pase a la historia como La isla de las tentaciones de mayor sufrimiento y tambi�n de mayor n�mero de abandonos.
Lo que se vivi� anoche fue una explosi�n no calculada ni controlada de emociones, muy dif�cil de explicar cuando uno no est� ah�. �lex no vio absolutamente nada. De hecho, fueron las solteras las que vieron las im�genes de Ainhoa diciendo algo sobre �l y sobre su relaci�n. Algo que, obviamente, est� cortado y montado para darle el necesario significado para provocar una reacci�n en el otro. Si a esto le sumas la mala baba de las solteras, que son como arp�as esperando cazar a su presa, cualquier realidad que puedan contar es autom�ticamente una gran mentira.
Sin embargo, a la persona a la que se lo cuentan, a �lex, su cabeza no le hace ir un paso m�s all�, ni siquiera plantearse que en muchas ocasiones todo lo que se oye y se ve en La isla de las tentaciones es una gran mentira, provocada por el reality y alimentada por la mente y el alma humanas. Caer en la trampa es lo m�s f�cil del mundo, y m�s cuando tienes la edad y la relaci�n de los que van a La isla de las tentaciones. Lo dif�cil, lo verdaderamente complicado, es lo contrario: es borrar de tu mente lo que crees haber o�do o visto, y resetear.
�lex no pudo hacerlo. Cuando escuch� a las solteras decir que Ainhoa hab�a puesto en duda su relaci�n y que no parec�a tan enamorada como ella dice estar, �lex se rompi� en mil pedazos. Se meti� en su habitaci�n a llorar sin que nadie pudiera parar ese grifo de l�grimas en el que se convirti�. Al d�a siguiente, le pidi� a Sandra Barneda abandonar. No soportaba pensar que Ainhoa no le quer�a o que no estaba segura de su relaci�n.
Aun as�, aguant� una noche m�s. Mientras todos sus compa�eros estaban de fiesta, �l segu�a en la habitaci�n llorando sin ning�n tipo de consuelo. "�No puedo m�s!", repet�a una y otra vez. "No me hagas esto", dec�a mientras sujetaba una fotograf�a de Ainhoa. De repente, en medio del jolgorio y la fiesta de sus compa�eros, �lex se levanta, hace las maletas y sale de la habitaci�n diciendo que se va, que no puede m�s, que le est� destrozando esta experiencia. Coge rumbo hacia ese camino de piedras, que todos han decidido andar descalzos, pese a desollarse la planta de los pies.
En un principio ninguno se mueve de su sitio, hasta que escuchan los gritos de �lex: "�No puedo m�s! �Me est� destrozando la vida!". En ese momento todos sus compa�eros salen en su b�squeda, le intentan convencer mientras permanece agachado en el suelo, agarrado a sus maletas y sin dejar de llorar. Ni las mejores pel�culas rom�nticas de Sandra Bullock o de Jennifer L�pez lograr�an superar ese momento. Un camino de piedra, dos maletas, un hombre llorando en el suelo, Atam�n corriendo por las piedras de fondo, dando saltitos por el dolor de pies...
�lex no volvi�. Se acab�. A la ma�ana siguiente, Sandra Barneda se encuentra con �l en la playa. Ya m�s calmado le insiste a la presentadora que se va, que no quiere poner en riesgo su relaci�n, que nunca pens� que las palabras pudieran hacerle tanto da�o, pero sobre todo que Ainhoa pudiera utilizarlas. Volvemos a la realidad: nada de lo que la mente de �lex ha dibujado sobre lo que pudo decir Ainhoa es real.
"Una decisi�n individual tiene consecuencias. Tengo que decirte que tu experiencia ha terminado, y la de Ainhoa tambi�n. Debo trasladarle la noticia y preguntarle c�mo quiere abandonar La isla de las tentaciones. La decisi�n ser� suya", le advirti� Sandra Barneda. Es decir, una vez se le comunique a Ainhoa que �lex ha abandonado, ella decidir� qu� hace. La respuesta la sabemos todos: se ir� con �l. Ainhoa y �lex son la viva imagen del miedo a perder, del sufrimiento, del no poder entender por qu� decidieron ir a La isla de las tentaciones. Queda claro que La isla de las tentaciones no est� hecha para todos, y menos para parejas como �lex y Ainhoa.
La mejor muestra de esto fue lo que ocurri� en la segunda hoguera de los chicos. Por si la huida y abandono en mitad de la noche de �lex no era suficiente, la hoguera de los chicos se iba a convertir en un esperpento m�s propio de Valle-Incl�n. Atam�n huyendo mientras se arrancaba la camisa; Atam�n en medio del camino de hogueras quit�ndose el anillo y diciendo una y otra vez "esto no vale nada"; Atam�n regresando y advirtiendo que no quer�a ver nada m�s; Luis, ansioso por ver el siguiente paso de Laila, la pareja de Atam�n, ansioso hasta el punto de parecer en alg�n momento algo enfermizo. "Lo va a hacer. S�, t�o, s�, ya ver�s. Te lo digo yo", le advert�a a Christian cuando La isla de las tentaciones se dispon�a a mostrar el �ltimo v�deo de Laila.

Atam�n abandona su segunda hoguera en La isla de las tentaciones 10.MEDIASET
Atam�n, al llegar a la segunda hoguera, confesaba a Sandra Barneda que ten�a "miedo y lo estaba pasando bastante mal", necesitando que Laila le diera motivos para poder continuar con esto: "Siento que no me quiero nada y, si no me quiero yo mismo, que ella no me puede querer. Tengo miedo de perderla y no entra en mis opciones que ella me pueda perder a m�".
Atam�n ve�a las primeras im�genes. En ellas se ve�a a Laila expresando sus dudas sobre su relaci�n y cada vez m�s cerca de David, su tentaci�n. "Si cree que se va a acabar su relaci�n, yo no vine a esto, la veo muy avanzada. Es cierto que yo no soy muy cari�oso, pero siempre estoy ah�. Pero yo no estoy 11 a�os con una persona a la que le faltan cosas; si ya duda desde el principio, �qu� hago aqu�? Si pasa el l�mite, a m� me va a perder toda la vida", reaccionaba Atam�n.
Era el momento del segundo v�deo. Laila en el jacuzzi con David, cada vez m�s cerca, intentando contener lo que todos sab�amos que era incontrolable: el beso. Sin casi terminar las im�genes, Atam�n se levantaba de su asiento, se arrancaba la camisa -esto ya lo hemos vivido en La isla de las tentaciones- y hu�a de la hoguera. "No, no, no. Me la hizo", gritaba entre l�grimas.
"Me quiero largar de aqu�, por favor. Necesito irme a mi casa. No ha servido de nada. 11 a�os a la mierda", gritaba desconsolado tirado en el suelo, mientras daba golpes a la arena, se quitaba el anillo y lo dejaba en el suelo al grito de "�esto no vale nada!". Mientras Sandra Barneda ped�a a sus compa�eros que le dejasen respirar, era ella la que, preocupada, minutos despu�s acud�a a ver el estado de Atam�n. Le intentaba consolar; no hab�a consuelo. Asustada ante el estado de nervios de Atam�n, Sandra Barneda le ped�a que se tranquilizase, que pensase en �l, que le iba a dejar solo, pero que le prometiese que se iba a calmar. Atam�n segu�a en el suelo, llorando, desconsolado, completamente fuera de s�.
Sandra Barneda volv�a a la hoguera y comunicaba que las im�genes siguientes de Laila las pod�an ver sus compa�eros. Por supuesto, aceptaban, sobre todo Luis, que lo estaba viviendo como si fuera una pel�cula er�tico-festiva, ansioso por ver a Laila caer en el siguiente paso. M�s besos, m�s arrumacos... Y aparec�a Atam�n, que se negaba a verlas. Luis no tardaba ni medio segundo en se�alarle que lo que hab�an visto era "asqueroso", una "verg�enza". Luis, el ansias.
Hab�a m�s im�genes. Luis estaba convencido de que era el momento de ver el coito de Laila y David -spoiler: de momento no ha habido coito-. Atam�n aguantaba y se sentaba a verlas. No llegaba hasta el final. La �ltima imagen era la de Laila y David en la cama. De nuevo, la trampa. Parec�a que debajo de las s�banas estaba ocurriendo algo, cuando en realidad no estaba ocurriendo nada. Fue m�s que suficiente para Atam�n. Suplicando a Sandra Barneda que le dejase marcharse, la presentadora terminaba aceptando.
"No la quiero ni ver, cojo mis maletas y me voy", le dec�a a Sandra Barneda. Y la presentadora le dejaba que se fuera de la hoguera para poder calmarse y pensar en su futuro en Rep�blica Dominicana: "No tomes decisiones precipitadas, necesito que te calmes y hables con tus compa�eros".
El papel�n de Sandra Barneda fue apote�sico. Con una pareja menos, pues �lex ya hab�a abandonado; con Atam�n saliendo por patas de la hoguera, Sandra Barneda, contenida siempre, no pudo soportar tanto sufrimiento: "Es dif�cil ver cuando a alguien le acaban de romper el coraz�n, pero ya os lo dije, esta aventura es muy complicada. S� que os hab�is quedado mal, pero ten�is que apoyarle. A m� se me rompe el alma, a m� tambi�n me han roto el coraz�n y cualquiera que lo ha vivido sabe lo que est� sintiendo Atam�n, pero, �va a ser fuerte �l para, si no quiere estar con Laila, no estar con ella? �Qui�n no ha perdonado por amor? Cosas que luego dices: "�por qu� lo he perdonado?" Por eso os digo que es importante que sig�is viviendo esta experiencia a pesar de lo que ocurra. Lo f�cil es decirle que se vaya ya, pero no s� si es lo mejor".
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