


























La primera cr�nica que Rafa Latorre, hoy conductor y director de La Br�jula de Onda Cero, escribi� en un peri�dico -El diario de Pontevedra- era sobre una exposici�n de castillos de arena en Boeu. Se la recordamos antes de comenzar la entrevista y sus ojos delatan lo que nos confesar� despu�s: "Lo que m�s echo de menos del periodismo escrito es la cr�nica: ver, o�r y contar. �Qu� puede haber m�s libre que esto?".
Porque si Rafa Latorre pudiera "coger el Delorean de Regreso al futuro" y visitar a aquel chaval que se convirti� aquel verano en el becario que cubrir�a toda la informaci�n de la localidad gallega le dir�a: "Si me leyeras ahora mismo no me entender�as o probablemente me despreciar�as, pero mira, todo lo que he opinado, que han sido cosas muy distintas a lo largo de mi carrera, lo he hecho desde la libertad y desde el convencimiento. Nunca he dicho nada de lo que no est� convencido. Jam�s. Y eso es la libertad".
Fue el 1 de septiembre de 2022 cuando Rafa Latorre se coloc� frente al micr�fono por el que antes hab�an hablado Juan Ram�n Lucas, Carlos Alsina, Victoria Prego o Concha Garc�a Campoy. Desde su llegada, el programa ha experimentado un notable crecimiento de audiencia. En el �ltimo Estudio General de Medios (EGM), publicado la semana pasada, La Brujula super� los 550.000 oyentes, creciendo en un a�o un 38%.
Aquella tarde, en la que acababa el periodo estival, cuando en el estudio de La Br�jula se encendi� la luz de En el aire fue la primera vez en la carrera radiof�nica de Latorre en la que se not� "nervioso". Cre�a que lo iba a asumir con "m�s tranquilidad", pues la radio no era nada nuevo para �l -con 27 a�os fue subdirector del programa Protagonistas de Luis del Olmo-, pero volver a ponerse al frente de un equipo, de un programa con tanta historia, con tantas voces sobre sus espaldas le llevaron a vivir una sensaci�n in�dita para �l en esto de las ondas. Le dur� poco, dice que que lo mismo que dur� La Portada de aquel programa. Eso s�, cuando aquella noche se apag� el micr�fono deLa Br�jula Rafa Latorre sinti� que no acababa de hacer un programa "sino una temporada entera", y pens� con cierto escalofr�o, "ma�ana hay que hacer otro".
El fichaje de Rafa Latorre para ponerse al frente de La Br�jula no fue una cosa de la noche a la ma�ana. Se fue cociendo lentamente, "trabaj�ndolo durante bastante tiempo". Cuando le llega la oferta, LaTorre ten�a "algunas dificultades" que hab�a que superar. "Ten�a una vida maravillosa, estupenda; era el gestor de mi propio tiempo , hac�a lo que me daba la gana, porque la vida del colaborador es fabulosa, y no me daba v�rtigo dirigir un programa, sino dirigir de nuevo un equipo". Y aqu� Rafa Latorre es muy claro: "Ya no era due�o �nicamente de mis propios errores, sino que mis errores iban a influir en otros y los errores de otros en mi". La suerte es que dio "de forma azarosa" con un equipo "tan excepcional que nunca he trabajado con uno igual".
Desde entonces, cada tarde a partir de las 19.00 horas Latorre, ya sin los nervios de aquel primer programa, hace una radio que, seguramente, por su ADN de entregado cronista, necesita que est� est� en constante movimiento. De hecho, le pone tener que levantar una escaleta porque "cuando un programa funciona mejor es cuando algo trastoca los planes iniciales y tienes que tirar mucho trabajo que has hecho previamente, pero, �bendito sea!, porque eso indica que est�s vivo".
"El esceptismo tiene que ser una cualidad inherente al periodista, a cualquiera, aunque luego tengas tus sesgos. Pero tienes que tener una posici�n de dudar de todo lo que se te est� ofreciendo"
Desde el minuto uno se sinti� c�modo porque La Br�jula es "el programa ideal porque no tienes que inventar nada, s�lo tienes que hacerlo tuyo y eso lo haces desde el micr�fono". Sus directrices no son otras "el programa que haces cada d�a".
"Hay que dejar un margen de incertidumbre", nos dice, probablemente muy relacionado con una de las caracter�sticas de Latorre, su esceptismo ante todo y ante todos. "El esceptismo tiene que ser una cualidad inherente al periodista, a cualquiera, aunque luego tengas tus sesgos. Pero tienes que tener una posici�n de dudar de todo lo que se te est� ofreciendo", asegura. De ah�, que cada tarde incite al oyente a que valore que sus prejuicios pueden estar equivocados, evitando alimentar c�maras de eco. En sus mon�logos de La Br�jula, suele desmenuzar las estrategias de comunicaci�n pol�tica y las contradicciones de los discursos p�blicos desde una posici�n de incredulidad preventiva.
Concibi� su llegada a La Br�jula, sin olvidar nunca el legado de sus predecesores, "casi pensando en que iba a ser un reality informativos". Es decir, "que no le �bamo a ocultar al oyente c�mo �ramos". A lo que se refiere es que si una tarde el equipo de La Br�jula est� cansado de la actualidad, "vamos a transmitirle al oyente ese clima emocional que est� rodeando el programa, porque es la �nica manera de crear una atm�sfera en la que ese oyente se sienta c�mplice".
Siempre pens� que La Br�jula ten�a que ser "el lugar donde quieres estar�. Un lugar "acogedor" en el que "pones la radio y el que est� al otro lado es alguien al que le gusta estar contigo, unos amigos con los que comentar la actualidad, con los que disentir, con los que discrepar y con los que a veces coincides y otras veces no".

Asume que "la radio tiene una memoria muy corta" y que cuando uno se va y apaga el micr�fono al segundo programa "es como si nunca hubieras estado". Pero esto, al periodista que nunca se cree nada, le gusta, porque si la memoria de la radio es corta, el legado es eterno. Habla de Juan Pablo Colmenarejo, uno de los directores del programa en estos 30 a�os, y habla de Carlos Alsina, desde hace 10 a�os al frente de M�s de Uno, del que asegura "fue una especie de refundador de La Br�jula, en la medida en la que Felipe Gonz�lez lo fue del PSOE".
"Aqu� he venido yo durante los a�os que sean, pero ustedes van a encontrar su casa", sentencia. Y es que Rafa Latorre siempre quiso darle continuidad a La Br�jula, pero poniendo su sello. Porque desconf�a de lo que considera "un vicio de nuestra generaci�n -tiene 45 a�os-, que es esto de llegar y querer creer que vas a reinventar todo": "El adanismo es terrible".
Esa conexi�n va m�s all� que una voz y alguien escuchando al otro lado. Hace unas semanas, nos cuenta Latorre, iba por la calle y una mujer se le acerc� -"se llama Gloria"-. Y aquella mujer le dijo: "Vengo de recibir una noticia buen�sima y quer�a compartirla contigo porque he pacedido momento terribles con un c�ncer de p�ncreas y quer�a decirte que ha salido todo bien y que me hab�is hecho much�sima compa��a en esos momentos". "Me desarm�", confiesa Latorre. "Al final es que hacemos radio para eso", a�ade.
"El periodismo es como el teatro, su sino es pasarlo mal y decir que est�s en crisis"
Con su respuesta Rafa Latorre no est� negando la realidad: "El poder pol�tico se ha desinnibido completamente. Ahora tenemos a ministros llamando zoquete a un periodista, pero eso le hace m�s da�o a la pol�tica que al periodismo. Puede que llamarnos zoquetes desde un ministerio nos aporte un prestigio que hab�amos perdido".

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