Mucho más de lo que parece es lo que está en juego en la final de Eurovisión 2026. La 70 edición del Festival Europeo de la Canción se juega el perstigio y una crisis que podría encallar en el caso de que Israel se alce con el micrófono de cristal, no solo por las dudas que surgirán sobre el televoto, sino porque desde el punto de vista estrictamente musical no es la mejor que ha presentado el país hebreo

Los representantes de Finlandia, los favoritos para ganar Eurovisión 2026.AFP
Todo está en juego en la gran final de Eurovisión 2026: el prestigio, un milagro, la unidad y la posibilidad de que la crisis que vive el festival desde hace meses por la participación de Israel crezca o disminuya. Todo depende de quien gane. Las casas de apuestas dan ganadora a Finlandia, pero a punto está de dar el sorpasso Australia y Bulgaria. Y, por supuesto, el temor a que el televoto pueda dar la victoria a Israel.
Cinco países, entre ellos España, no están presentes en Eurovisión 2026 en protesta por la participación de Israel. Es la edición con menos participantes de la historia, con un coste económico y de audiencias que se espera sea un duro golpe.

























