El malagueño Ángel Hidalgo es el único superviviente español. Con 74 golpes sufrió más de la cuenta, pero sus +3 en el acumulado son suficientes para pasar el primer corte en majors

Jon Rahm, en el Shinnecock Hills Golf Club de Nueva York, donde se celebra el US Open.Getty Images via AFP
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Pocas cosas parecían más improbables que ver a Jon Rahm fuera del fin de semana después del brillante arranque que protagonizó en Shinnecock Hills. Fueron 68 golpes y el único jugador sin cometer ni un solo error en uno de los test más complicados del golf. Sin embargo, el jugador de Barrika se despidió del torneo al fallar el corte en el US Open por primera vez desde 2018, acumulando apenas el quinto corte fallado en un major a lo largo de toda su carrera. Todo se vino abajo en una segunda jornada para el olvido. Ocho golpes por encima del par, con una secuencia de cuatro bogeys y un doble bogey, condenaron al español en una actuación difícil de explicar incluso para él mismo. En declaraciones al portal Tengolf y a Movistar Golf, el español no encontraba palabras para analizar el colapso.
Con Rahm, David Puig y Rocco Repetto fuera del corte, el malagueño Ángel Hidalgo es el único superviviente español. Con 74 golpes sufrió más de la cuenta, pero sus +3 en el acumulado son suficientes para pasar el primer corte en majors (había jugado dos Open Championship) y liberarse el fin de semana con un objetivo claro de terminar entre los 15 primeros. Hidalgo y los 60 jugadores que pasaron el corte se encontrarán una versión más dura del recorrido. Al término de la segunda jornada solo diez jugadores permanecen bajo par.
El gran protagonista es Wyndham Clark (-7), líder con cuatro golpes de ventaja sobre un grupo de cuatro jugadores donde destacan dos ganadores de majors como Matt Fitzpatrick y Xander Schauffele y aspirantes a ello: Tom Kim y Sam Stevens.
Clark, tras los 69 golpes de ayer, lidera con mano de hierro, la misma que el año pasado destrozó una taquilla en Oakmont, lo que le costó una sanción y reprimenda por parte de los socios de uno de los clubes más exclusivos que ceden amablemente sus taquillas a los jugadores cada vez que el US Open les visita. El líder alcanzó 15 greenes en regulación en la segunda jornada, su mejor registro personal en el torneo, incluso superior al que firmó durante la edición en la que conquistó su primer major en Los Angeles Country Club. Además, está siendo el jugador que deja la bola más cerca del hoyo con sus golpes desde calle, aventajando en tres metros a la media del campeonato.
También sobresale la extraordinaria regularidad de Xander Schauffele, que en sus nueve participaciones en el US Opennunca ha terminado fuera del top 15, una estadística que contrasta con el delicado momento de Bryson DeChambeau, quien ha encadenado su tercer corte fallado en un major esta temporada. El fin de semana estarán compitiendo y no hay que descartar a Scottie Scheffler y Rory McIlroy, números uno y dos del mundo, que con caminos bien diferentes empezarán este fin de semana desde un resultado del par del campo.
La jornada dejó igualmente dos historias llamativas. Por un lado, el joven Miles Russell, con apenas 17 años y todavía júnior, logró superar el corte y se convirtió en el segundo jugador más joven de la historia en alcanzar el fin de semana en el Torneo. Por otro, Joaquín Niemann protagonizó una de las mayores demostraciones de resiliencia que se recuerdan en un major: después de firmar 11 golpes en el hoyo 6 de la primera jornada, incluyendo dos de penalidad por lanzar un palo fruto de la frustración, reaccionó con una brillante vuelta de 65 impactos para convertirse en el primer jugador de la historia capaz de superar el corte en un major tras haber anotado un 11 en un solo hoyo.






















