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Aymeric Laporte, el central de 32 años que se ha consolidado como el líder defensivo de España, ha ofrecido una reveladora entrevista en las instalaciones de Baylor School. En un ambiente relajado, marcado por la alta humedad y los mosquitos, el jugador, apodado cariñosamente como el 'jefe' por sus compañeros desde el pasado mes de marzo, analizó su madurez personal y su trayectoria internacional. Laporte, que disputa actualmente su segundo Mundial, aseguró con firmeza que haber obtenido el pasaporte español hace cinco años fue la mejor decisión de su vida, dado el "impresionante" nivel de resultados y vivencias acumuladas desde entonces.
El palmarés del defensor con la selección es notable, incluyendo la victoria en la Liga de Naciones de 2023 y la Eurocopa de 2024, además de ser finalista en 2025. Estos éxitos refuerzan su convicción de que el grupo actual tiene la capacidad de hacer "grandes cosas" en la cita mundialista. Pese al convulso contexto geopolítico que rodea al torneo, con noticias constantes sobre figuras como Donald Trump, la situación en Irán o Venezuela, Laporte insistió en que los futbolistas logran aislarse una vez que el balón empieza a rodar para centrarse en disfrutar y ganar.
Sobre su personalidad, a menudo descrita como seria o distante, el jugador admitió que le cuesta confiar en los demás tras haber sufrido traiciones en el pasado. Esta coraza se forjó durante una adolescencia difícil en la que un problema burocrático le impedía jugar en España, obligándole a realizar largos viajes semanales para competir con el Bayona en Francia mientras vivía solo en una residencia. "Vivir fuera de casa desde tan joven... te hace madurar muy pronto", reflexionó el central al explicar su carácter directo y su relación puramente "cordial" con la prensa, a la que ha llegado a acusar de actuar con "mala fe" en ciertas ocasiones.
En la convivencia diaria, sin embargo, su faceta es más cercana, manteniendo una "guerra constante" de bromas y piques en los rondos con los integrantes más jóvenes del equipo, como Nico Williams, Lamine Yamal y Gavi. Aunque se considera "uno más" dentro del grupo, reconoce que su veteranía es fundamental para guiar a la plantilla hacia el objetivo definitivo: ganar el Mundial y cumplir el sueño de todos los españoles.



























