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El Mundial 2026 ha dado comienzo este jueves en el emblemático Estadio Azteca, escenario que por tercera vez en la historia albergó el partido inaugural del mayor evento futbolístico del planeta. La jornada estuvo marcada por una vibrante ceremonia de apertura que, durante aproximadamente 15 minutos, transformó el césped en un despliegue de color y cultura ante la mirada de 80.824 espectadores.
La estrella colombiana Shakira encabezó el espectáculo interpretando "Dai Dai", la canción oficial del torneo, acompañada por el rey del afrobeat nigeriano, Burna Boy. La puesta en escena arrancó con un "Bienvenidos a México" integrado en una coreografía que rindió homenaje a las raíces prehispánicas con personajes caracterizados como Moctezuma, quienes daban la bienvenida a los pueblos del mundo junto a mujeres luciendo trajes de danza típica. El cartel de artistas internacionales se completó con el cantante pop venezolano Danny Ocean, la agrupación Los Ángeles Azules y los colombianos J Balvin y Ryan Castro. El momento de mayor solemnidad llegó con el tenor italiano Andrea Bocelli, quien interpretó el himno del Mundial, titulado "DNA".
Tras el espectáculo musical, el protagonismo pasó al terreno de juego, donde la selección de México logró una victoria de 2-0 frente a Sudáfrica. Los goles de Julián Quiñones y el veterano Raúl Jiménez desataron la euforia tanto en el estadio como en la Fan Fest de la plaza del Zócalo. El encuentro también permitió que el portero Guillermo Ochoa hiciera historia al convertirse en el primer futbolista en disputar seis Mundiales.
Sin embargo, el clima festivo del interior contrastó con la tensión en el exterior. Grupos de manifestantes que denuncian la violencia del crimen organizado y exigen justicia por los desaparecidos protagonizaron enfrentamientos con la policía, bajo el cántico "¡México campeón en desaparición!". Al mismo tiempo, en el Zócalo se registraron escenas de caos y empujones debido a problemas en los accesos. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum no asistió al evento tras regalar su boleto a una niña futbolista, siguiendo el partido desde un centro deportivo popular. El torneo, organizado por primera vez por tres países (México, Estados Unidos y Canadá), ya está en marcha bajo la sombra de la agitación social.




























