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La Selección de México inició con éxito su andadura en el Mundial 2026 al derrotar por 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural celebrado en el histórico Estadio Ciudad de México, conocido popularmente como el Azteca. Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez desataron la euforia en una grada vibrante de emociones, consolidando un triunfo cómodo para el conjunto ahora bajo el mando de Javier Aguirre en una jornada que entrelazó el espectáculo deportivo con una compleja realidad social fuera del campo.
La ceremonia previa fue un colorido mosaico de bailes y cultura latinoamericana donde artistas de la talla de Shakira y Maná pusieron la nota musical ante una audiencia internacional. En un hecho inédito para una apertura de esta magnitud, ningún jefe de Estado de los países organizadores —México, Estados Unidos o Canadá— estuvo presente en las gradas. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, optó por donar su boleto a una niña indígena y siguió el encuentro desde uno de los "fan fest" establecidos por el Gobierno para evitar posibles complicaciones con las movilizaciones ciudadanas, celebrando posteriormente el resultado con un mensaje de felicitación al equipo nacional. El banderazo oficial quedó en manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la actriz Salma Hayek, quien como embajadora del torneo destacó la "unión del fútbol".
Sin embargo, el clima festivo del interior contrastó con las fuertes protestas en los alrededores del recinto. Colectivos de madres buscadoras y maestros de la CNTE se manifestaron bajo el grito de "¡México campeón en desaparición!", utilizando el escaparate internacional para exigir justicia por las más de 133,000 personas no localizadas en el país. La tensión escaló fuera del estadio con enfrentamientos entre policías y manifestantes embozados, quienes volcaron vehículos y lanzaron piedras en medio de momentos de gran violencia.
Pese a la intensa lluvia y los disturbios, la victoria provocó una "marea verde" que inundó la capital. Más de 50,000 personas se congregaron en el Zócalo para ver el partido en pantallas gigantes, mientras que otros cientos de aficionados acudieron en masa al Ángel de la Independencia para festejar con banderas y cánticos. Tras este primer paso, México buscará asegurar su clasificación el próximo 18 de junio contra Corea del Sur en Guadalajara.

















