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La selección de fútbol de Escocia ha logrado un debut positivo, aunque sufrido, en la cita mundialista tras imponerse por la mínima (0-1) al combinado de Haití. En un encuentro disputado y con alternativas, el conjunto británico supo hacer valer su experiencia para sumar tres puntos fundamentales antes de enfrentarse a los gigantes del grupo, Brasil y Marruecos.
Según apuntan las crónicas del choque, "Escocia arranca su travesía en el Mundial con una victoria en un partido que se complicó" debido al inesperado empuje caribeño. El equipo dirigido por Steve Clarke saltó al césped con la intención de imponer su ritmo desde el primer minuto.
Sin embargo, se topó con una resistencia organizada, ya que "Haití se asentó en un bloque medio cerradito por dentro", dificultando las líneas de pase de los europeos. A pesar de este planteamiento defensivo, los haitianos no renunciaron al ataque y, de hecho, "Haití sorprendió con un buen nivel. Mostró fútbol y ganas de competir", llegando incluso a inquietar la meta escocesa en varios tramos de la primera mitad.
El punto de inflexión para los británicos llegó cuando "McTominay puso fin a esa racha de buenos minutos de Haití" con un potente disparo desde la frontal que se estrelló en el palo.
Fue el aviso previo al único tanto del encuentro. La jugada definitiva nació de una acción rápida al espacio. Tras un "control mágico de Adams", este puso el balón al corazón del área; aunque el portero Placide logró realizar un "paradón" inicial, nada pudo hacer ante el remate de John McGinn en el rechace.
Con el marcador a favor, Escocia trató de manejar los tiempos, aunque la agresividad ofensiva de su rival no decayó. En la banda, el peligro haitiano fue constante, ya que "Haití buscaba percutir por banda con un buen Providence", quien fue el jugador más incisivo de su equipo. La segunda mitad distó mucho de la vistosidad de los primeros 45 minutos.
El partido se volvió trabado, con "múltiples interrupciones y falta de ocasiones de gol". Haití buscó el empate con ahínco y llegó a reclamar una mano en el área, pero tras la revisión, "el VAR determinó que no hubo toque". En los últimos suspiros, la tensión fue máxima para los aficionados escoceses.
El delantero Pierrot tuvo el empate en sus botas, pero su remate se marchó desviado, provocando que "Terminó pidiendo la hora Escocia" para asegurar el triunfo. Con este resultado, el combinado de Clarke se sitúa en una posición privilegiada para intentar cumplir su gran objetivo: pasar de grupos por primera vez en su historia. Su próxima prueba de fuego será medir su solidez ante los "leones del Atlas" y la "canarinha".





















