La cl�usula

Los jugadores del Bar�a mantean a Flick tras ganar la Liga.
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Si el Bar�a aprieta, no hay Valverde que anime el vestuario del Madrid despu�s del Cl�sico. Le caen seis. Es tan superior ahora mismo en Espa�a que ni siquiera necesita a Lamine y Raphinha para jugar a un deporte diferente a sus rivales; tambi�n tiene ausencias el equipo blanco, todo hay que decirlo. Las m�s graves, un entrenador y un director deportivo. Ni siquiera los antis, que vivimos con p�nico cr�nico a que el cielo se derrumbe sobre nuestras cabezas en forma de Champions inveros�mil o gol de Darth Vader en el descuento, auguramos una resurrecci�n inminente. El posible regreso de Mourinho genera m�s expectaci�n c�mica que miedo. Si el antimadridismo est� tranquilo, miren a Mbapp�, algo huele a podrido en Chamart�n.
La superioridad aplastante de los de Hansi Flick, un equipo divertid�simo pero a�n incompleto, dice mucho del deprimente estado de una Liga espa�ola que afronta las tres �ltimas jornadas plagada de partidos de la basura en la mitad alta de la tabla. Parece la NBA en marzo. El Bar�a es campe�n con total merecimiento, como lo fue el curso pasado, pero las eliminatorias contra equipos serios, ni siquiera �lite (Inter en 2025, Atleti ahora), recuerdan que a�n est� lejos de la cima europea.
No es culpa del modelo del alem�n, como se apresuran a se�alar los oportunistas cada vez que le acribillan al espacio. El PSG va camino de repetir Champions con la misma idea y el Bayern, otro kamikaze, ha sido su �nica amenaza, pero jugar con tanto riesgo exige una calidad individual extrema en todos los futbolistas que el Bar�a a�n no alcanza. La tiene arriba, claro, con un top 3 fabuloso (Lamine, Raphinha, Pedri) y Ferm�n amenazando con sumarse, pero le faltan un nueve, un cinco (quiz�s Bernal) y, sobre todo, defensas con el nivel suficiente para ayudar a Cubars� a cubrir latifundios sin casi ayudas. No es lo mismo ser suicida cuando los que vuelven a la carrera son Nuno Mendes y Hakimi que cuando son Cancelo y Eric Garc�a (�Kound� vive?). Y su problema es que, por m�s que a los periodistas afines les encante fabular con fichajes de 100 millones, esos jugadores tienen precios que hoy no puede pagar.
El �ltimo salto de los azulgrana es complicado... pero al menos es posible. Tras �l, el Madrid no sabe a d�nde va y el Atleti no parece tener intenci�n de ir a ning�n lado, feliz en su adosado en el extrarradio. El Bar�a no ha ganado la Liga, la ha conquistado sin visos de soltarla en un largo tiempo.

















