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Resulta increíble que un jugador como Mikel Oyarzabal, con una Copa del Rey y una Eurocopa en su haber, entre otros títulos, se mostrara tan sincero y abierto sobre su estado de ánimo antes del que podía ser su segundo título como txuri-urdin. "Estoy nervioso, no os voy a engañar" ha admitido en la rueda de prensa previa al encuentro frente al Atlético de Madrid y ha añorado la inconsciencia que da la juventud ante citas tan importantes como éstas.
El capitán de la Real Sociedad dice que "habrá que hacer bien 1.000 cosas" para intentar llevarse la final frente al equipo de Simeone. "Estamos ante la oportunidad de volver a ganar un título con el club de nuestras vidas y es un sueño", ha lanzado el delantero que ya marcó en la última final que ganó su equipo en 2021. Gol que ha vuelto a ver pero no quiere pensar en ello para no perder el foco en lo que tiene que ocurrir mañana.
La diferencia entre aquella final y la del sábado estará en el público, al fin presente y sin limitaciones sanitarias por la pandemia. "Estuvimos aqui hace 5 años de manera distinta y volver con todos es un motivo de orgullo y felicidad", ha expresado el jugador.
La clave para ganar este encuentro es tan sencilla como evidente: "marcar un gol más que ellos", pero ha dicho el futbolista que no será fácil ni se fijará en que los rojiblancos tienen tres días menos de descanso que ellos.
Pellegrino Matarazzo, el hombre que ha dado la vuelta a este equipo como un calcetín tiene otra: "Tenemos que conseguir el grado óptimo de presión", ha explicado el estadounidense para evitar que los futbolistas se sobrerrevolucionen en un encuentro tan importante.
El técnico de la Real confía en su capitán para marcar las diferencias en una final histórica para él. Un partido para el que se ha preparado dando un paseo de tres horas por San Sebastián, costumbre habitual en el preparador de un equipo que ha pasado de pelear por evitar el descenso a suspirar por entrar en Europa.
Un estatus, el europeo, que ha convertido en algo habitual Simeone en el Atlético. "Respeto mucho al Cholo. El trabajo que ha hecho es excepcional no solo por la emoción que genera", ha comenzado el estadounidense para luego abundar en que le pueden disfrazar de defensivo, pero que los seres humanos, como los entrenadores, "son muy versátiles".

Simeone, en la comparecencia previa a la final de la Copa del Rey.THOMAS COEXAFP
Más allá de la sonrisa que le sacó a Diego Simeone que se apagara la luz de la sala de prensa justo antes de su primera pregunta, el gesto del entrenador ha sido serio, concentrado, mejor dicho, en su comparecencia previa a la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad. Como si fuera él el que se fuera a calzar las botas mañana para saltar al césped de la Cartuja. "El martes fue un paso muy bonito jugar y pasar a semifinales de Champions. Pero ahora volvemos a tierra y en la tierra estamos", ha apuntado el entrenador.
Ha dicho el argentino que él siempre imagina "lo mejor". "No sólo por poder ganar una Copa del Rey sino como propósito a un montón de cosas", ha aducido el entrenador sobre la ilusión que genera conseguir el noveno título desde que está en el banquillo rojiblanco hace ya algo más de 14 años. "Se gestiona con ilusión, con entusiasmo, con fe, con humildad y con seguridad", ha añadido.
Sin querer revelar sus cartas de cara a la convocatoria del partido de mañana, sabe el entrenador que el duelo ante la Real Sociedad será muy complicado porque el equipo vasco ha crecido mucho desde la llegada de su nuevo técnico, aunque en el Metropolitano consiguieran vencerles.
El argentino no cree que la experiencia en este tipo de encuentros sea un factor determinante. "No hay una regla, la edad no cuenta en el fútbol. Se puede ser un joven de 18 años con una cabeza enorme o uno de 36 años. El partido está dentro de sus cabezas. El que sepa jugarlo mejor será beneficiado", ha desvelado.
Cuenta que sus noches y sus días antes de una gran cita son "variados" en los que alterna el estar algo más "callado" y "tranquilo" a un poco más alterado. Pero ha explicado que él ha evolucionado, como hizo como futbolista. Aunque en esta segunda etapa "creciendo siempre con la posibilidad que el club ha brindado" siguiendo siempre una idea, un proyecto.
Tanto él como Griezmann, que le ha acompañado en la rueda de prensa previa a la final, han tenido palabras de agradecimiento a la afición, no sólo por el acompañamiento de este año, "siempre un empuje en momentos difíciles", sino durante la carrera de ambos.
Pero si hay un jugador para el que el duelo del sábado sea un poco más especial es sin duda para el delantero francés del Atlético y leyenda del club. "No lo estoy pensando mucho porque me emocionaría y no quiero porque quiero llegar fresco al partido. Me abrieron las puertas que en Francia no hicieron", ha citado Griezmann a la Real Sociedad.
Ha dicho el francés que el pase a semifinales de Champions hace que "se olviden los esfuerzos y el cansancio" y que ve al grupo "enchufado y alegre sin quejas ni egos". No obstante, sabe que la nueva Real de Matarazzo y Guedes, al que ha querido destacar su nivel desde que militaba en el Valencia va a exigir a los suyos una gran organización defensiva y ofensiva.
Esta final será uno de los últimos grandes partidos de Griezmann como rojiblanco, aunque el francés no ha querido centrarse en estos 90 minutos y lleva tiempo disfrutando de los pequeños detalles que le unen al Atlético como un pase a algún compañero, una instrucción del Cholo y hasta de los cánticos de los aficiondos. "No pienso si va a ser la última. Solo si va a ser un partido muy importante, una final que muy pocos la pueden jugar", ha concluido el francés.
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