Corrida de Primavera
El sevillano cuaja en Brihuega al toro con mejor clase de Garc�a Jim�nez aunque malogra la faena con la espada; Manzanares y Roca Rey, tambi�n corta una oreja

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La lluvia llevaba toda la semana amenazando sobre Brihuega. La lujosa cita primaveral ven�a con la incertidumbre del tiempo que gener� la negativa de los indecisos. Se superaron los tres cuartos de entrada pero el cartel merec�a el �No hay billetes�.
La faena de la tarde la firm� Juan Ortega al quinto. Un toro con extraordinaria clase de Garc�a Jim�nez. Humill� mucho desde salida. El sevillano inici� la faena sentado en el estribo antes de parar el tiempo con la mano izquierda. Respondi� el toro por abajo pese al exigente inicio y la faena adquiri� dimensi�n de cante grande por el trazo y el gusto que le imprimi� en todo momento. La espada no estuvo a la altura de la obra rematada con un precioso abaniqueo (saludos). Una oreja cortar�a Ortega del primero de su lote al que recibi� muy arrebatado: con un farol de rodillas. Quit� con el capote a la espalda y cargando la suerte. La faena no tuvo continuidad por la falta de fondo del toro que no termin� de romper hacia delante. De buena condici�n eso s�. A este, en cambio, le recet� una gran estocada (oreja).
La tarde empez� soleada y se fue enturbiando con las oleadas de viento que trajeron nubes de tormenta. No lleg� a descargar aunque se puso desagradable. La santa afici�n aguant� con estoicismo los dos sobreros que sustituyeron al lote de Roca Rey. S�lo uno de manera justificada: sali� con un pit�n da�ado del chiquero. Lo de devolver el sexto fue un capricho al ver el contado poder del toro. Hasta que no lo tiraron no pararon pese a que la afici�n esperaba bajo el primer chispeo. El abecerrado segundo sobrero trajo guasita que s�lo permiti� al peruano acortar distancias (saludos).
Choc� esa terquedad del peruano cuando se le hab�a visto con buen tacto ante el primero de su lote. Importante quite por gaoneras, con todas las de la ley. Con aquel toro hab�a empezado muy asentado, de rodillas, y hab�a continuado con muletazos largos. El final, muy enrabietado en cercan�as tambi�n (oreja).
En la tierra de la lavanda se enfund� Jos� Mar�a Manzanares un vestido del tono de la planta combinado de oro. La figura alicantina ven�a de Pozuelo de Alarc�n de haber deletreado su pasi�n por el toreo en un abarrotado Teatro Mira. Tuvo un lote con grandes posibilidades, el primero -codicioso- con mucha categor�a por el pit�n derecho y el intenso cuarto que repet�a sin cesar. La espada no funcion� (oreja y saludos).

























