CULTURA
El ministro ha sido interpelado por el Grupo Republicano Catal�n durante la sesi�n de control en el Congreso

Urtasun y Yolanda D�az, en el Congreso de los Diputados
Actualizado
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha mostrado su oposici�n a la sentencia dictada por el juzgado de Huesca que exige el traslado de las pinturas de Sijena del Museo Nacional de Arte de Catalu�a (MNAC) a al monasterio aragon�s donde se encontraban. A una pregunta del grupo parlamentario Republicano Catal�n, el titular de Cultura ha mostraso su disconformidad con la decisi�n de la juez.
"Yo no puedo compartir una sentencia que ignora el criterio de unos t�cnicos que han custodiado una obra durante tantos a�os y que nos han avisado del grav�simo que puede suponer este traslado", ha asegurado Urtasun, que siguiendo la l�nea que ya fij� en el Senado con el Guernica, ha se�alado que su departamento "siempre" se gu�a "por el criterio de los t�cnicos". Sin embargo, el ministro ha apuntado que a diferencia del cuadro de Picasso, solicitado por el Gobierno vasco para una exposici�n temporal en el Guggenheim, donde el criterio de Cultura era el que imperaba, en este caso hay una sentencia judicial que ni el Ministerio ni la Generalitat pueden "omitir". "Un sentencia, por cierto, que ha dicho que ning�n informe que elaboren los t�cnicos en ning�n caso va a parar su ejecuci�n", ha agregado.
Urtasun ha incidido en que el Ministerio de Cultura "va a seguir trabajando" de la mano del Ayuntamiento y de la Generalitat para "proteger este patrimonio". Eso, seg�n ha ahondado, "es lo m�s importante". El ministro tambi�n ha remarcado que si en el patronato del MNAC, del que forma parte su departamento, acordase un nuevo recurso para frenar el traslado "siempre" contar� con "el apoyo" del Gobierno central. "Igual que lo han tenido todos los informes que se han acordado en ese patronato", ha remarcado.
Por su parte, el diputado de Grupo Republicano que ha formulado la pregunta en la sesi�n de control, Francesc-Marc �lvaro, ha afirmado que esa sentencia que obligaba al traslado de las pinturas murales de Sijena estaba movida por "el anticatalanismo" y ha acusado al ministro de no frenarlo. El parlamentario, de hecho, se ha mostrado en contra de que este caso se judicializara, una l�nea en la que tambi�n se ha mostrado Urtasun. El titular de Cultura ha indicado que su ministerio se gu�a por dos criterios: "siempre proteger el bien patrimonial, por delante de todo" y "escuchar, en todo caso, a los t�cnicos y conservadores que llevan a�os custodiando una obra y que han permitido que llegue hasta el d�a de hoy".
La pasada semana el juzgado n�mero 2 de Huesca determin� que el MNAC deb�a entregar las pinturas murales del Monasterio de Santa Mar�a de Sijena a Arag�n en un plazo m�ximo de 56 semanas, empezando a contar desde el 13 de abril. Es decir, aproximadamente un a�o, tras la petici�n del Gobierno aragon�s.
Esa decisi�n de la jueza de instrucci�n supone el final de una d�cada de batalla judicial entre Catalu�a y Arag�n por unas pinturas que durante la Guerra Civil fueron sacadas del monasterio de Sijena tras un incendio provocado en el edificio, siguiendo con el criterio que hab�a hecho definitivo el Tribunal Supremo en mayo del pasado a�o al desestimar los recursos del MNAC y la Generalitat de Catalu�a.
Desde entonces, esos murales nunca han vuelto a su lugar de origen. Ahora, 91 a�os despu�s, siguiendo los par�metros fijados por sentencia del Supremo, se ha ordenado esa restituci�n de las pinturas al monasterio aragon�s. De hecho, la magistrada de Huesca, en su escrito, se�ala que el museo catal�n es quien debe afrontar tambi�n los costes derivados del traslado de las obras.
Un proceso que ya se est� dando porque hay que recordar que a principios del mes de marzo, el museo licit� una contrato para desinstalar y transportar las pinturas de Sijena pese a que desde el MNAC se lleva tiempo insistiendo en que el traslado no se puede realizar porque se podr�an da�ar las pinturas. Ese contrato, que contaba con un presupuesto de 81.000 euros, ya fijaba que los trabajos se extender�an unos 12 meses. Justamente el mismo plazo que ha fijado la jueza en su orden de devoluci�n de las pinturas.


















