El alcalde de este importante municipio de la provincia de Valencia, expulsado del PSOE tras una denuncia de acoso, lidera el movimiento

El ex presidente Ximo Puig junto a la líder del PSPV, Diana Morant, en el Comité Nacional del sábado.EFE
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El Comité Nacional que el PSPV-PSOE celebró el pasado sábado para poner en funcionamiento la maquinaria electoral dejó sobre el escenario una frase de Diana Morant, significativa por lo que tuvo de aviso a navegantes: "Cuando estamos divididos y cada uno trabaja para gestionar su día después, a los socialistas no nos va bien". "Ha llegado el momento de ir todos a una", pedía la secretaria general de los socialistas valencianos, en una clara llamada a la unidad interna en una federación acostumbrada a todo lo contrario.
De hecho, desde que Morant sucedió a Ximo Puig al frente del partido, varios han sido los fuegos orgánicos que ha tenido que sofocar la también ministra. Y no siempre con éxito, porque el incendio que se desató en Almussafes -con una de las agrupaciones más numerosas del PSPV- a raíz de la denuncia por acoso contra el alcalde sigue sin apagarse.
Toni González, que gobierna el municipio valenciano con mayoría absoluta, fue finalmente expulsado del PSOE en vísperas del 8-M. Morant, de hecho, no ha ahorrado nunca en público críticas contra él. El problema para Morant es que González, que se negó a renunciar a la vara de mando municipal y siempre ha defendido ser víctima de una denuncia falsa por venganza, cuenta desde el principio con el apoyo de sus concejales y de buena parte de la militancia del municipio.
Y, de hecho, a la confirmación de su expulsión -a la que siguió la de los concejales- contestó el alcalde con el anuncio de la creación de un nuevo partido político. Según fuentes próximas a González, el proyecto está ya en una "fase muy avanzada".
Tanto que unos 200 militantes del PSPV en Almussafes se han dado ya de baja para sumarse al nuevo partido de González, según estas fuentes. Desde la dirección autonómica del PSPV, en todo caso, se rebaja la cifra de bajas -en una agrupación que tenía unos 360 afiliados- a un total de 140.
Fuentes del entorno del alcalde, sin embargo, advierten de que la dirección del PSOE "ha abierto la caja de Pandora", pues se calcula que, para cuando la nueva formación esté convenientemente registrada, "entre el 85 y el 95%" de los militantes socialistas se habrá pasado al bando de González.
El paralelismo con Ontinyent
El proceso que se está viviendo en Almussafes guarda cierto paralelismo con el que se vivió en Ontinyent, el municipio de la actual secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró. Su alcalde, Jorge Rodríguez, también entendió que el PSPV de Ximo Puig le dio la espalda cuando fue detenido por el llamado caso Alquería que quedó finalmente en nada.
Rodríguez dio entonces el paso de crear un nuevo partido y hoy gobierna con mayoría absoluta Ontinyent, donde el PSPV ha pasado a ser residual. El objetivo de Toni González es el mismo: seguir gobernando Almussafes con otras siglas.



















